Paloma Valdivia, ilustradora de La niña Violeta

A A

Paloma Valdivia, ganadora del Premio Municipal de Santiago 2011 por su libro infantil Es así, es la ilustradora de La niña Violeta, una obra escrita por Francisco Jiménez y editada por Amanuta, que busca introducir a los niños en la vida y obra de Violeta Parra.

En esta pequeña entrevista —que nos dio desde Barcelona—, Paloma nos cuenta sobre la impresión que causó en ella, siendo niña, Violeta y la importancia de esta artista en la formación de la identidad chilena.

—Para ilustrar el libro La niña Violeta, seguramente tuviste que hacer bastante investigación ¿Qué te sorprendió descubrir de la vida de Violeta Parra?

—La niña Violeta fue una idea que tuvimos en conjunto con el escritor Francisco Jiménez. Ambos leímos y nos rodeamos de la vida y obra de Violeta durante un buen tiempo. Fue muy bonito encontrarnos con ella acá en Barcelona, porque durante ese tiempo estuve muy conectada con Chile y el folklore nacional; cosa que no me había pasado estando allá. Todo me sorprendió de la vida de Violeta, particularmente me gustó el libro que escribió Angel Parra, Violeta se fue a los cielos, porque me enteré más de su vida personal, que fue igual de apasionante que su obra. Ella fue una mujer excepcional, y me siento feliz de poder presentársela a los niños.

—¿Cuál crees tú que es la importancia de Violeta Parra en la cultura e identidad chilena?

Hay pocas personas que dedican la vida a proteger y rescatar la cultura de un país. Eso hizo ella. Violeta recopiló canciones perdidas de nuestro folklore en un esfuerzo impresionante. Antes no estaban los medios con los que se cuentan ahora: ella viajaba sola, con muy pocos recursos económicos y con un megáfono, escuchando cantar a los campesinos. No sabía escribir música y, a su manera, se las arreglaba apuntando canciones en un cuaderno.

Pienso que, últimamente, Violeta está siendo reconocida como se merece. Hay muchos libros dedicados a ella, Andrés Wood acaba de hacer una película de su vida y hay museos que le dedican salas a su vida y obra. A ella le interesaba la cultura y eso es lo que está generando su existencia. Allá donde esté, estará contenta.

—¿Qué has visto que causa Violeta Parra en los niños? ¿Qué causó en ti, por ejemplo?

—El libro lo ilustré en Barcelona y sigo viviendo acá, por lo que no tengo mucho contacto directo con los niños que leen La niña Violeta en Chile. Personalmente, cuando era niña me fascinaban las canciones de Violeta Parra. Tuve la suerte de que en mi casa las ponían y se cantaban. Recuerdo no entender del todo las letras, pero sí gozar la melodía y algunos trozos en particular que parecían ser letras de canciones para niños. Recuerdo especialmente las imágenes que se hacían en mi cabeza cuando escuchaba a los 3 o 4 años “como el mosquito en la piedra ay sí, sí, sí” y “Ya se va para los cielos ese querido angelito a rogar por sus abuelos, por sus padres y hermanitos”; obviamente, no sabía que esa canción se trataba de la muerte, pero sabía que hablaba de un niño y algo extraño causaban en mí: sentía emoción.

[Para conocer más sobre Paloma Valdivia puedes visitar su blog.]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *