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Festival del Libro y la Lectura de Ñuñoa: De tierras y letras primitivas

Carolina Illino Por Carolina Illino

Encuentros sobre ciencia y literatura, una conversación sobre escribir en español y talleres sobre libros informativos para la infancia y escritura de diarios de vida son algunas de las actividades que tendrá la segunda versión del Festival Internacional del Libro y la Lectura de Ñuñoa (FILL 2022), que tiene como invitado especial a España. [Foto: María Sánchez. Créditos: Jose González]

El campo de María Sánchez

Trabaja como veterinaria con razas autóctonas en peligro de extinción y es autora del libro de poemas Cuaderno de campo (La Bella Varsovia, 2017), del ensayo Tierra de mujeres (Seix Barral, 2019) y de Almáciga. Un vivero de palabras de nuestro medio rural (geoPlaneta, 2020). Siempre supo que quería dedicarse al mismo oficio que su abuelo y fue en un libro de bioquímica cuyos capítulos empezaban con citas literarias donde, por primera vez, vio fuera de ella misma que el mundo de las ciencias y el de las letras podían convivir.

«Me gusta muchísimo cómo habla de la universidad la activista y socióloga Silvia Rivera Cusicanqui. Para ella, “la universidad ideal se dará el día en que una tejedora enseñe matemática serial con las manos, o sea, en silencio”. Creo que estamos rodeados de ejemplos así en la naturaleza, pienso en el saber de esas manos que hacen posible las sebes, esos arbustos a modo de linde hechos por manos humanas que constituyen un oasis infinito de biodiversidad. Para mí, no deja de ser un poema trenzado».

María está en Chile gracias a la Corporación Cultural de Ñuñoa, en colaboración con el programa PICE de AcciónCultural. Cuando escribió Tierra de mujeres trabajaba viajando por campos de toda España. «Cuando el libro se publicó, también sentí esa necesidad de moverme con él, de llevarlo por esos lugares, ya que al fin y al cabo porque ese mismo movimiento del viaje fue en parte el que lo hizo posible. De ahí surgieron esos encuentros por todo el país con mujeres rurales, con distintas historias y profesiones. Para mí, era muy importante que el libro, para ellas, se convirtiese en una especie de altavoz».

¿Crees que ha cambiado la percepción de la sociedad urbana que solía discriminar la vida rural?

Ha cambiado muchísimo. España el libro salió en 2019 y ha habido un cambio de relato brutal. Creo que propició nuevas formas de mirar y de acercamiento al campo y a los pueblos, pienso que había esa falta de reconocimiento. Creo que se está rompiendo ese relato central y hegemónico, se está cambiando el foco hacia donde miramos, y también se está ampliando al resto de lenguas que tenemos en el estado. Que no hayan estado estas narrativas en el centro no significa que nunca hayan existido.

“Almáciga”, de María Sánchez, retrata un mundo rural que ha “empezado a perder sus esperanzas y a olvidar sus sueños”. Créditos: geoPlaneta.

Libros informativos y diarios de vida para la infancia

Claudio Aravena —gerente de desarrollo de La Fuente e integrante del comité Troquel— realizará el taller Explicar en simple: Libros informativos para la infancia, dirigido a personas interesadas en el mundo de la LIJ: docentes, mediadores, bibliotecarios, padres, público general. «El taller tiene como objetivos conocer los títulos informativos más actuales, seleccionados por nuestro comité y su posible uso en la casa, en la biblioteca o en la sala de clases. Se trata de que el público aprenda a seleccionar estos títulos, dentro de un vasto universo de libros existentes». Esta selección aborda dos años, período en el que Troquel no pudo funcionar por la pandemia.

¿Cuáles crees que son los principales mitos en torno a los libros informativos?

Que son aburridos, que tienen mucho texto y que no motivan a los niños y niñas a leer. Al contrario, hoy la oferta es diversa, atractiva y aborda diversos temas, no solo lo científico. Hay libros sobre alimentación, historia, filosofía, música, sonidos, geografía, dinosaurios, abejas; la diversidad bibliográfica abarca tantos temas como lectores y son un gran camino para conocer y admirar la investigación en ciencias, artes y humanidades.

“Paisajes perdidos de la Tierra”, de Aina Bestard, es uno de los libros informativos seleccionados por el comité Troquel. Créditos: latercera.com

Bernardita Yannucci —coordinadora general del Espacio Literario de Ñuñoa— realizará el taller Querido diario, mi versión futura, en el que la idea es que niños y niñas imaginen sus vidas en veinte o treinta años más y desarrollen el texto como si estuvieran viviendo ese presente hoy. «Lo interesante de la escritura de diarios de vida es la forma en que uno mismo se estructura a sí mismo y se posiciona en su propia vida como si fuera un personaje, en tanto que nos parece relevante plasmar nuestra intimidad de forma concreta y, en teoría, secreta. En el caso de niños y niñas, este tipo de escrituras puede ayudarles a desarrollar habilidades como la organización, el autoconocimiento, la creatividad y sobre todo la reflexión porque se enfrentan a las preguntas “quién soy yo” y “quién quiero ser”».

¿Cuáles son tus referentes literarios?

Desde que era chica me gusta mucho la escritura de diarios de vida o de intercambio de correspondencia, por eso era, y sigo siendo, súper fan de los libros de la escritora austriaca Christine Nöstlinger, donde Susi y Paul eran los protagonistas. En general, mis lecturas favoritas son las de diarios íntimos o de escrituras autobiográficas, como los diarios de Susan Sontag, El oficio de vivir, de Cesare Pavese, Veneno de escorpión azul, de Gonzalo Millán, Diarios de viaje de investigación a Tierra del Fuego, de Martín Gusinde y por qué no, las Décimas de Violeta Parra, que funcionan perfectamente como un diario personal y colectivo.

El idioma y la escritura

David Aliaga es escritor, editor, periodista y es otro de los invitados españoles, quien está en Chile por gestión del Centro Cultural de España (sede Santiago) y participará en el conversatorio «¿Cómo se escribe el español?» junto a Diego Zúñiga y Andrés Barba, moderados por Ana María Maza.

¿Cómo vives los cambios del idioma coloquial en relación con el que escribes y encuentras en la literatura?

La tensión entre la lengua oral y la escritura literaria es una cuestión compleja. Podríamos considerar que se trata de dos cauces distintos, con sus propios códigos y usos del idioma. Sin embargo, existe un constante trasvase entre ambas, la frontera es completamente difusa y existe una relación de tensión entre ambas. (…) Tenemos una idea —cada vez más amplia, por suerte— sobre lo que es la escritura literaria, que no solo tiene que ver con la forma y el embellecimiento del lenguaje, también con su empleo para crear un orden, para lograr cierta profundidad en las ideas… Cuando un texto pretendidamente literario carece de ello y se arroja en brazos del habla coloquial sin una intención concreta, me expulsa, de la misma manera que me sentiría fuera de lugar manteniendo una conversación con un amigo hablando como si fuese uno de mis narradores.

¿Ves que se refleja mucho de la identidad nacional según el país de quien escribe y, a su vez, de quien lee?

Nos educamos como lectores en la tradición que nos resulta más cercana. Pero me pregunto si no hay otros factores que puedan ser más decisivos, que acerquen o alejen a autores entre sí, como la experiencia de la procedencia o la clase social, por poner un ejemplo. Probablemente un autor hijo de trabajadores de la periferia de Barcelona está más cerca de un autor chileno de clase trabajadora o, digamos, norteamericano o francés —con los que ni siquiera comparte la lengua de escritura—, que de otro autor español que no haya visto a sus padres preocupados por pagar la factura de la luz o que no tuvo que ponerse a trabajar de cualquier cosa mientras estudiaba en la universidad.

David Aliaga fue reconocido por la revista británica Granta como uno de los veinticinco mejores escritores jóvenes en lengua española de la última década. Créditos: David Aliaga.

Además de estas y otras actividades, el FILL 2022 tendrá una feria con 60 stands de editoriales, distribuidoras, libreros y libreras en la Plaza Ñuñoa, que estará abierta jueves y viernes de 16 a 21 horas y sábado y domingo de 11 a 21 horas. La entrada es liberada.

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Carolina Illino

Periodista con experiencia en instituciones culturales y medios de comunicación impresos y digitales. A través de los nuevos formatos, se empeña en revivir maneras analógicas de conectarnos.

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