
Bajo el hechizo de la luna (Ekaré, 2004) es presentado como la concreción del sueño de Jella Lepman, creadora de IBBY (International Board of Books for Young people), quien consideraba al libro, y especialmente el libro infantil, el mejor medio para superar los horrores de la Segunda Guerra Mundial vivida en Europa, y más aún en Alemania, el país derrotado y devastado por los Aliados. Lepman aspiraba a encontrar los medios para proveer de libros infantiles a todos los niños y niñas del mundo, y que a través de ello, pudieran establecer relaciones sin considerar ni distancia ni idiomas, ni ideologías ni religiones.
El esfuerzo de reunir en un solo libro el arte de los grandes ilustradores del mundo, venidos desde los más diversos rincones del planeta (Anthony Browne, Mitsumasa Anno, Isol, por citar a algunos/as) es un tributo a las aspiraciones de Jella Lepman, pero también un mensaje de unión y alegría, en el que las ilustraciones trascienden cualquier código, y se vuelven el patrimonio común, la lengua universal, de todo aquel que encuentra el goce de leer y compartir un buen libro.







