Cielo, mar y tierra: poemas y prosas de Gabriela Mistral para los niños

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Como un homenaje a los 70 años desde que la poeta chilena recibiera el premio Nobel de Literatura, la Biblioteca Nacional publicó el libro Cielo, mar y tierra, una selección de poemas y prosas dedicadas a los niños, inaugurando de esta forma el catálogo infantil de la editorial.

[Legado Gabriela Mistral, Colección Biblioteca Nacional de Chile]

[Legado Gabriela Mistral, Colección Biblioteca Nacional de Chile]

Gabriela Mistral escribió sobre nubes, pájaros, ballenas y barcas. También sobre los pescadores de Chile, el musgo y el maíz del rosal. En sus varios libros habló de los animales que cruzan los aires, las aguas y los campos, de plantas y de la gente que trabaja la tierra: textos escritos como poemas, cuentos y prosa poética que ahora aparecen agrupados en una nueva antología, esta vez dedicada a los niños de Chile.

La antología Cielo, mar y tierra, recientemente publicada por Ediciones Biblioteca Nacional, se gestó como un homenaje a los 70 años desde que la escritora chilena recibió el Premio Nobel de Literatura, además de inaugurar el catálogo infantil de la editorial. “Es imposible pensar en el futuro del patrimonio sin pensar en los niños, nuevos lectores y próximos creadores de memorias, pensadores responsables del futuro relato de nuestro país”, explica Daniela Correa, jefa del departamento de cultura de la Biblioteca Nacional. “Y quisimos iniciar la línea infantil como un homenaje a Gabriela Mistral quien siempre tuvo a los niños -su derecho y educación- como principal preocupación y lucha; tanto así que dejó su legado a los niños de Montegrande, por medio de la Orden Franciscana”. Con este libro, la Biblioteca Nacional también busca propiciar el conocimiento de nuestra cultura, además de difundir el legado poético y cultural de la premio Nobel que se resguarda en la Biblioteca y, que desde el año 2008 se vio enriquecido por casi 40 mil documentos de Gabriela Mistral, donados por Doris Atkinson, sobrina de su pareja Doris Dana.

En la antología –cuyo prólogo y selección estuvo a cargo del investigador Manuel Peña Muñoz- hay poemas y prosas provenientes de varias recopilaciones mistralianas, poemas de sus libros Ternura y Desolación, entre otros, y dos textos de Poema de Chile, el libro que Gabriela Mistral dejó inconcluso tras su muerte, en 1957, y que fue revisado y publicado diez años después por Doris Dana.

Portada de "Cielo, mar y tierra"

Portada de “Cielo, mar y tierra”

Entre estos está el poema “El mar”, escrito de manera dialógica, donde Gabriela y un niño discuten sobre ética, ecología y religión teniendo al mar ante sus ojos: un mar que seduce al quien nunca lo ha visto ni oído antes, y que dan ganas de palmotearlo a pesar de “que da gusto y miedo”.

Algunos de los poemas de la antología son simples y melódicos, como “Canción de pescadores” o “La manca” –ambos de Ternura- que son un deleite para cualquier niño. Así también “Las nubes” y “Balada de una estrella”, que son poemas tristes pero de una belleza y simplicidad que sobrecogen a cualquier edad.

En “Emigración de pájaros”, Mistral escribe de los que llegan, “gente ‘emigrada’”: pelícanos que escapan del frío y la nieve de la Patagonia y llegan a las dunas, y que es una perfecta lección de geografía, pero también de vida, porque son seres que buscan una oportunidad en una “segunda Patria”. En “Miedo” escribe de una madre desesperada que teme que a su hija golondrina la hagan princesa y que pierda su esencia y la alejen de ella: “Cuando viniese la noche/yo no podría mecerla./¡Yo no quiero que a mi niña me la vayan a hacer reina!”.

La poesía de Gabriela habla del sufrimiento, la pobreza, la pérdida; no es una poesía para niños, pero sin duda es una poesía pensada en los niños

En sus prosas, Gabriela Mistral escribe más duro. Y los niños pequeños pueden sentirse desmotivados con estos magníficos textos que nos muestran a una Mistral que asume la naturaleza como una sociedad: donde el mundo de las plantas también participa de una revolución social -en “Por qué las cañas son huecas”- y donde las rosas, que son las mujeres- fueron heridas y mutiladas por los hombres –en “Por qué las rosas tienen espinas”, solo por ser bellas, obligando a Dios a poner espinas, “hostilidad y daño”, para defenderlas.

“La poesía de Gabriela no es muy infantil”, nos dice Daniela Correa. “Es una poesía que habla del sufrimiento, la pobreza, la pérdida; no es una poesía para niños, pero sin duda es una poesía pensada en los niños”. Por eso la selección de los poemas y prosas se centraron en las manifestaciones y los seres que habitan el mundo natural, que son temas cercanos y queridos por los niños y por nuestra premio Nobel. “En estas páginas seleccionadas aparece el deslumbramiento que le produce el mar, sobre todo a una niña como ella, sumida en el valle del Elqui, ‘ceñido de cien montañas o de más’ donde el mar era una referencia lejana y casi mágica”, escribe en el prólogo el profesor Manuel Peña Muñoz.

Para Gabriela Mistral era fundamental que los niños leyeran sus obras. Ella no quería estar en un nicho quieto, quería ser el polvo con que los niños jugaran: “Oprimidme: he sido vuestra; deshacedme, porque os hice, pisadme porque no os di toda la verdad y toda la belleza. O simplemente, cantad y corred sobre mí, para besaros las plantas amadas”.

Autor: Soledad Rodillo (50 Entradas)

Periodista de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Magíster en Literatura de la Universidad de Chile. Lectora empedernida, dedica su tiempo a escribir artículos culturales para diarios y revistas especializadas. Es colaboradora estable de nuestro blog.


3 comentarios para “Cielo, mar y tierra: poemas y prosas de Gabriela Mistral para los niños

  1. Rigoberto Lizana Carrasco

    Un homenaje que merece todas las paginas del libro de Chile, para Gabriela Mistral madre de la infancia, con su poética nos arrulló en nuestros juegos de niños.En la escuela declamé sus poemas como muchos niños pobres como yo. Admiraba su ternura y lagrimas derramadas a escondidas por las injusticias cometidas a la gente humilde de su país.
    Soledad Rodillo,felicitaciones su escrito es una corona de flores en el corazón de Gabriela

  2. Orlando Begué

    Desearía saber en qué obra de Gabriela Mistral encuentro su poema en prosa que dice: “cuando sea un montoncito de polvo callado jugad conmigo, con la tierra de mi corazón y de mis huesos”.
    Creo que se llama “A los niños”.

    • María Jesús Blanche

      Estimado, efectivamente, el fragmento que nos indicas pertenece al poema en prosa A los niños, incluido en su libro “Poesía y prosa” (1993).
      Saludos,

      FLF

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