Beatrix Potter y su conejo de chaqueta celeste

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Beatrix Potter (1866-1943) fue la autora del célebre personaje inglés Peter Rabbit, un travieso conejo de chaqueta celeste. Potter fue una autora decidida que no se desalentó ante el rechazo de las editoriales y costeó ella misma la primera edición del Cuento de Peter Rabbit, que se convirtió luego en un éxito absoluto. Para Potter, la naturaleza y particularmente los animales fueron siempre una inspiración.

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Cada cierto tiempo aparece una noticia sobre Beatrix Potter o sobre su más conocido personaje, el conejo Peter Rabbit, que me hace recordar ese tiempo cuando mis hijos eran chicos y esperaban ansiosos la hora acostarse para tomar los pequeños libros, mirar los dibujos y escuchar los cuentos sobre conejos desobedientes y gatitos desordenados creados por esta famosa escritora victoriana.

Cualquier animal que pasaba por las manos de Potter se convertía en una nueva mascota y en un nuevo bosquejo.

Cualquier animal que pasaba por las manos de la Potter –fueran ratones, murciélagos o conejos- se convertía en una nueva mascota y en un nuevo bosqu – See more at: https://www.fundacionlafuente.cl/?p=9678&preview=true&preview_id=9678&preview_nonce=d2af8b2d49#sthash.unhKWD0H.dpuf

Ahora la noticia es una carta de la autora que salió a la venta y  la celebración del primer cumpleaños del príncipe George (hijo de William y Kate Middleton, pariente lejana de la mismísima Potter) y que, según comunicó la prensa inglesa, fue una celebración enteramente decorada con los dibujos de Peter Rabbit, el conejo travieso que por desobedecer a su madre casi encuentra la muerte en la casa del señor McGregor.

Pero Peter Rabbit es además la historia que llevó a la fama a Beatrix Potter, una mujer tímida y solitaria que recién a los 47 años se atrevió, gracias al éxito de sus cuentos y dibujos, a independizarse de sus padres y vivir una vida a su manera. Nacida en Londres, en 1866, en medio de una familia de la clase alta victoriana, Helen Beatrix Potter tuvo una infancia bastante solitaria, sin más compañía que su institutriz, las ilustraciones de Tenniel, las novelas de Walter Scott o Maria Edgeworth y los dibujos de paisajes, flores y animales con que llenaba sus cuadernos.

Beatrix con su padre, Rupert, y su hermano, Bertram

Beatrix Potter con su padre, Rupert, y su hermano, Bertram

Cualquier animal que pasaba por las manos de Potter –fueran ratones, murciélagos o conejos- se convertía en una nueva mascota y en un nuevo bosquejo, al igual que las flores, los árboles y las callampas que observaba durante sus meses de vacaciones tanto en Escocia como en el Distrito de los Lagos, y que terminaban inmortalizados en sus miles de hojas y cuadernos. Observadora acuciosa, Beatrix Potter fue de las primeras personas en sugerir que los líquenes eran una relación simbiótica entre hongos y algas, pero fue su tío quien tuvo que leer su estudio de micología ante la sociedad científica, porque en esos años no se admitía la entrada de mujeres a la academia.

En 1890, una pequeña imprenta compra sus acuarelas y dibujos para hacer tarjetas de Navidad, y Beatrix Potter ve, por primera vez, en sus dibujos una oportunidad para dejar su “no amado lugar de nacimiento” e independizarse de sus padres, además de convertirse en ilustradora de cuentos para niños, como Caldecott y Bewick, los artistas que tanto admiraba.

El conejo que cambió su vida

En el año 1900 Beatrix Potter tomó una de las tantas cartas que durante siete años le había mandado a los hijos de Annie Moore, su antigua institutriz y única amiga, y decidió convertirla en cuento. La elegida fue una carta que había escrito en 1893 a Nöel, el mayor de los niños Moore, donde relataba las andanzas del conejo Peter, de chaqueta celeste, travieso y desobediente, que por desoír las órdenes de su madre, casi muere atrapado por un granjero. La Potter alargó la historia y en una croquera de lino reescribió el manuscrito, ahora con los dibujos coloreados, y mandó el cuento a seis editoriales que no le respondieron. Pero como no estaba dispuesta a rendirse, decidió costear ella misma una pequeña edición de 250 ejemplares del Cuento de Peter Rabbit que rápidamente se agotó entre sus amigos y conocidos.

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Primera edición de Peter Rabbit por Warne & Co

Pero Beatrix quería más y no paró hasta que convenció al editor Frederick Warne para que publicara su cuento tal como ella quería: en un formato pequeño y apropiado para las manos de los niños, con poco texto y una nueva ilustración en cada página. Con una tirada de ocho mil ejemplares, en 1902 Warne imprimió una primera edición de El Cuento de Peter Rabbit, que fue un inmediato éxito de ventas y del que hasta la fecha se han realizado 45 millones de copias. Decidida a seguir por ese camino, siguió enviando a Warne & Co más historias ilustradas, con animales que hablaban y actuaban como humanos y que más tarde inspirarían al mismísimo C.S. Lewis para crear los seres antropomórficos de sus propios relatos.

El Distrito de sus sueños

Con seis libros publicados, la escritora compró una casa de campo en Sawrey, en el Distrito de los Lagos y empezó a pasar cada vez más tiempo en la campiña y menos tiempo en Londres. En su granja, Beatrix Potter se dedicó a criar ovejas Herdwick -una especie originaria de la región-, y a escribir cuentos inspirados en su casa de campo y en el paisaje del lugar, de colinas suaves y lagos con cisnes y patos. El período comprendido entre los años 1905 y 1913 es considerado el más productivo de su carrera: los años en los que publicó catorce de sus veintitrés cuentos infantiles, y cuando además creó sus numerosos productos para niños, como peluches, libros para colorear y platos de comida, que la convirtieron en una célebre precursora del merchandising.

¿Cuál fue el secreto de su éxito? Según escribió la misma autora, parte de su éxito provino del carácter testarudo que heredó de sus ancestros: generaciones de industriales de Lancashire, “obstinados, de cabeza dura y prácticos” que en vez de embarcarse a América, se quedaron en Inglaterra y compraron tierra en el Distrito de los Lagos. Otra parte vino de las historias de brujas y hadas que escuchó siendo niña durante sus vacaciones en Escocia, de su precocidad y memoria y del hecho de no haber ido nunca al colegio (“habrían borrado parte de mi originalidad”). De esta mezcla surgió una escritora perseverante, imaginativa, pero no sentimental, cuyos personajes eran animales vestidos como humanos -que cocinaban, lavaban o cosían la ropa-, pero que en su esencia seguían comportándose como animales.Con un lenguaje simple y directo, Beatrix Potter narró historias sencillas con personajes que sufrían de reumatismo o que temían ser atrapados y convertidos en pastel, y no evitó en sus cuentos temas como la muerte o la enfermedad ni tampoco las palabras largas y difíciles como “soporífico” o “impróvido”, porque creía que los niños adoraban las palabras nuevas y rebuscadas.

Potter no evitó en sus cuentos temas como la muerte o la enfermedad, ni tampoco palabras difíciles.

Para 1912 Beatrix Potter se había convertido en la autora más importante de Warne & Co, la que más dinero les había hecho ganar con sus cuentos sobre El Sastre de Gloucester, Tom Kitten, Jeremy Fisher y Jemina Pudle-Duck, y su editor creía que su nueva vida en Sawrey le traería más historias. Pero, al tiempo que Potter se fue involucrando con la vida en la campiña, empezó a perder, de a poco, el interés por escribir. Con las ganancias que había obtenido con la venta de sus libros y los productos que había patentado, Beatrix Potter compró varias casas de campo, muchos animales y enormes extensiones de tierra en el Distrito, y se unió al Patrimonio Nacional, un organismo benéfico dedicado a proteger la zona de los Lagos de la creciente industrialización y los estragos del turismo, y que tras la muerte de la escritora, heredó sus cuatro mil acres de tierra, sus 15 granjas y su casa de Hill Top que se conserva hasta hoy tal como ella la dejó.

En 1913, Beatrix Potter, de 47 años, se casa con William Heelis, de 42, un respetado abogado de la región que compartía su interés por la conservación de la tierra y los animales. Tras su matrimonio, Beatrix sólo escribió unos pocos libros más, y ya a los 56 años y con serios problemas a la vista, abandonó para siempre la escritura y el dibujo. Sus últimos años los dedicó a la crianza de ovejas, a caminar por Sawrey con su bastón y su sombrero negro, a cuidar de sus mascotas y a promover la conservación de la tierra y de los animales nativos, hasta el día de su muerte, ocurrida en 1943, a los 81 años de edad.

Autor: Soledad Rodillo (56 Entradas)

Periodista de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Magíster en Literatura de la Universidad de Chile. Lectora empedernida, dedica su tiempo a escribir artículos culturales para diarios y revistas especializadas. Es colaboradora estable de nuestro blog.


6 comentarios para “Beatrix Potter y su conejo de chaqueta celeste

  1. Ica Rojo

    Muy buen reportaje. Ahh (suspiro), Beatrix Potter, literalmente una de las razones de por las cuales aprendí a dibujar animales cuando chica….animales con chaquetas. ( naaah, ¡¿en serio ?!. Jajaj un gusto siempre leer reportajes así.

  2. Ingrid Veas

    Hay una hermosa pelicula inspirada en la vida de esta escritora e ilustradora, interpretada por Renèe Zellweger, se llama Miss Potter

  3. Marcela

    Acabo de ver la película Miss Potter. La verdad es que no conocía a la escritora, pero me di cuenta de que conocía perfectamente sus ilustraciones.
    Buscando conocer más de ella, llegué a este reportaje y me ha encantado.

  4. Nancy

    Es un reportaje muy completo, yo también acabo de ver la película y me encantó. Me recordó un poco de mi niñez, cuando comencé a dibujar. 🙂

  5. Anita

    Muy buen artículo me encantan sus libros, me recuerdan mi niñez. Vi una película de su vida y me encantó

  6. Alejandra

    Hola…me encantan esos dibujos y la película y genial!!! quisiera saber donde puede encontrar los libros en santiago.

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