Historia de una biblioteca 5: El nombre

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Biblioteca "Huelemu" de la Escuela Aytué, en Chiloé.

Toda biblioteca debe tener un nombre. El proceso para nombrarla es generalmente democrático. Cuando es en una escuela, participan en esta etapa profesores y alumnos. Muchas veces las escuelas buscan nombres entretenidos para sus bibliotecas. Esto pasó en Quinta de Tilcoco, donde fue nombrada El pingüino lector. En otras ocasiones, las bibliotecas quieren rendir un homenaje a alguien. Por ejemplo, en Coyaihque la biblioteca lleva por nombre Gabriela Mistral. Ahora les vamos a contar la historia del nombre de la biblioteca Huelemu, que está en la Escuela Aytué, en Chiloé, y que fue inaugurada el 9 de noviembre. Andrés Olivera, Asistente Técnico de nuestra fundación, nos escribió desde allá.

Para conseguir el nombre de esta biblioteca, Andrés y una de las profesoras (Verónica) decidieron hacer un concurso abierto a niños y profesores de la escuela. Para esto, pusieron una caja multicolor afuera de la biblioteca en la que fueron recibiendo propuestas escritas. “La participación de los chicos fue increíble y, durante tres días, millones y millones de nombres aparecieron en papeles dobladitos”, cuenta Andrés.

Una vez que terminó el plazo para recibir nombres, se reunió el equipo docente e hizo una votación para elegir el  ganador, que resultó ser Huelemu. Andrés nos cuenta qué significa esta palabra:

El nombre de nuestra Biblioteca es Huelemu, que quiere decir bosque recién plantado. Se lo puso Maritza, una asistente de la educación, a nombre de su hija Esperanza, que hoy crece en su panza. Un bosque es un ser vivo enorme en el que conviven distintos mundos, de múltiples maneras, en una perfecta armonía. Es un mundo maravilloso que posibilita y exige la existencia de otros mundos. Es un universo sin fin que todo lo acepta y todo lo ama. Así es nuestra biblioteca porque cada libro que la habita es un mundo en sí mismo, porque en su conjunto es un universo infinito que cambia y crece cada vez que un lector se le aproxima y se transforma en el alimento vital de sus lectores. Un bosque recién plantado es una promesa de vida y es nuestra responsabilidad cuidar de él, nutrirlo de sol y agua, de trabajo y afecto.

El próximo capítulo de la Historia de una biblioteca será el final ¡No se lo pierdan!

Estos son los nombres de 14 de las 15 bibliotecas Viva Leer que inauguramos este año:

Huelemu. Escuela Aytué, Castro.
Víctor Yáñez Rojo. Escuela Humberto González, Antofagasta.
Gabriela Mistral. Escuela Pedro Quintana Mansilla, Coyhaique.
Hugo Escudero Vera. Escuela San Andrés, Pica.
Luis Vásquez Encina. Escuela Mercedes Maturana, Zapallar.
Rincón de mis sueños. Escuela Jorge Rojas, Coronel.
Sobraya. Escuela España,  Arica.
Elicura Chihuailaf. Liceo Atenea, Cunco.
Mundo nuevo. Escuela Rural 21 de Mayo, Paillaco.
El pingüino lector. Escuela Amparo Rayo, Quinta de Tilcoco.
Cervantes. Escuela Carlos Spano, Talca.
Samuel León Rojas… un rinconcito de luz. Escuela Las Canteras, Copiapó.
Destellos mágicos. En memoria de Emilio Ruiz Villanueva. Escuela Libertador Bernardo O´Higgins, Puerto Natales.
Ronda de letras. Escuela República de Italia, Coquimbo.

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