No puedo dormir

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Autor: Stein Erik Lunde y Øyvind Torseter Año: 2014 Editorial: Barbara Fiore Editora Reseña de: María Jesús Blanche

La historia comienza con un pequeño que, como muchos, no puede dormir. Su padre en la habitación contigua lo acompaña, escuchando la radio, pero lo único que el niño oye es el fuego de la chimenea. Al avanzar en la lectura comprendemos que alguien ya no está; no sabemos cuánto tiempo ha pasado,  pero percibimos que su ausencia aún pesa y que la pena se va acumulando.

En No puedo dormir, los noruegos Stein Erik Lunde y Øyvind Torseter rescatan el imaginario de la cultura nórdica, con ambientes invernales y acogedores, para construir un espacio íntimo, abierto a la reflexión a partir de sus espacios. ¿Qué es la ausencia sino la nieve? ¿Qué es la muerte sino el silencio?

La técnica elegida por el ilustrador es la composición de dioramas. Para ello utiliza trozos irregulares de papeles de colores planos, a veces intervenidos con trazos igual de irregulares que completan la casa, el exterior y los personajes. El texto, por su parte, está dispuesto en cada página con versos breves, que se leen acompasadamente, tal como un cuento infantil antes de dormir o un relato compartido junto a la chimenea.

Créditos: Barbara Fiore Editora.

 

No puedo dormir. Hay más silencio del que ha habido nunca aquí.

A través de una sensible construcción de los distintos escenarios y de un texto que nos va entregando más información a medida que avanzamos, Torseter y Lunde logran transmitir el sentimiento de pérdida vivido por un padre y su hijo. En este mismo sentido, la casa se erige como un refugio en cuyo interior se encuentra el calor y la compañía necesaria para superar la falta de un ser querido. Entre el rígido fondo negro de las paredes y el frío blanco del exterior, el rojo de la chimenea y los colores cálidos que luego aparecerán transmiten la idea de que aún existe algo –o alguien– a qué aferrarse.

Si en un principio tenemos al padre en vela, observando el fuego, luego tendremos al hijo acurrucado en brazos de su progenitor, buscando ese mismo calor. Con solo detenernos un instante en los detalles de este álbum, comprendemos que tanto el texto como sus imágenes buscan comunicarnos algo: los distintos planos utilizados, un zorro rojo paseando entre los árboles nevados, una chimenea encendida en medio de la oscuridad, la disposición del texto sobre la página, etc. Nada es producto del azar. El resultado final es concluyente: encontramos en Stein Erik Lunde y Øyvind Torseter una excusa perfecta para que adultos y niños puedan sumergirse en la literatura infantil originada en los países nórdicos.