Cómics con escenarios bélicos: El extravío de la humanidad

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La humanidad es quizás la única especie que no ha aprendido las lecciones de la historia de sus acciones. Una y otra vez tropieza, creyendo que ha asimilado cómo sortear los derroteros de la violencia y el absurdo de la guerra y, sin embargo, vuelve a encaminarse a ellos furibunda, como caballo desbocado. Hemos sido testigos de las mayores atrocidades y de heroicos actos de resistencia. Lo vemos a diario, como parte de nuestras vidas y hasta hoy sigue siendo una fuente inagotable de material literario. Astrid Donoso quiso rescatar cinco libros destacados por nuestro comité Troquel que abordan, directa o indirectamente, el horror y la violencia como consecuencia de la guerra.

Detalle: Hitler (Astiberri Ediciones, 2017)

El segundo semestre del 2017 nuestro comité Troquel se vio enfrentado a hablar de cinco notables libros que, directa o indirectamente, tenían que ver con la guerra. La Segunda Guerra Mundial suele ser la más recurrida como escenario dado lo absurdo de algunos personajes que la protagonizaron como Joseph Stalin y Adolf Hitler, pero también se sumó la Gran Guerra –que hoy conocemos como Primera Guerra Mundial– y que fue devastadora para Europa. Esta terminó por derrumbar los antiguos imperios y buena parte de una generación de hombres jóvenes en su “guerra de las trincheras”, lo cual implicaba permanecer mucho rato en verdaderas fortificaciones como tumbas en la tierra.

A esto, se suman las consecuencias de los acontecimientos bélicos que dan paso a la resistencia, al discurso filosófico y político de uno de los mayores pensadores y creadores del siglo XX como Albert Camus, a quien se suele señalar como francés, oscureciendo el hecho primordial de que nació en Argelia, colonia francesa. Ser colonia es clave para entender su formación y su posición como creador y como figura central del pensamiento de una época, el que ha trascendido hasta nuestros días. A esta resistencia debemos agregar la inevitable depresión y olvido que sufrieron muchos soldados mutilados por la violencia, y que se abren paso en algunas de estas historias. La concepción misma de Hitler es fruto de esos años en que Alemania se vio derrotada y perdida tras la Paz de Versalles, y que concluyeron en alzar al dictador nazi como máximo representante, y al que millones siguieron cual flautista de Hamelin.

Camus. Entre justicia y madre

Argelia es el país que une a José Lenzini, autor de la novela gráfica Camus. Entre justicia y madre (Norma 2016), con la vida del filósofo Albert Camus. Siendo ambos nacidos en la colonia francesa, el peso de su presencia es enorme y elocuente. Lenzini es periodista y se ha especializado en la obra de Camus y de la antigua colonia francesa, con varios libros a su haber, entre los que destaca esta novela.

En sus páginas se puede leer todo el discurso del escritor al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1957 como hilo conductor de la novela, intercalado por toda su vida, desde su infancia con los sueños de ser futbolista, su paso por la resistencia a la génesis de sus obras. Si bien las ilustraciones centrales privilegian la vida diaria de Camus, hay muchos anexos integrados al relato que dan cuenta de su trabajo a medida que avanzan los años y que ayudan a posicionar la historia en su contexto histórico, algo clave para poder comprender la obra de este autor y su paso por distintos géneros y formatos. Huérfano de padre a temprana edad, Camus creció en una familia en precarias situaciones, algo que lo avergonzó cuando a temprana edad logra entrar a estudiar gracias a una beca con otros chicos de más recursos monetarios. Luego se arrepentiría de haber negado a su familia ante otros en mejor situación económica, robusteciendo el carácter político y filosófico que tiene su trabajo. Todas estas pequeñas anécdotas son contadas en el libro y se agradece. Cartas de amistades y discusiones con opositores no quedan fuera, por ejemplo, aportando al relato, pero por sobre todo a entender quién era y es Albert Camus.

La paleta de colores escogida por Gnoni es reducida y va variando a medida que pasan los años y las situaciones, especialmente dependiendo del dramatismo que tengan ciertos acontecimientos. El trazo no siempre parece acabado y pareciera recurrir a un acuarelado que en conjunto otorgan dinamismo a las ilustraciones. Se prioriza al protagonista por sobre los escenarios, pero si bien el testimonio que se deja del paisaje es breve, da cuenta de elementos claves de la cultura en que se insertó la vida del escritor y que resultan fundamentales.

Detalle: Camus. Entre justicia y madre (Norma 2016)

Capa. Estrella fugaz

Robert Capa es por excelencia el fotógrafo que relacionamos con la guerra. Hay imágenes que capturó que son parte de nuestro imaginario colectivo, especialmente en el escenario de la Guerra Civil Española. El trabajo pertenece al ilustrador y dibujante francés Florent Silloray, conocido principalmente por sus álbumes infantiles; Capa. Estrella fugaz (Blume, 2017) es su segunda incursión en el género de los cómics. No hay concesiones con respecto a quién era Capa, a cierta hambre por estar en el medio del huracán, tan propio de periodistas y documentalistas de conflictos, y de esas ansias por obtener la primera fotografía, el primer registro. Aún cuando eso sea a costa de una vida personal siempre en deconstrucción-construcción.

Robert Capa fue una invención de una pareja de fotógrafos unidos en pos de trabajar juntos, de cruzar censuras machistas de otros tiempos (¿realmente han quedado atrás?). El húngaro Endre Erno Friedmann y la alemana Gerda Taro tomaron fotografías en conjunto, por lo que muchas de las grandes imágenes que hoy conocemos bajo el seudónimo de Robert Capa tienen una autoría incierta.

Gerda Taro (hija de judíos polacos, su verdadero nombre era Gerta Pohorylle) ha quedado olvidada en nuestra pequeña memoria, pero este libro se encarga de instalarla de nuevo en el sitial que se merece. Sin ánimo de alejarnos del tema, es importante subrayar la importancia de la fotógrafa, la primera en ser reconocida como fotoperiodista. Tras huir de la Alemania nazi, llega a París, donde conoce a Frieddman, creando así el seudónimo que acompañaría y acapararía el legado del trabajo en conjunto.

Estrella fugaz, el libro tiene escenarios dramáticos, pero estelares de la historia del siglo XX. Recorremos las calles de París, se huye de una Alemania oscurecida por Hitler, de un mundo en guerra plagado de nacionalismos. Capa recorre Italia, China, Londres y el norte de África, construyendo no solo una reputación gigante sino que haciéndolo contra todo, a veces en contra de sus propios compromisos laborales e incluso de su misma seguridad. Capa se hace leyenda. Crea en 1947, junto con otros fotógrafos la agencia Magnum, reconocida y líder hasta la actualidad. Y como cualquier leyenda que se precie, muere el 25 de mayo de 1954, en Indochina, con el dedo en el gatillo de su máquina fotográfica.

El libro recoge estos hechos con un tono directo y claro, documentando los acontecimientos reales. La historia es una mirada del mismo protagonista a su vida, un racconto que comienza con Capa melancólico y que se torna aventurero con la insensatez necesaria para concretar un trabajo que nadie más podría hacer y que es tan indispensable. Esta novela gráfica funciona como registro de una época, de una Europa convulsionada, de testimonio de lo que ha sido la historia del fotoperiodismo con sus fotos muchas veces borrosas que no llegaban a la portada, pero que abarrotaban páginas en el interior, casi emulando la sensación de estar en medio del tiroteo o bombardeo, en la persistente belicosidad del género humano.

Nos vemos allá arriba

Basado en una novela de Lemaitre, ganadora del premio Goncourt 2013 –el Nobel de la francofonía– Nos vemos allá arriba (Norma Editorial, 2017) es una propuesta gráfica, quizás de las más duras que nuestro boletín Troquel ha revisado. El telón de fondo es el mundo post Gran Guerra en una Francia abatida por la sobrevivencia precaria y la mutilación que legó la Primera Guerra Mundial.

Édouard y Albert son amigos y víctimas de los horrores del conflicto bélico de las trincheras. El primero ha perdido su mandíbula inferior tras salvar al segundo de caer en el frente. Es así como Albert cuida a su amigo, silenciado en vida de forma brutal, que vive confinado en la pobreza y en el olvido de una sociedad quebrantada y que prefiere olvidar las brutalidades vividas. Para todos, Édouard ha muerto y es un caído. Su familia así lo cree y Albert se encarga de reafirmar esta convicción, con cierto sentimiento de culpa por sentirse responsable de la invalidez de su amigo.

De Metter no escatima en dolores, en dibujar a Édouard con el rostro destruido, con la mirada de horror y sus anhelos de aniquilación. El tono de todo el libro es oscuro, dramático y con un potente argumento contra la guerra y sus atrocidades; y sobre todo contra el poco apoyo que los soldados reciben tras participar en los conflictos, en el olvido al que son abandonados, un poco a su suerte, como si solo los muertos pudieran haber sido patriotas. El libro deja en claro que las guerras no terminan una vez que acaba el conflicto bélico y que sus sombras se extienden por años, por generaciones, en vidas marginadas y estropeadas que se van apagando lentamente, que contagian cierta pesadumbre.

El libro es ágil, potente, con ilustraciones que tienen un dinamismo muy bien logrado y que otorgan cierto aire cinematográfico a toda la novela. Lo interesante es la preocupación por mantener el espíritu del libro original en que se basa esta obra gráfica. Que sea Lemaitre el autor de esta adaptación al cómics hace que tenga un doble valor, pues el cambio de formato no afecta la historia, y mejor aún, amplía el rango de potenciales lectores.

A la sombra del convoy

Un rescate inédito. En A la sombra del convoy (Norma Editorial, 2017) tres jóvenes armados belgas –parte de la resistencia contra la expansión del nazismo– planifican y logran detener un convoy nazi y salvar así la vida de 233 judíos que iban directo al exterminio. En un tomo conclusivo, se relata una parte fundamental de la vida real de Simon Gronowski, un belga de origen judío que a corta edad queda huérfano y logra ser rescatado. Tan único hecho, que contradice todo el pronóstico y el destino final de cientos de judíos asesinados en los campos de concentración, se ve revertido por este acto valiente que en medio de la noche logra salvar la vida a asustados niños, mujeres y hombres. En esta novela gráfica se relata la vida de Simón a sus once años, y de varios otros personajes en medio de las atrocidades y el miedo de la guerra y el genocidio.

Un cómic inevitablemente duro y que nos muestra a la Bélgica ocupada, lugar que no suele ser el habitual para detenerse a hablar sobre la Segunda Guerra Mundial. Una mirada a un hecho concreto, a algunas vidas que vivieron todo el dramático periodo, pero que podemos extrapolarla a la vida de cientos de víctimas. En el relato de los hechos no hay matices de ocultar al lector o suavizar las aberraciones. La violencia, el odio y la muerte aparecen en cada página y, si bien es triste darse cuenta del extravío de la humanidad, en los sucesos que vemos transcurrir página tras página, es más terrible pensar que todo esto no es ficción, no es fantasía, sino hechos históricos y que ojalá fueran irrepetibles. Contada de manera no lineal, recurriendo al flashback y a un uso de color que logra enfatizar el drama en situaciones específicas, el libro se lee con agilidad y se agradece el enorme trabajo de documentación realizado y la expresividad de las ilustraciones.

Detalle: A la sombra del convoy (Norma Editorial, 2017)

Hitler

Se han escrito miles de páginas sobre Adolf Hitler. Libros de historia, psicología, libros sobre el nazismo, sobre la Alemania de postguerra que hizo posible que un fascismo de esta naturaleza existiera y se propagara. Pero no conocíamos una novela gráfica que se centrará en el personaje, a diferencia de lo que pasa con la gran obra Maus (Planeta DeAgostini, 2001), de Art Spiegelman, que cuenta la historia desde los perseguidos y los campos de exterminio para judíos.

Hitler (Astiberri Ediciones, 2017), del dibujante de manga e historiador japonés Shigeru Mizuki, es una novela colosal. En el amplio sentido de la palabra. Cada detalle de su vida es abordado en un momento u otro, sintonizando con el lector, casi empatizando con él. Es verdad que podemos observar toda la demencial confianza y estima que tiene de sí mismo Hitler, pero a la vez podemos ver sus temores, sus ambiciones, la fe ciega que tiene en algo que es más grande que él mismo y que termina por llevar a todo una nación a lo impensado, a la depravación total de aniquilar a sus semejantes.

El trabajo de ilustración es notable, porque logra reproducir ciertas fotografías icónicas de la segunda gran guerra, que acentúan su efecto al mantener el blanco y negro. No es fácil abordar un libro que gráficamente reproduce imágenes tan tremendas como espeluznantes. La portada lleva la peligrosa esvástica. Pocos símbolos son tan temidos y tan rehuidos en la actualidad como este; y comenzar a leer este libro implica pasar esa primera impresión, que para muchos puede ser una barrera.

Mizuki, quien murió hace apenas tres años, es una leyenda nipona y conoció de cerca la fascinación por el nazismo en plena época. Él mismo combatió en la Segunda Guerra Mundial y fue uno de los que cayó bajo el encanto hitleriano, como muchos jóvenes de esa época que eran parte de las naciones que conformaban el pacto tripartito (Alemania, Italia y Japón). Tal vez por esto mismo el autor posee la cualidad precisa y fronteriza de retratar a una persona como el líder nazi con todas sus sombras y sus luces (aún Hitler las tenía). El gran mérito de Mizuki es mostrarnos al biografiado con toda esa oscura capacidad avasalladora de construir un personaje al máximo de sus capacidades y convertirse en una de la mayores amenazas que vivió Occidente en el siglo XX.

En conclusión, los cinco libros que aquí presentamos y que recomendamos no escatiman en dolores y en honestidad. Bien valgan de testimonio para fortalecer nuestra firme creencia en las luminosas posibilidades del ser humano no solo capaz de ser resiliente, sino de aprender, de una vez por todas, a respetar a su prójimo y a no repartir bombas y disparos contra naciones hermanas.

Detalle: Hitler (Astiberri Ediciones, 2017)

 

Autor: Astrid Donoso Henríquez (45 Entradas)

Periodista, Técnico Bibliotecario, Diplomada en Fomento a la Literatura Infantil y Juvenil (PUC), Máster de Literatura Infantil (UAB) y estudiante del Diplomado de Edición de IDEA (USACH). Lectora voraz y nada monógama de libros clásicos, contemporáneos, poesía, ensayos y rarezas. Desde el 2012 trabaja en Fundación La Fuente.


 

Un comentario para “Cómics con escenarios bélicos: El extravío de la humanidad

  1. Paula González Cancino

    Una vez más Astrid con un excelente análisis de obras que sí o sí debiésemos leer.

    Felicitaciones y saludos de su ex alumna. Seminario Yo, Mediador.

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