
Pablo Neruda es, dijo alguien hace muchos años, como la cordillera de los Andes, está ahí desde siempre, es parte de nuestro paisaje interior y exterior, y quizás por eso mismo lo damos fácilmente por sabido, asumimos que lo conocemos sin conocerlo cabalmente.
Solemos quedarnos con la fuerza de un “sube a nacer conmigo, hermano”, o con los versos del poema 15 (“Mariposas de sueño, te parece a mi alma”), grabados a fuego en nuestros corazones.
Pero se nos olvida, a veces, al herido poeta de los años finales que lucha contra la enfermedad y contra los fantasmas de sombra y fuego que acosan a la patria, y que sigue escribiendo desde la melancolía y la porfiada e irrenunciable esperanza de un mundo mejor, más justo, más humano.
Aunque el destino de los poetas sea el de amar y despedirse, como también consignó Neruda, la poesía, para fortuna nuestra, sigue cantando con ellos en cada nueva lectora y lector, en cada nuevo descubrimiento, en cada verso que cobra nueva vida al ser leído en silencio, recreado en voz alta o susurrado al oído.
Desde este lejano rincón del planeta, esta antología llegará a todo el mundo cuando se acercan los doscientos años de nuestro primer atisbo de independencia, cuando conmemoramos la visión y la pasión de aquellos que entendieron que Chile y el conjunto de esta América nuestra tenían el coraje y el derecho de pararse sobre sus propios pies y regir soberanamente sus destinos.
Michelle Bachelet J., Ex Presidenta de la República de Chile.








Hola, saben si en México, D. F., ya puede conseguirse?
Estimado Carlos, nos imaginamos que ya está disponible, porque es una edición realizada para el Congreso de la Lengua Española, que se haría en marzo en Valparaíso, y que fue suspendido por el terremoto. Saludos, FLF.
Sí, muchas gracias. Me parece que hace un mes aún no, pero puede conseguirse desde hace algunos días en cualquier librería.