Dos alas

dos alas Ampliar imagen
Autor: Cristina Bellemo y Mariachiara Di Giorgio Año: 2016 Editorial: Combel Reseña de: David Agurto

La rutina de Guillermo es siempre la misma. Se levanta temprano todos los días. Desayuna comiendo pan y observa los colores del amanecer, que siempre son distintos. Cierta mañana, hubo otra cosa que marcó la diferencia. Debajo del melocotonero, en el jardín de su casa, encontró un par de alas. Guillermo, extrañado, se preguntó a quién le pertenecerían.

Dos alas (2016) es un relato escrito por Cristina Bellemo e ilustrado por Marichiara Di Giorgio, ambas italianas.  Este libro, titulado originalmente Due ali, fue publicado en español por primera vez por Combel, bajo la traducción de Celia Filipetto, y aborda uno de los grandes tópicos literarios: la muerte. ¿Qué es lo distinto en este caso? Guillermo busca al dueño de las alas. Pregunta a todos sus vecinos, casa por casa. Se pasea por la ciudad. Incluso llega a la oficina de correos. Ninguno es el dueño, nadie le envió esas alas, a nadie se le perdieron, nadie las dejó en su árbol. Y él se convierte en blanco de burlas. Está loco. Pasan las semanas, llega la primavera, todo cambia.

dos alas1

Dos alas es un viaje al pasado. Guillermo recuerda su niñez.  Las alas han echado raíces en la tierra. Bajo ellas, la caja del tesoro. Tantos objetos que apelan a la nostalgia. Tantas remembranzas. Un guante rojo, un número telefónico, un pañuelo, un tenedor, una fotografía. Y más. Son los últimos días del señor Guillermo. Él lo sabe. Él es el propietario de las alas. ¿Qué es lo distinto en este caso? El relato es una hermosa metáfora de la muerte. Es la espera y la aceptación. Guillermo se despide de sus vecinos, de la ciudad.

El señor Guillermo se preocupa de cultivar sus alas. Las riega, las protege de la maleza, las acaricia. Hasta que un día toma la decisión. Es el momento de ponerse las alas, estas ya están preparadas para el último vuelo. Dos alas crea toda una atmósfera  mediante la tinta de Di Giorgio, la muerte no es oscura. Las hermosas acuarelas con todas sus tonalidades nos hablan de que la muerte es solo un paso más en la vida. La muerte es primavera, no invierno.