
Las páginas de Equis y Zeta (Ed. Sudamericana, 2008) están pobladas de una dulce ingenuidad… o una mordaz elocuencia… ¡o quizás ambas! Y es que Equis y Zeta son niños, y por tanto aún no se familiarizan con el mundo de obligaciones, deberes y responsabilidades de los adultos. Son personajes que destilan inocencia, pero una vivaz honestidad tras sus palabras y gestos, desconcertando en ocasiones, y alegrando en muchas otras, con una visión del mundo que no por más sencilla es más simple que la de los más grandes.
Pequeñas historias, escritas por Jorge Luján e ilustradas por la talentosa y reconocida Isol, Equis y Zeta prometen un buen momento de entretención, pero también de reflexión, donde los mundos adulto e infantil se encuentran, comparten, y hasta se confunden. Imperdible.







