El poder de la palabra: mujeres recomiendan a mujeres

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Escritoras, ilustradoras, mediadoras, profesoras. Seis destacadas mujeres en la literatura, recomiendan algunos de sus libros favoritos escritos por otras mujeres. Algunas enfocadas en el argumento narrativo, otras más en lo emotivo, entregan un listado de títulos imperdibles.

 

Constanza Ternicier, escritora

  • Recomienda: Apegos feroces, de Vivian Gornick (Sexto Piso, 2017)

Apegos feroces, portada

En Apegos feroces (1987, re-editado el 2017 por Sexto Piso), Vivian Gornick, activista del feminismo de la Segunda Ola, sigue ensayando las mismas preguntas sobre el sexo, el trabajo, la libertad, el amor, al fin y al cabo, la ferocidad. Como siempre, lo hace desde su propia experiencia cotidiana pero con la excusa de un paseo, intercalando el pasado y el presente, conducida por un clásico, más aún, casi trágico tema: la relación madre-hija. A través de las mismas locaciones que Woddy Allen solía visitar en sus películas entre los guetos judíos de Nueva York, ella da una vuelta de tuerca. Sin ironía ni sarcasmo, a ratos fría y destilada, logra desentrañar con las dosis precisas de culpa el horror de llegar a convertirnos en ese ser entrañable y despreciable que son nuestras madres, con quienes siempre, cada tanto, salimos a dar un paseo.

María José Arce, ilustradora

  • Recomienda: Persépolis, de Marjane Satrapi (Norma, 2001)

Persépolis, portada de Norma

El libro que recomiendo es Persépolis de Marjane Satrapi. Es una autobiografía de cómo creció en un régimen fundamentalista islámico, que más tarde la llevó a abandonar su país. El cómic muestra como una niña de diez años en 1979, está tan llena de inquietudes y preguntas por la vida, de cómo escucha las conversaciones intensas, que su padre, con una mentalidad progresista, sostiene con sus amigos. Además de la tremenda calidad de las ilustraciones, todas en blanco y negro, es un libro que muestra las distintas realidades que vivimos las mujeres en distintas partes del mundo y diversas situaciones sociales. Editado hace ya varios años, este libro me cautivó completamente en los inicios de mi carrera como “ilustradora”. Sin duda lo recomiendo, tanto el cómic como la “película” animada por ella misma unos años más tarde del gran éxito de sus tiras cómicas publicadas en Francia.

Sara Bertrand, periodista y escritora

  • Recomienda:
  1. Alfabeto (Sexto Piso, 2001) y Eso (Sexto Piso, 2015), de Inger Christensen 
  2. Hombres en sus horas libres, de Anne Carson (Pre-Textos, 2007)
  3. No puedo ni quiero, de Lydia Davis (Eterna Cadencia, 2014)

Portada de Alfabeto

No tengo un solo libro favorito, sino muchos y por distintas razones. Entonces, desobedeciendo el mandato de nombrar uno solo, me gustaría convocar a tres mujeres que me cautivan y a quienes no puedo dejar de leer. No sé cuántas veces habré leído Alfabeto y Eso de Inger Christensen, recurro a ellos como si me acercara a escuchar a una buena amiga, pues ambos poemarios van directo a la yugular; Christensen tiene esa capacidad. Algo similar, pero no igual, me ocurre con Hombres en sus horas libres de Anne Carson. Muchas veces me pillo pensando acerca de alguno de los poemas o ensayos que incluye ese libro maravilloso. Me gusta el peso que tiene, su profundidad, el lugar que ocupa Carson para hablar sobre mujeres. Y por último, Lydia Davis, y su No puedo ni quiero, por sorprendente, entusiasta, quirúrgica a la hora de sumergirnos en el cotidiano. Tres mujeres adictivas, asertivas y tremendamente seductoras

Carolina Ojeda, mediadora y docente LIJ

  • Recomienda: La saga de los confines de Liliana Bodoc (Suma de Letras, 2012)

Imposible pensar en otra que Liliana Bodoc. Hace ya varios años que llegó al primer lugar de mis favoritas y no ha sido destronada. La saga de los confines cumple con todo lo que uno espera de un grandísimo libro que, estoy segura, será un clásico de su género. Leer la saga es entrar en un universo mágico, pero que se acerca bellamente a lo que conocemos, guiados de la mano por ese lenguaje único de Bodoc, que emociona, que persiste, que canta. Es un permanente de mi velador y siempre vuelvo a distintos pasajes, solo por el placer de volver a leer esas palabras combinadas a la perfección.

Lola Larra, escritora y editora

  • Recomienda:  A pleno sol, de Patricia Highsmith (1955, reeditado por Anagrama, 1995)

Cuando intento identificar entre mis primeras lecturas cuáles no sólo me sorprendieron, sobrecogieron y mostraron caminos insospechados, sino también aquellas que perviven en lo que escribo hoy, tendría que nombrar a la talentosa Ms. Highsmith y su novedosa y subversiva manera de abordar el género negro y de suspense. La adolescente que fui y que leyó esta novela desasosegante, perturbadora y oscura, confirmó que una mujer podía escribir de lo que le viniera en gana, incluidos los temas asociados normalmente a lo  “varonil”.

 

La nave de los locos de Cristina Peri Rossi (Seix Barral, 1984)

La nave de los locos

Como me he mudado varias veces de país, a lo largo de mi vida he perdido muchas bibliotecas, pero es curioso que siempre haya llevado conmigo un par de libros: son de una escritora uruguaya, Cristina Peri-Rossi, extraordinaria cuentista, novelista sorprendente, potente ensayista y una feminista destacada. Desgraciadamente, es una autora poco conocida en Chile, tal vez porque desde los ‘70 vive en Barcelona, o porque ha mantenido un bajo perfil para salvarse de las modas, pero recomiendo mucho esta novela que no sólo aborda el exilio desde una perspectiva inusual sino que desafía los tradicionales conceptos de género, sexualidad, inclusión y exclusión.

Paloma Mas, profesora y mediadora de lectura

  • Recomienda:Nocturno, recetario de sueños de Isol (FCE, 2011)

Nocturno, recetario de sueños

Hay personas que tienen el don de soñar de día y de noche, otros solo sueñan de día y, aunque a veces pueden despertar con el sabor de un sueño nocturno, no lo recuerdan por más que intenten… los sueños son misteriosos. Isol, la conocida ilustradora y escritora argentina, sabe de sueños y nos ofrece Nocturno, recetario de sueños para ayudar a nuestra mente a crear imágenes que nos acompañen mientras dormimos. Pueden ser ideas de sueños diáfanos, como el sueño calentito; o perturbadores, como el sueño del compañero de habitación. Hay para todos los gustos: abres este recetario, apagas la luz y esperas a que se ilumine, en tu velador y en tu mente ¡Felices sueños!

 

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