Nancy

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Autor: Bruno Lloret Año: 2015 Editorial: Cuneta Reseña de: María Jesús Blanche

Como una suma de escenas, un ir y venir desde el pasado relatado a partir de omisiones u olvidos. Así se construye Nancy, primera novela del escritor Bruno Lloret (1990), que lo hizo merecedor del premio Roberto Bolaño en 2014.

En un pueblo en medio del desierto, que puede ser cualquier ciudad del norte de nuestro país, Nancy –protagonista y narradora de esta historia–, incuba y desarrolla una enfermedad que la sumerge en un océano. Nos miramos como si estuviéramos buceando, hundidos en la incertidumbre. Nancy enmudece. Busca la radio a todo volumen y se silencia, porque aunque grite, sumergida como está, de cuerpo entero, ya no logra escucharse. Es la soledad que conlleva la enfermedad.

El mundo es un desierto de cruces, le explicó su padre cuando era pequeña. Y es cierto, porque en la novela este es un lugar inerte, donde nada ni nadie parece fijarse. Gitanos, gringos y trabajadores llegan a un pueblo (que bien podría ser el pueblo vecino), para habitarlo y extraer de él lo justo y necesario que les permitirá vivir el día a día. Los personajes huyen, se desintegran: restos óseos son desenterrados, la madre abandona, papá santo” desaparece. En definitiva, pareciera imposible que los cuerpos habiten con normalidad un mundo que, por sobre todo, les es insoportablemente hostil.

Por esto Nancy comienza con una huida hacia Bolivia, escapando del territorio con el cual se fundió hasta la metástasis. Nancy Eva –como se nombra a sí misma en algún momento del relato–, en busca de su desaparecido hermano Patricio, se vuelve Nancy Cáncer, quien ya distanciada del dolor de la pérdida, nos cuenta sobre Tim, su marido, muerto en alta mar luego de un accidente en una procesadora de atún.

Bruno Lloret. Créditos: Revista Intemperie

Las imágenes en la novela crean un escenario decadente para dar cuenta del abandono de esta localidad, y en donde la fe y los afectos juegan un rol fundamental. Estamos ante una comunidad que no logra constituirse como tal; con habitantes que intentan mantenerse a flote y vincularse, más allá de los dolores, enfermedades y el abandono en sus distintos niveles, tanto individual como colectivo.

Nancy es una novela excepcional, cuya lectura está guiada por las equis desperdigadas a lo largo de sus páginas; y donde estas, más las imágenes y las referencias bíblicas, son efectivos recursos que transforman en material literario una historia tremendamente real.