
El zorro no se cansa de apostar con los otros animales, a pesar de que jamás logra ganar. Este relato funde varias historias que se encuentran en la tradición oral del campo chileno, con ilustraciones que se esfuerzan por respetar un cierto imaginario con sabor local. La picardía campestre que la historia tiene hará las delicias de los más pequeños.







