Bruno Munari: Del arroz verde a los libros infantiles

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La edición en español de tres títulos del artista Bruno Munari –Buenas noches a todos, Nunca contentos y El ilusionista amarillo-, por parte de la editorial argentina Niño editor, nos sumerge de lleno en el maravilloso universo de este diseñador, pedagogo y poeta italiano. En este boletín de Troquel destacamos el rescate de su obra y de su ingenio sin límites, el que setenta años después sigue encantando a niños, y a adultos, de todo el mundo.

Bruno Munari. Créditos de Creanavarra Centro Superior de Diseño

Bruno Munari. Créditos de Creanavarra Centro Superior de Diseño

“Conservar el espíritu de la infancia dentro de uno durante toda la vida quiere decir conservar la curiosidad por conocer, el placer de comprender, el deseo de comunicar”

Bruno Munari

Bruno Munari (1907-1998) es uno de los diseñadores-artista más eclécticos del siglo XX. No en vano, el pintor español Pablo Picasso lo llamó “el Da Vinci de nuestro tiempo” y el crítico de arte francés Pierre Restany lo consagró como “el Peter Pan del diseño italiano”. Incluso para Umberto Eco, este artista y diseñador italiano “trabajaba la página como si afinara un violín”.

A la par de consagrarse en el diseño y las artes gráficas, Munari fue poeta, filósofo, escritor, escultor y pedagogo; y en todas las veredas en las que estuvo plasmó su espíritu de eterno bambino, deambulando por diferentes movimientos (futurismo, arte concreta, surrealismo, dadaísmo, entre otros), conociéndolos, comprendiéndolos y soltándolos para florecer en sus creaciones, ya sea en sus poéticas máquinas inútiles, como en sus libros o en sus propuestas didácticas o de diseño, acciones que lo hicieron acreedor de premios tan importantes como el Hans Christian Andersen, en 1974, o el premio Lego, en 1986, por su contribución al desarrollo de la creatividad infantil.

El libro ilegible de Munari  Créditos Eva Martinez Olalla

En el campo del diseño se destacó particularmente por su metodología proyectual. Propuso una serie de operaciones necesarias con un orden lógico -basadas en la experiencia- que nos ayudan a obtener un mejor resultado con un mínimo esfuerzo. Aplicar este método permite no malgastar tiempo en hacer mal lo que otros ya han aprendido con la experiencia. Nos enseña su metodología a partir de una receta de cocina: El arroz verde.

El juego es intrínseco en Munari. Por eso, cuando leía cuentos a su hijo Alberto encontró un problema: los libros infantiles eran aburridos, apagados y sin sorpresa para el lector. Y como para Munari “un problema sin solución no es un problema”, decidió resolverlo con su metodología proyectual, es decir,  obteniendo un máximo resultado con un mínimo esfuerzo. De esta forma definió el problema, analizó los elementos, aplicó creatividad, centrándose en la percepción, la página y el movimiento de ésta, y los convirtió en elementos protagónicos de la narración.

Plus y Minus de Bruno Munari Créditos deMoonPicnic

Plus and Minus de Bruno Munari. Créditos de MoonPicnic

Surgió así una serie de libros que despliegan el espacio interno del libro y cuestionan su “objetualidad”, quebrando su estructura clásica. Gracias a su reflexión se multiplican las posibilidades y nacen sus libros troquelados, libros con hilos que lo atraviesan, libros con una página que puede tener muchas páginas, libros con capas, es decir con pestañas que juegan con la narración; páginas de metal, transparencias, libros sin palabras cuya narración se basa en el acto de pasar la página. En fin, un mundo de libros juguetones.

Los probó con sus propios hijos y -al poco tiempo, en 1945- fueron publicadas las primeras ediciones por la editorial Italiana Mondadori. Cada texto lo llevó a nuevas investigaciones en el mundo de la literatura, hasta llegar a los Libros Ilegibles en los años 50, en los cuales usa como recurso narrativo todos los elementos con los que cuenta un libro, menos las letras. Asimismo, fue un precursor de ediciones para la primera infancia, diseñando los Pre-libri: textos para primeros lectores basados en la exploración sensorial. El resultado fue exitoso a todas luces, marcando tendencia en el mundo editorial hasta nuestros días.

Los tres libros de Bruno Munari distribuidos en Chile por Hueders

Los tres libros de Bruno Munari distribuidos en Chile por Hueders

Setenta años más tarde, en 2016, la editorial argentina Niño Editor -que se destaca por su rescate editorial vanguardista- publica por primera vez en español la colección inicial de libros infantiles de Munari (I Libri), compuesta por nueve títulos, fechados entre 1945 y 1946, los que serán lanzados en series de tres títulos. Esta colección se caracteriza por incorporar libros tan sencillos como profundos, por mantener la sorpresa con sutiles tensiones, orquestando un diálogo preciso entre ilustración, texto, humor y composición.

Bruno Munari Créditos ioimparoconlafelicita

Como autor, Munari es un verdadero mago del esconder y del encontrar y, por sobre todo, del captar la sensibilidad infantil. Entiende que los libros cuentan más allá de las palabras, narrando a partir de los sentidos, cohesionando las historias a través de un lenguaje y una lógica particular del mundo infantil. Con ironía y sentido del humor, es capaz de incorporar en sus libros arte, amalgamando el qué con el cómo, explorando los enunciados de los movimientos artísticos en los que participó. El mismo Munari señala:

“¿Jugar con el arte? ¿pero, entenderán? ¿Tan pequeños, entenderán qué es el arte? Entender qué es el arte es una preocupación (inútil) del adulto. Entender cómo se hace para realizarlo es, en cambio, un interés auténtico del niño”. 

Bruno Munari. Vedere da bambini Créditos Sp Project InsideEsta posición se plasma en el libro El Ilusionista amarillo (Niño editor, 2016). Munari nos habla desde el metalenguaje literario, a través de un espectáculo, ilusorio y presencial a la vez. Nos podemos cuestionar lo qué es la literatura desde el placer y la interacción (la vivimos), devolviéndole al arte su vinculación con el juego. O tal vez, al disfrutar y reír con el espectáculo de Munari se abran otras preguntas, escondidas en cada lector.

Quizás, todo lo dicho se resume en las palabras de Pablo Curti, fundador de Niño Editor:

Los de Munari son libros que tienen valor más allá del texto, exploran también lo sensorial. Ese es uno de los grandes aportes, pero también es valioso el hecho de que trabaja con un lenguaje muy sincronizado con el lenguaje infantil. Ver el mundo con cierta ingenuidad, cierta lógica y sensibilidad del niño, no hablarle como un pequeño adulto sino con un lenguaje propio y afín. Tampoco contar historias moralizantes ni con valor pedagógico explícito. Esto parece una obviedad pero no es tan fácil de conseguir. Muchas veces en la literatura infantil te encontrarás con lo opuesto. Muchas historias que quieren decir mucho muy literalmente y no narrativamente”.

Bruno Munari photoNada más que agradecer a Niño Editor la posibilidad de leer en español estos libros “invencibles”, que han derrocado la barrera del tiempo y de la literalidad. Y a Bruno Munari –el eterno bambino- por haber inventado la metodología proyectual y aplicarla en el mundo de los libros, haciendo del juego, la exploración y la sensibilidad, el articulador de un máximo resultado.

 

Autor: Isabel Casar (1 Entradas)

Licenciada en Artes Visuales, que trabaja en Fundación La Fuente desde el año 2006, haciéndose cargo de bibliomóviles y bibliotecas. Le apasiona la literatura infantil y tiene una notable atracción por los libros álbum. Vive en la región del Biobío, en medio de la naturaleza, rodeada de libros.


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