Brutas Editoras: Una editorial con fuerza y cabeza

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A pesar de ser una editorial pequeña, ya se ha hecho conocida entre escritores y lectores que confían en este proyecto “autopensante y móvil” -que tiene un gusto definido por ciertos autores hispanoamericanos, como Juan Villoro, Alejandra Costamagna, Enrique Vila-Matas y Sylvia Molloy- y que está dirigido, desde Nueva York, por la escritora Lina Meruane.

Crédito foto: www.nacion.com

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“Chica, pero musculosa”. Así define Lina Meruane la editorial que fundó hace cuatro años en Nueva York junto a un grupo de amigas. Una idea que partió como una extensión del trabajo de taller que ellas compartían, y que de a poco se convirtió en una editorial de tomo y lomo -a la que llamaron Brutas Editoras-, y que hoy, a pesar de su pequeño tamaño, ya tiene su reconocida fama entre lectores y escritores.

En su última visita a Chile, la escritora ‑que lleva más de 10 años viviendo en Estados Unidos- presentó el último libro de “las Brutas”, junto a sus socias Carolina Zañartu y Alia Trabucco. Y habló de su editorial site specific, “donde trabaja entre amigas para llevar a imprenta los textos que nos interesan”, y donde los libros son editados en Estados Unidos, pero impresos en español. La editorial tiene una colección dedicada a la novela corta, con edición bilingüe (Lenguas Cruzadas), donde solo han publicado una novela, Las orejas del lobo del colombiano Antonio Ungar, y una colección sobre lugares (Destinos Cruzados), que es la que ha traído más notoriedad a la editorial.

Crédito foto: mcnallyjackson.com

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En esta colección, dirigida por la periodista Soledad Marambio, la editorial invita a los escritores a que “piensen un lugar que no es el propio”. Y para cada viaje se invita a dos escritores (un hombre y una mujer), de distintos países, para que escriban lo que quieran sobre el mismo lugar, que puede ser un país o una ciudad. El resultado es una colección de libros que transita por todos los géneros: cuentos, diarios, crónicas y fragmentos de novelas; textos inéditos o que han sido publicados anteriormente, y donde han sido convocados importantes autores hispanoamericanos como Enrique Vila-Matas, Sylvia Molloy, Alma Guillermoprieto, Matilde Sánchez, Juan Villoro, María Moreno, Lolita Bosch, Cynthia Rimsky, Yuri Herrera, Carolin Emcke y Fernanda Trías, entre otros.

Hasta el momento han aparecido ocho libros de esta colección: Japón (2011), Berlín [dividido] (2011), [escribir] París (2012), Chile [golpeado] (2012), Belarús (2012), [des] Aires (2013),  Nicaragua [al cubo] (2014) –que fue escrito por tres escritores- y Bogotana [mente], que acaba de ser lanzado en Chile.

Libros pequeños, bruta [mente] editados

En la presentación de Bogotana [mente], el último libro de la colección Destinos Cruzados, la diseñadora Carolina Zañartu habló de su trabajo en la editorial y de la “brutalidad contra viento y marea” con la que investiga de los lugares que aparecen en los textos ‑anotando imágenes, repensando, haciendo bocetos- para luego diseñar la portada y el libro en totalidad. Esta editorial formada solo por mujeres, no es una editorial ingenua ni suave. Aquí el logo ‑diseñado por la artista Marcela Trujillo- muestra una dentadura fuerte, y su nombre ‑Brutas Editoras- “pretende subvertir mediante la idea de fuerza (bruta), la noción de género débil que se les adjudica a las mujeres y a lo que ellas emprenden”, dice Meruane.

Esta editorial independiente se autodefine como “autopensante y sobre todo móvil”

Estos libros pequeños fueron bruta [mente] editados. Con fuerza y con cabeza, en especial, si se tiene en cuenta que esta editorial independiente se autodefine como “autopensante y sobre todo móvil”, donde cada libro ha sido producido a varias manos –y en distintas partes del planeta- hasta llegar a un solo resultado. Un proyecto arriesgado, con un gusto definido por ciertos autores (como ocurre con editoriales argentinas como Mardulce o La Bestia Equilátera) que los lectores agradecen y siguen, porque confían en sus editores.

En Bogotana [mente], la chilena Alejandra Costamagna y el venezolano Slavko Zupcic escriben sobre Bogotá. La primera, invitada por el programa “Bogotá contada”, narra sus días en la capital colombiana y su mirada se posa en la violencia, en las nubes, en la rumba y, por supuesto, en las palabras que –de a poco- se le van pegando y la hacen sentir bogotana o “rola” o “cachaca”: “Y en vez de decir caña digo ‘guayabo’. Y en vez de chiquillo, ‘pelado’. Y en vez de prisa, ‘afán’. Y no me enojo, sino que me pongo ‘brava’. Y hablo tan pero tan bonito, sin correr, masticando las haches, comiéndome las jotas, un caracol de suspiros las palabras.”

Una crónica muy distinta nos entrega Zupcic, el médico que sueña desde joven con Bogotá, como si fuera un paraíso perdido, y al que llega –después de varios años- invitado por un congreso literario. El venezolano ha crecido fascinado con las mujeres bogotanas, en especial con Patricia, con los bares y los barrios de los que ha escuchado tantas historias, pero especialmente con el hablar de los bogotanos, “que hablaban el castellano como si lo estuvieran leyendo” y que para él sonaba tan bien “a pesar de que salía de una boca y no de un piano o un violín”.

En los otros libros de Destinos Cruzados, tenemos otras miradas de otras lugares. En Berlín [dividido], Matilde Sánchez reunifica las dos Berlín y trata de aprender su lengua, y Juan Villoro reconoce sentirse perseguido en esta ciudad fragmentada. En [escribir] París, Sylvia Molloy y Enrique Vila-Matas recorren una ciudad profundamente literaria y, también, desgraciada. En Japón la catalana Lolita Bosch se refugia ante la pérdida de su padre, y el español Alberto Olmos anota entradas en un blog donde juega con lo que es y no es ficción.

En Chile [golpeado] está la mirada de María Moreno y Yuri Herrera –dos escritores extranjeros- sobre la dictadura chilena y sus quiebres, sus dolores y sus odios posteriores. Y también están los libros sobre Belarús, Buenos Aires y Nicaragua, y de seguro vendrán más, “donde quien escribe se va a acoplando a una nueva lengua”, dice Alia Trabucco, “y donde se aparecen muchas Colombias, muchos Chiles”: nuevos destinos donde encontrar un relato valiente y bien escrito, un texto que, como este proyecto editorial, puede ser chico, pero que, a la vez, es fuerte y musculoso.

*Los libros de Brutas Editoras pueden comprarse en algunas librerías de Santiago, en www.brutaseditoras.com y en www.amazon.com.

 

Autor: Soledad Rodillo (52 Entradas)

Periodista de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Magíster en Literatura de la Universidad de Chile. Lectora empedernida, dedica su tiempo a escribir artículos culturales para diarios y revistas especializadas. Es colaboradora estable de nuestro blog.


Un comentario para “Brutas Editoras: Una editorial con fuerza y cabeza

  1. Leonardo Vega

    Quisiera saber, si es posible, vuestra dirección en Santiago de Chile o en otro lugar. Me gustaría enviaros una colección de poemas para ver, si es posible, su publicación. Os doy las gracias de antemano.

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