58 libros para regalar en esta Navidad

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Escritores, periodistas, editores, un artista y una chef nos recomiendan libros para regalar este 25 de diciembre (o para regalarnos y leer durante las vacaciones).

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Andrea Palet

  • Me acuerdo, de Jon Brainard (Sexto Piso): Porque siempre es bueno saber que lo que parece recién inventado ya lo hizo alguien muy bien y hace mucho rato.
  • La tercera mano, de Adolfo Couve (Alquimia, 2015): Collage de entrevistas bordado con inmensa delicadeza por Catalina Porzio y Macarena García; entero subrayable.
  • Unas pocas palabras, un pequeño refugio, de Kenneth Bernard (Fiordo): Traducción sudamericana del cuentista norteamericano. Todo buenísimo.
  • Falsa calma, de Sonia Cristoff (Seix Barral Argentina): Creo que es la mejor crónica de viaje que he leído. Es sobre la Patagonia argentina pero el lugar es lo de menos.
  • Pajarito, de Claudia Ulloa Donoso (Laurel): Es de mi editorial y es muy feo recomendarse a uno mismo. Pero lo recomiendo mucho.

Andrea Palet es periodista y editora, columnista de varios medios culturales, dirige el Magíster de edición de la UDP y la editorial Laurel.

Lorena Amaro

  • El hombre semen, de Violette Ailhaud (Edícola): Me sorprendió mucho por su belleza y también porque fue escrito hace más de un siglo y sin embargo la voz de su narradora -que recuerda un episodio de guerra de 1852, cuando todos los hombres de su pueblo partieron a la guerra- es de una innegable contemporaneidad.
  • Los Modlin, de Paco Gómez (Fracaso Books): Fotógrafo español que reconstruye la vida de una extraña familia norteamericana residente en Madrid, a partir del hallazgo de sus fotos en la basura. Este singular archivo de imágenes forma parte del libro, en que la investigación biográfica es tan importante como la biografía misma.
  • Los afectos, de Rodrigo Hasbún (Mondadori): Hasbún narra la historia de una familia alemana en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, cuyo patriarca es un nazi aventurero que busca la ciudad perdida de Paitití en la Amazonía. Tiene escenas que deslumbran y recorre como en sordina décadas de historia boliviana.
  • Mi libro enterrado, de Mauro Libertella (Lolita): Es un libro breve y contenido sobre la herencia familiar, el camino de la escritura y la enorme, trágica y a la vez cercana figura de un padre brillante.
  • Me debato entre La ciudad de los hoteles vacíos (Narrativa Punto Aparte), Eslovenia (Montacerdos), La misma nota, for ever (Sangría) y Qué vergüenza (Hueders), de Gonzalo Baeza, Esteban Catalán, Iván Monalisa Ojeda y Paulina Flores, respectivamente, para destacar una primera colección de cuentos geniales de autores chilenos.

Lorena Amaro es periodista, Doctora en Filosofía de la Universidad Complutense y crítica literaria. Dirige el Magíster en Estéticas Americanas de la Universidad Católica.

Francisco Valdés

  • Satires, de William Beckford, que incluye las Memorias de Pintores Extraordinarios (es todo ficción y eso lo hace más interesante aun): El libro y los personajes son divertidos y yo creo que fue una influencia para Borges y para otros más. El libro se encuentra en inglés como Vathek and Other Stories: A William Beckford Reader (Penguin Classics).
  • Obra Completa, de Velázquez (Taschen) El texto es bueno, académicamente hablando, y aparece todo lo que hizo el artista.
  • La comedia del arte, de Adolfo Couve. Sería algo así como la versión chilena de lo que Beckford hizo en inglés y Balzac en francés. Para mí,  mucho mas interesante que su obra pictórica. Está sus Obras Completas (Tajamar Editores).
  • Pictures of Nothing: Abstract Art since Pollock, de Kirk Varnedoe (Princeton University Press): Un libro inteligente, sin alambiques, que recoge una serie de seis lecturas que hizo Varnedoe en la National Gallery de Washington en torno al arte abstracto. Desborda el interés particular que alguien pueda tener en el arte y la abstracción.
  • La Isla del tesoro, de Robert Louis Stevenson: Lo he releído varias veces. Sigo pensando que John Silver es un personaje tremendo, que conjuga desde el terror hasta la amistad. Esas cosas no han cambiado mucho y se repiten con frecuencia en las experiencias que uno tiene después.

Francico Valdés es  un artista chileno radicado en Inglaterra hace 12 años. Estudió en la célebre Goldsmiths College de la Universidad de Londres y ha desarrollado principalmente su carrera en Europa.

Claudia Molina

  • Salve su cuerpo, de la Dra Kousmine (Javier Vergara): Ella es mi guía en todo lo que es la nutrición y la alimentación saludable. Cuando vivía en Suiza, empecé a tratar mis alergias y a sanar con su método depurativo.
  • Depura Vida: Nutrición Depurativa, de Nicolás Alfsen (editado por la tienda Planta Maestra): Es una guía de la alimentación depurativa.
  • D.O.M. Rediscovering Brazilian Ingredients (Phaidon): El libro del brasileño Alex Atala, chef del D.O.M de Sao Paulo, considerado uno de los mejores restaurantes de Sudamérica.
  • 500 años de fusión, de Gastón Acurio (El Comercio): Él es un gran promotor de la cocina peruana y latinoamericana. Ha exportado al mundo la cocina de producto, ha dignificado los ingredientes latinos dándonos un sentido de orgullo a nuestro territorio y nuestras tradiciones culinarias.
  • Apicius 19 (Editorial Montagud): Una revista gastronómica con recopilación de artículos de cocineros chilenos, mexicanos, brasileños y norteamericanos como Josean Alija, Ángel León, Marcos Morán, Gastón Acurio, entre otros.

Claudia Molina es chef y dueña de la empresa de banquetes y comida a domicilio Cocinería Clo.

Rafael Gumucio

  • Narrativa breve completa de Josef Conrad (Sexto Piso): Son mil quinientas páginas de absoluto y total placer. Están los clásicos más clásicos del autor: “El corazón de las tinieblas”, “Tifón”, “El duelo” y muchos cuentos y novelas breves que no conocía y que son maravillosos.
  • Voces de Chernobil, de Svetlena Alexievich (Debate): La nueva premio nobel bielorrusa usa las voces de cientos de entrevistados para hacer un retrato coral de un mundo que se desvanece: la ex Unión Soviética.
  • Qué verguenza, de Paulina Flores (Hueders): Cuentos largos o novelas cortas llenos de un desencanto muy juvenil, pero lúcido y bien escrito.
  • Mi corazón al desnudo y otros escritos póstumos, de Charles Baudelaire (UDP): Sus diarios y anotaciones cortantes y filudas como el hielo.
  • No hay que mirar a los muertos, de Mauricio Electorat (Tajamar Editores): El retorno duro y radical de Electorat a Chile.

Rafael Gumucio es un escritor consagrado. El 2015 publicó, con gran éxito, la novela Milagro en Haití, con la editorial Random House.

Alia Trabucco Zerán

  • Volverse Palestina, de Lina Meruane (Random House): Un conmovedor y brillante ensayo, personal y político, sobre la construcción (y destrucción) de la identidad: sobre ser palestina y chilena y mujer, sobre el poder que tienen las palabras y el deber de detonarlas.
  • Nancy, de Bruno Lloret (Cuneta): Un personaje entrañable, de una soledad radical, transita por un paisaje desolador: una provincia rota. Nancy nos obliga a contemplar, querámoslo o no, un desierto de cruces: trizaduras, tachaduras, cicatrices de nuestro interminable cementerio.
  • Inclúyanme afuera, de María Sonia Cristoff (Mardulce): La exploración del silencio como un trazo consciente en el lenguaje sirve como estrategia de politización en este libro inusual. Su protagonista, una traductora, decide enmudecer.
  • Aquí, de Richard McGuire (Salamandra). Un rincón del mundo (una casa que antes fue un bosque, un desierto, que fue el fondo del mar) es testigo inmóvil de la historia del universo. Esta novela gráfica narra la vida en una esquina. La vida de una esquina.
  • Eau Sauvage, de Valerie Mrejen (Periférica). Si la paternidad, desde la mirada de las hijas, suele estar cruzada por el signo de la ausencia o del incesto, Mrejen consigue torcer los estereotipos e hilvanar los frágiles hilos de esta difícil relación. La acumulación es su estrategia narrativa. Y el hallazgo no es menor: Mrejen no encuentra al padre perdido; recopila sus minúsculos fragmentos.

Alia Trabucco es abogada y escritora, el año pasado publicó su primera novela, La Resta (Tajamar Editores), ganadora del premio a la mejor obra literaria, en categoría novela, del Consejo del Libro. Actualmente realiza su doctorado en literatura en la University College de Londres y trabaja en la editorial Brutas Editoras.

Rodrigo Costas

  • Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo, de Benjamín Alire Sáenz (Planeta, 2015): Novela que narra con tono cotidiano y reflexivo el descubrimiento de la identidad de dos amigos, alejándose de esa visión más melodramática o didáctica en la que caen muchas novelas juveniles.
  • El sueño de Tiny Cooper: La novela musical de Will Grayson, Will Grayson, de David Levithan (Nube de Tinta): Esta especie de spin-off de Will Grayson, Will Grayson,  es el guión del musical que Tiny Cooper preparaba en el relato original. Cooper es un personaje memorable en la literatura juvenil: un obeso jugador de fútbol americano abiertamente gay que está decidido a montar en su escuela un musical sobre su propia vida.
  • No te ama, de Camila Gutiérrez (Plaza Janés). De la misma autora de Joven & alocada, esta novela aborda una juventud desinhibida. Gutiérrez vuelve a sorprender con el lenguaje desenfadado y creativo que vuelve gracioso el drama en el que sumerge a sus personajes.
  • El escultor, de Scott McCloud (Planeta Cómic, 2015). Scott McCloud es uno de los grandes pensadores del cómic como lenguaje. Y en esta novela gráfica nos ofrece un relato en el que explora el tema de la creación artística, ya no desde una mirada analítica o de estudioso, sino desde el proceso emocional que la acompaña.
  • El regreso del señor de la noche, de Frank Miller, Klaus Janson y Lynn Varley (ECC). El próximo año se cumplen 30 años de su publicación y se estrenará la película “Batman v Superman: el amanecer de la justicia”. Lo recomiendo porque es la historia definitiva de Batman, la que ha servido de base para prácticamente todas las versiones cinematográficas del hombre murciélago.

Rodrigo Costas es Profesor de lenguaje de Educación Media, escritor y experto en cómics y literatura juvenil. Además es colaborador de Fundación la Fuente.

Verónica Rodríguez

  • Corazón de Obsidiana, de María José Barros (Anfibia Ediciones): Un cómic juvenil, con todos los ingredientes necesarios para engancharse. Es una lectura ágil: misterio, romance y acción.
  • Terusica y el lobo, de Andrés Rodríguez (Anfibia Ediciones). Una nueva versión de la Caperucita Roja que aborda la necesidad de aprender a enfrentar el miedo para poder sentirnos libres.
  • Mi lista de envidias, de Irene Bostelmann y Catalina Silva Guzmán
 (Gata Gorda Ediciones): Un novedosos libro que habla sobre cómo lidiar con los malos sentimientos: esos que todos sentimos a veces pero que no nos enseñan mucho cómo manejar.
  • Pajarario, de Alejandra Acosta (Quilombo Ediciones).
Un hermoso trabajo de ilustración y de edición, en un libro que juega con el papel, la imagen y la lectura.
  • Alameda de ida y vuelta
 (Letra Capital Ediciones). Un completo recorrido gráfico a través de la Alameda, que documenta un momento de nuestra ciudad en un hermoso formato desplegable.

Verónica Rodríguez es diseñadora e ilustradora, ha trabajado principalmente en proyectos infantiles y juveniles. Es autora del blog Me pasa a veces, que ya cuenta con un libro recopilatorio y de Mateo sin risas.

Camila Rojas

  • Animales Americanos a mano, de Guadalupe Rodríguez (Editorial Amanuta): Lo recomiendo no solo por lo bello, también lo hago porque es un libro para disfrutar en familia haciendo, descubriendo, metiendo las manos en la masa para crear tus propios animales.
  • Al sur de la Alameda, de Lola Larra y Vicente Reinamontes (Ekaré Sur): ¡Merecidísimos todos los premios que ha ganado este libro! Lo recomiendo para jóvenes, pero por sobre todo lo recomiendo para aquellos que se les olvidó la fuerza de la juventud.
  • Los años de Allende, de Carlos Reyes y Rodrigo Elgueta (Hueders). Me sorprendió y me encantó este libro. De gran factura editorial es también un exquisito documento histórico, un esfuerzo por contar a las nuevas generaciones lo que pensamos nos iba costar tanto hablar.
  • Pajarario, Alejandra Acosta (Quilombo). Sí, es un poco cerca la recomendación pero la haré igual. Recomiendo este libro porque es un hermoso resumen de lo que quise para esta editorial. Un libro de autor atemporal y sin edad. No se intimide si no encuentra texto, las imágenes le susurran igual, y tal vez más.
  • Poema de las Madres, de Gabriela Mistral, ilustrado por Cecilia Afonso Esteves (Quilombo): Un libro poco explorado en la obra de Mistral, lo pusimos en manos de la sutil Cecilia Afonso, la que creó una flora para acompañar cada poema, cada grito a las madres. Un regalo, por ejemplo, especial para madres y padres que esperan el nacimiento de sus hijos.

Camila Rojas es directora de Quilombo, la premiada editorial viñamarina especializada en libros ilustrados, libros visuales y libros infantiles, que este año volvió a ganar un importante premio: la medalla Colibrí por las ilustraciones del libro Pajarario, realizadas por Alejandra Acosta.

Gonzalo Eltesch

  • Vida de familia, de Akhil Sharma (Anagrama). Una novela sobrecogedora sobre la migración en Estados Unidos. Fue elegida por The New York Times como una de las cinco mejores novelas de 2014. Y ya está traducida.
  • La serie Mi Lucha, de Karl Ove Knausgård (Anagrama). Una oda a la devastadora cotidianidad de un escritor.
  • La tercera mano de Adolfo Couve (Alquimia). El gran trabajo que hicieron Macarena García y Catalina Porzio para reordenar la genialidad del autor de Alamiro.
  • Poemas de amor, de Idea Vilariño (Ediciones UDP,). Cuando soltar todo resulta un acto poético.

Gonzalo Eltesch es escritor y editor de Penguin Random House, este año debutó con su primera novela, Colección Particular (Laurel). 

Juan Manuel Silva

  • La destrucción del mundo interior, de Juan Santander (Overol): Este libro reúne las tres primeras publicaciones de Juan Santander. Simulacros narrativos y quiebres en la sintaxis de lo cotidiano son algunas de las estrategias que podemos encontrar aquí.
  • Brian o el nombre de mi país en llamas, de Diego Ramírez (Ceibo): La reedición de un libro de poesía profundamente político, que rompe con las grises convenciones que van desde el cuerpo a la ideología.
  • Los emisarios, de Verónica Jiménez (Piedra de Sol): Una novela sorprendente, que oscurece la festiva celebración de la democracia en los años noventa en Chile.
  • Ñache, de Cristián Geisse (Bordelibre): Colección de relatos sobre encuentros con el diablo y cómo este tópico se actualiza en nuestra feroz experiencia del capitalismo.
  • Discocamping, de León Álamos. (Emergencia narrativa): Un curioso entramado de postales descoyuntadas que logra reflejar una idea de la provincia chilena, pero más aun la triste y patética sombra de la capital sobre la varia geografía de Chile.

Juan Manuel Silva Barandica es poeta y editor de Montacerdos y de Planeta. Es autor del blog www.erototropismo.blogspot.cl. 

Esteban Catalán

Cuentos completos, de Alfonso Alcalde (RIL Editores)
La resta, Alia Trabucco, (Tajamar Editores).
Usted está aquí, de Margarita García Robayo (Montacerdos).
Pajarito, de Claudia Ulloa (Libros del Laurel).
Nancy, de Bruno Lloret (Cuneta).

Esteban Catalán publicó el 2014 su primer volumen de cuentos, Eslovenia (Montacerdos), que tuvo una muy buena recepción de la crítica especializada.

 

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