Dahlov Ipcar: colores para tocar

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Dahlov Ipcar (1917) ha venido a constituirse en un gran descubrimiento. La editorial Silonia ha publicado dos de sus libros, editados por primera vez en español: Me gustan los animales y El huevo maravilloso se transforman, así, en dos joyas de la literatura para niños, jóvenes y adultos.

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La artista Dahlov Ipcar en su taller, en Maine. Créditos: The Telegraph

Los muros de la casa son amarillos como los canarios, llenos de pinturas coloridas. El piso es rojo bermellón, cubierto de alfombras que Marguerite, la madre, ha tejido y cosido; los muebles están decorados y cada silla es de un color diferente. La pequeña Dahlov viste en telas con texturas y estampados coloridos. La ropa también la hace su madre.

La autora Dahlov Ipcar recuerda su infancia en colores, en una casa de Nueva York, rodeada de arte y de animales, muchos animales: gatos de pelo largo, dálmatas, conejos, hámsters, peces y periquitos, conformaban el entorno de la familia. Y en el campo -en el estado de Maine, donde pasaban los veranos- las vacas, las gallinas, los cerdos, más perros y los caballos eran los compañeros de juegos de los hermanos Ipcar.

En la actualidad, Ipcar tiene 99 años. Nacida en Windsor (Vermont), su infancia transcurrió post Primera Guerra Mundial y, tal vez por eso, por esa urgencia de vivir, de experimentar y de olvidar ese oscuro pasado bélico, sus padres -artistas también- la incentivaron a pintar, a volcarse en el arte. Asistió por solo un semestre a Oberlin, una escuela de artes liberales que, sin embargo, restringía el arte de Ipcar. Su talento la llevó a exponer en solitario en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, con tan solo 21 años. Desde 1945, cuando ilustró su primer libro para niños –The Little Sherman– ha escrito e ilustrado más de 30 libros infantiles.

Blue Savanna

La naturaleza de colores

El arte de Dahlov -como ella misma señala- es un trabajo que nos permite como lectores y espectadores salirnos de la cotidianidad. Los colores, los trazos y la concepción completa del universo Ipcar generan un placer que pocos libros pueden lograr. Y no solo por la calidad estética y narrativa de las obras, sino porque el trabajo editorial ha consistido en una restauración de las ilustraciones que en su momento fueron impresas en tintas planas, es decir, colores directos que se utilizan en imprenta para obtener colores concretos. El resultado de esta técnica es precisamente lo que se aprecia en las obras pictóricas de Ipcar y que le han valido decenas de reconocimientos: una potencia que casi se puede palpar en su materialidad.

Black an d white

Su pintura estuvo fuertemente influenciada por los movimientos de vanguardia del siglo 20; aunque ella no se inscribe en ninguno, es indudable que su pintura revela luces y formas de su contexto artístico. Entre esas influencias podemos encontrar el fauvismo, cuyos más grandes exponentes son Matisse y Braque. Ahí se realza la naturaleza y las pinturas son completamente expresivas, llenas de coloraciones. Por su parte el cubismo también se hace presente en su obra, con la recomposición de la realidad a través de figuras geométricas. Ver una pintura de esta autora estadounidense es enfrentarse a un caleidoscopio sin necesidad de usar espejos para lograr el efecto óptico.

Ver una pintura de esta autora estadounidense es enfrentarse a un caleidoscopio sin necesidad de usar espejos para lograr el efecto óptico.

Animales, animales y más animales

Como ya decíamos, la infancia de Dahlov transcurrió en el ajetreado Nueva York de los años 20. Sin embargo, los veranos los pasaba en el campo, junto a su familia; y en ese periodo estival definió lo que sería su plan de vida:

“Desde el principio, los animales fueron mis favoritos y aún lo son: a los 3 años ya soñaba con vivir en una granja. Más tarde le dije a mis padres: nunca subestimen cuán temprano un niño puede hacer su plan de vida.”(1)

Al poco tiempo de casarse, se fue a vivir a la granja de sus padres en Maine, donde reside hasta el día de hoy. Inmersa en el campo con Adolph, su marido, y sus hijos viven rodeados de animales, comiendo lo que ellos mismos plantan, tomando la leche de sus vacas, paseando en sus caballos; elementos gracias a los cuales comprendemos el universo de esta pintora.

Su obra literaria está cargada de animales de todas las especies: los que viven en la granja, salvajes y domésticos, que se entremezclan en mundos fantásticos y maravillosos. Uno de los grandes valores -que se suman al placer visual y estético de sus libros- es el hecho de tratar muy diversas temáticas a través de las historias protagonizadas por ellos. Black and White, por ejemplo, que vio la luz a principios de los años 60, es una alegoría acerca de los derechos civiles. En la historia, dos perros amigos –uno blanco y uno negro- juegan y sueñan con vivir aventuras más allá de los límites de su imaginación, desde la selva del Congo hasta el polo norte. A través de sus versos e imágenes, la autora celebra la amistad, la unidad y la belleza de vivir la diferencia.

Por su parte, The Cat at Night nos invita a jugar y a descubrir lo que un gato ve por la noche, adivinando siluetas, completando formas y jugando con la imaginación. En Brown Cowfarm, Farmyard Numbers, Farmyard Alphabet combinan la ficción literaria y el uso poético del lenguaje con el aprendizaje de números, letras y diferentes especies animales. Como podemos ver, Ipcar se ha aventurado por distintos pasajes y temáticas sin traicionar su estilo ni la calidad de sus obras.

El huevo maravilloso

Ilustración de «El huevo maravilloso» (Silonia)

Silonia al rescate

Me gustan los animales y El huevo maravilloso son los dos títulos de Ipcar a los que podemos acceder en castellano, gracias a Silonia, sello infantil de Silex ediciones, nacido en 2015. Desde sus inicios, en 1972, Silex se ha comprometido con los lectores a través de la edición de libros de historia y arte de excelente calidad, seleccionados de forma personalizada y con una materialidad poco usual en el mundo editor.

El huevo maravillosoSilonia, cuyo nombre se origina en un pez que vive en los ríos de Asia y que puede crecer ilimitadamente, sigue estos mismos preceptos: una selección de títulos refinada y una edición muy cuidada. En El huevo maravilloso, obra seleccionada por nuestro comité, lo primero que llama la atención es el color. Utilizando la técnica de tintas planas, Flying Eye Books -para las ediciones en inglés- y Silonia -para aquellas en español- han restaurado las obras manteniendo la técnica original que reviste una dificultad mayor, puesto que lo que se busca es que los colores no tengan brillos ni cambios en los matices. La editorial muestra un gran compromiso con la obra de Ipcar, atendiendo también a su intención original: crear libros infantiles de alta calidad, aplicando un cubismo no intelectual –como ella misma define su estilo-, poniendo especial atención en el color y en la composición sin dejar de lado la calidad literaria. Al final, obtenemos un resultado placentero, con obras de tal riqueza gráfica y narrativa que encantarán a lectores de cualquier edad.

1. Texto extraído de Mi familia, mi vida, mi arte. Ensayo escrito por la autora para el Museo de Arte de Portland, en la conmemoración de sus 70 años como artista visual.

Autor: Carolina Ojeda (13 Entradas)

Estudió literatura y pedagogía en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Máster en Libros y Literatura para niños y jóvenes en la Universidad Autónoma de Barcelona. Actualmente se desempeña como directora del Centro Troquel. Mantiene el blog personal: pensandolalij.com


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