André Letria y la editorial Pato Lógico: un animal editorial

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Visitamos Lisboa para conocer por dentro el trabajo de Pato Lógico, la editorial portuguesa que comanda André Letria, a quien tuvimos el gusto de recibir en una charla en Biblioteca Viva Egaña, en el marco del Seminario “¿Qué leer?¿Cómo leer?”, organizado por el Mineduc y la Universidad Católica. En esa oportunidad pudimos conocer un poco más del trabajo de ilustración de Mar y Teatro (Ekaré), y en esta entrevista, abordamos el proceso de edición y las novedades para el próximo año.

André Letria

El ilustrador André Letria en su estudio. Créditos: Paulina Retamales

La palabra portuguesa Marvila en español suena como a la palabra maravilla. Marvila es el nombre del barrio lisboeta en donde André Letria (1973), el premiado ilustrador portugués y fundador de la editorial Pato Lógico, tiene su taller y oficina. Casualidad o no, el maravilloso catálogo de libros ilustrados con el que André y su equipo han conquistado el mercado internacional de libros para niños y jóvenes tiene grandes planes para 2018 y la clara intención de sumar autoras chilenas entre sus ligas.

Pato Lógico es un proyecto que inició sus andanzas en 2010 en una ciudad que aún no estaba en los circuitos turísticos de moda en Europa y que desde la esquina occidental del continente recién se subía al carro del euro, pero quienes la conocieron en ese entonces coincidirán en que ya era una ciudad que apuntaba alto —como un diamante en bruto— con todo por hacer y triunfar en las grandes ligas de los destinos favoritos para conocer o vivir.

En este contexto de ebullición creativa y bajo la premisa “somos un animal editorial que hace libros con piernas para andar y alas para volar”, André y su equipo iniciaron un camino lento pero seguro, primero a través de la red de librerías portuguesas y luego asistiendo a las ferias internacionales del libro como la de Bolonia en Italia, donde desde el primer año sus libros poco convencionales llamaron la atención de los agentes que compraron derechos de traducción para decenas de países extranjeros.

Fue así como los Pato Lógico salieron de Lisboa y comenzaron a volar lejos de las fronteras portuguesas consiguiendo que algunos de sus títulos fuesen traducidos a 15 idiomas, incluyendo el inglés, el francés, el coreano y el chino. Manteniendo una producción pequeña y un catálogo muy cuidado que actualmente no sobrepasa los 40 títulos, Pato Lógico ha ido coleccionando también el reconocimiento de la academia y de sus pares con numerosos premios internacionales (mención honrosa en premio Bologna Ragazzi 2014, nominación al prestigioso Astrid Lindgren Memorial Award 2017), los que se suman a los que el mismo André ha conseguido como ilustrador en sus más de 25 años de carrera: el premio Gulbenkian, el premio Nacional de Ilustración de Portugal y el premio de Excelencia en Ilustración, otorgado por la Society for News Design (EEUU).

En menos de una década, la editorial ha conseguido viajar por el mundo sumando nuevos lectores y provocar la admiración de quienes trabajamos en el fomento lector gracias al activo programa que desarrollan desde la editorial junto a otras instituciones educativas. Pero André no está solo en esta aventura, además de llevar los libros en la sangre (su padre José Jorge Letria es periodista y un reconocido escritor de libros infantiles y juveniles en Portugal, y su hermano Sergio Machado Letria es el director de la Fundación José Saramago), cuenta con un equipo de editores, gestores y creativos con quienes comparte taller y sueños literarios

En una reciente visita a Lisboa, conversamos con André sobre todo aquello que está por venir, del barrio donde tienen su cuartel general y sus espacios de creación, de la nueva Lisboa que les ha visto crecer y de sus rutinas de editor.

Lisboa

Lisboa. Créditos: NatGeo.

— ¿Tienes un ritual de trabajo diario?

— Intento tener un ritual diario, pero no siempre lo consigo. Cuando funciona comienzo leyendo o dibujando durante una hora en un café cercano a la editorial, un local llamado Café con calma. Luego dejo el resto de la mañana para responder los mails, revisar y comentar los proyectos que tengamos en curso en ese momento. Y la tarde la dejo para el trabajo que requiere de más concentración y aislamiento: la ilustración, más lecturas y reflexionar sobre los libros que estamos produciendo o los que vendrán.

— ¿Quiénes integran el equipo de Pato lógico?

—En el antiguo almacén de la zona de Poço do Bispo, en Marvila, somos cuatro profesionales fijos compartiendo un antiguo edificio de dos pisos repartidos entre oficinas, sala de exhibición y taller creativo. Aquí el equipo no solo trabaja en los proyectos de la editorial, también funcionamos como taller de diseño y prestamos servicios educativos. Inés Felisberto, “cinturón negro en diplomacia”, es la coordinadora general editorial, de producción y del servicio educativo, además de gestionar los recursos humanos; Marta Ferreira “una geek nativa digital” es la asistente editorial de Inés, responsable de la distribución de los libros online y en librerías, además de gestionar la venta de derechos de traducción; y Andreia de Almeida es nuestra diseñadora, quien define conmigo las cuestiones artísticas de los proyectos editoriales y del taller de diseño.

De tanto en tanto, también compartimos metros con el autor Ricardo Henriques y la actriz Madalena Marques, quien además de colaborar en los proyectos educativos siempre que nos visita anima hasta las tardes más sombrías. Y estoy yo, que tengo a cargo la dirección editorial y artística, pero también hago entregas y recojo libros.

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Antigua fábrica de vinos del barrio. Créditos: Paulina Retamales

En el margen sur de la ciudad de Lisboa, al costado del río Tejo, se encuentra el barrio de Marvila y, en especial, la zona Poço do Bispo, sector en donde los Pato Lógico instalaron hace un par de años su taller, unos kilómetros más allá de la concurrida Estación de trenes de Santa Apolonia y unos metros antes de llegar a la zona de la Expo, el moderno barrio que heredó la ciudad tras la Exposición Universal de 1998. Poço do Bispo es una zona de antiguas fábricas, grandes almacenes con aspecto de abandonados que ahora dan hogar a profesionales creativos y espacios de co-working, galerías de arte, exposiciones de los grafiteros Vihls y Wasted Rita, cervecerías artesanales y cafés con una calculada “no-decoración”.

—¿Desde cuándo ocupan este taller y cómo se relacionan con el vecindario?

—Llegamos en 2015 porque creímos en la transformación del barrio y hasta ahora la relación con nuestros vecinos, en especial con los carpinteros y cerrajeros especializados en construcción que están justo frente a nosotros, es buenísima. Nos prestan herramientas y ayudan con el montaje de los stands para las ferias y exposiciones, además de animarnos el día con su vocabulario sin filtro. Sin embargo, la relación con el espacio que nos rodea ha tendido a empeorar en el último tiempo. La zona está de moda y como no hay transporte público los conductores tienden a invadir los paseos peatonales, por ejemplo. Infelizmente la clientela sofisticada que va ocupando estas zonas de moda no practica mucho la educación cívica. Ser fashion no siempre implica ser civilizado-

—¿La efervescencia creativa del barrio donde está el taller y la de Lisboa en los últimos años ha sido un plus para el trabajo de la editorial?

La verdad es que estamos un tanto cansados de tanta creatividad. Yo, por lo menos. Antes de venir a Marvila teníamos un taller en LX Factory, un espacio complejo que transformó antiguas fábricas en talleres y tiendas en el extremo opuesto de la ciudad, también al lado del río, pero finalmente después de dos años de estar allí nos cansamos del ambiente de fiesta continua.

Esa fue la principal razón para venir a trabajar en la zona de Poço do Bispo, donde además de pagar menos en arriendo podíamos contar con cierta calma, convivir con tiendas antiguas, carpinteros, mecánicos y barberos que se dedican a hacer la barba sin pretensiones. Un barrio auténtico. Pero con el paso del tiempo este barrio también cambió y ya no puedes avanzar dos pasos sin oír hablar de conceptos, colectivos, eventos, marcas y otras cosas que casi siempre son dichas en inglés: branding, timelines, spots, etc.

Poco de Bispo

La plaza David Leandro da Silva, más conocida como Poço do Bispo. Créditos: Miguel Olivera

A esta altura de la conversación, Marvila ya no nos suena tanto a maravilla. Volvemos entonces a hablar del catálogo de Pato Lógico que sí nos sigue pareciendo fuera de serie.

—¿Qué novedades literarias tienes en agenda para 2018?

—A pesar de todos estos altos y bajos que nos llevan a pensar en volver a cambiar de barrio, tenemos mucho trabajo. Tendremos para 2018 dos nuevos títulos para la colección Imágenes que cuentan: Mudar, de Ana Ventura y Sueño, de Susa Monteiro. Para la colección Mi ciudad vamos a tener las guías de Santiago de Chile, por Paloma Valdivia; de Sao Paulo, por Andrés Sandoval y de Lisboa, por Nuno Saraiva.

Yo tendré finalmente listo el libro Guerra, con el texto de mi padre José Jorge Letria. Tendremos también un nuevo título de Antonio Jorge Gonçalves, Estás tao crecida (Estás tan grande) y estamos preparando cinco nuevos títulos para la colección de biografías que co-editamos con la Imprensa Nacional. También tenemos planeado publicar a tres nuevas escritoras que, por ahora, prefiero no develar y sorprenderles más adelante.

Mara de Edimburdo Coleccion Ciudades Pato Logico Créditos Gustavo Bom

Mapa de Edimburgo, ilustrado por Marcus Oakley, de la colección Mi ciudad, de Pato Lógico. Créditos: Gustavo Bom

Seguir sorprendiéndonos parece ser la tónica de Pato Lógico y sus creadores. Marvila ya no nos suena a maravilla, no al menos como lugar de trabajo para una editorial, pero sí para los turistas ávidos de lugares cool y spots de instagram. Podría sorprendernos que un equipo tan reducido haya conseguido en siete años un trabajo enorme en calidad e innovación, además de un gran reconocimiento. Sin embargo, ahora que conocemos mejor a quiénes dan vida a la editorial y sus libros, a cómo se relacionan con su taller y espacios de creación, lo que menos nos sorprende es el cúmulo de éxitos y reconocimientos que han conseguido. Y lo que está por venir.

Autor: Paulina Retamales (13 Entradas)

Periodista de la Universidad de Viña del Mar. Gran parte de su vida la vivió en España, en donde se graduó en las universidades Autónoma de Barcelona y Oberta de Catalunya. Encontró su pasión por los libros y el mundo de la edición, dirigiendo la FILSA de Santiago por casi cinco años. Amante de los viajes y de los proyectos culturales, hoy trabaja de forma independiente en gestión relacionada al mundo editorial, la literatura y el arte contemporáneo.


 

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