Entrevistas

Cecilia Toro: «La animación se trata de entregar mejores imaginarios a los niños»

Pablo Espinosa Por Pablo Espinosa

Con sus propias manos, Cecilia Toro se encargó de crear en plasticina a Violeta Parra y a más de 50 personajes, que conforman el cortometraje animado en stop motion: Cantar con sentido, una biografía de Violeta Parra. La producción se estrenará en Chile en octubre del 2017, para celebrar el centenario de la destacada folclorista....

Con sus propias manos, Cecilia Toro se encargó de crear en plasticina a Violeta Parra y a más de 50 personajes, que conforman el cortometraje animado en stop motion: Cantar con sentido, una biografía de Violeta Parra. La producción se estrenará en Chile en octubre del 2017, para celebrar el centenario de la destacada folclorista.

Cecilia Toro. Créditos Vicente Vergara.

Cecilia Toro. Créditos: Vicente Vergara

El cortometraje en stop motion Cantar con sentido presenta, en poco más de 20 minutos, toda la vida de Violeta Parra. Desde su infancia hasta sus últimos días en la carpa de La Reina. Pero no es solo una biografía. La narración en off en décimas —en la profunda voz del actor Mario Lorca— y los múltiples detalles visuales, hacen que ver este corto sea una experiencia de inmersión en nuestro folclor y en el imaginario de la folclorista chilena.

Los responsables de Cantar con sentido son el estudio de animación Niño Viejo y la oficina de Cecilia Toro, Plastiestudio. Se trató de un pedido de la Casa Museo Violeta Parra, en San Carlos, que requería un material audiovisual sobre Violeta en un lenguaje amigable para todas las edades. Toro, en el cargo de directora de arte, junto a un equipo de tres personas, debió diseñar y construir 50 personajes, con más de 70 vestuarios, 20 locaciones y 250 utilerías en miniatura. “En cine, buscas la locación y arriendas utilería y vestuario; pero en stop motion tienes que construir todo de cero, hasta a los actores”, explica.

Los personajes creados por Toro —diseñadora de vestuario de profesión— están hechos con esqueleto de alambre y piel de plasticina, pero parecen cobrar vida por sus rostros expresivos, su cuidado vestuario y sus naturales movimientos, animados por Enrique Ortega. Los escenarios, al mismo tiempo, son muy realistas. Se ven las grietas de la casa de campo en la que nació Violeta y hasta el polvo en las ventanas.

La meticulosidad de Toro, tiene relación con sus más de 10 años de experiencia en stop motion. Enetenetú y El Ogro y el Pollo son dos célebres series infantiles chilenas en las que ha participado, Toro —que tiene como referentes las películas animadas Chicken run, de Aardman Animations, y Fantastic Mr.Fox, de Wes Anderson— aprovecha todas las posibilidades de este técnica. “El stop motion se debe justificar. Lo que me interesa de una película que elija el stop motion es que narre con la técnica; no que la elija sólo porque se vea increíble”, señala.

4

Escena de «Cantar con sentido». Créditos: Teaser Vimeo.

—¿Cuál fue tu trabajo como directora de arte de Cantar con sentido?

En el stop motion, el arte es determinante. Me atrevo a decir que es el lenguaje cinematográfico en que el arte entrega más directrices, condiciones y también posibilidades.

Personalmente, entiendo la dirección de arte como un trabajo de visión, que continúa con un proceso muy concreto de realización. Implica un trabajo de organización muy acucioso, de casi inventar un lenguaje y un método para que el equipo te acompañe sin perderse en el camino; que incluye esquemas técnicos, storyboards, muchas fichas técnicas y trabajo referencial, para explicar tu idea al equipo que está contigo.

Suelo estar muy encima de las producciones, para evitar al mínimo los problemas de comunicación, que siempre existen. Me gustan los equipos pequeños, porque permiten que todos se sumerjan 100% en la historia.

— ¿Hubo un trabajo de investigación para la dirección de arte?

—Sí, dirigir el arte de este cortometraje fue un trabajo bien exhaustivo. Tuve que investigar una época de la que no tenemos mucha información. Me basé mucho en el registro fotográfico de Sergio Larraín, quien retrató el Chile crudo en el que vivió Violeta. Los personajes fueron trabajados bajo ese mismo prisma, buscando rostros y contexturas chilenas, haciendo mucho acento en los vestuarios sencillos y gastados por el campo y el trabajo obrero.

Para los sets, elegimos trabajar con el pintor Carlos Aceituno, quien hizo un trabajo precioso de tratamiento pictórico de las maquetas. Junto al director Leo Beltrán hicimos un largo trabajo de referencias de atmósfera, que el fotógrafo Vicente Vergara logró con una sensibilidad y factura increíbles.

También investigué sobre Violeta Parra. Siempre he sabido que es una artista de talla mundial, con una sensibilidad capaz de describir con certeza la identidad de todo un pueblo, pero lo que descubrí luego de leer sus biografías y sobre todo su autobiografía en décimas, fue su ternura y su humor, que me desarmaron por completo. Su dualidad es lo que más me emociona.

5

— Parte del lenguaje visual del cortometraje fue realizado por la agrupación de bordadoras de Copiulemu, ¿Por qué fue importante su participación?

—La museógrafa Militza Agusti nos sugirió trabajar con esta comunidad local de bordadoras, quienes cultivan el mismo arte de bordar arpilleras de Violeta. Lo tomamos como una tremenda oportunidad para graficar con simpleza y naturalidad los pasajes más sensibles de la vida de Violeta, como su primer viaje a Europa o la muerte de su pequeña hija.

Animación nacional

— ¿Por qué te interesa en particular la animación “corpórea o dimensional”, para crear personajes y narrar historias?

—Me interesa su diálogo con el lenguaje fotográfico y cinematográfico, con el que se pueden lograr distintas atmósferas. Descubrir eso me envició y me cuesta y aburre volver a otro lenguaje.

El trabajo estructural que requiere un personaje corpóreo es invisible y tiene muchos secretos, que culmina en el comportamiento del personaje y cómo toma vida propia de formas inesperadas. La mezcla de los esqueletos con la corporalización —hecha de distintos materiales: blandos, duros, flexibles y rígidos— crean miles de posibilidades distintas, gestos y siluetas que definen en buen personaje.

Trabajar con personajes corpóreos a veces requiere más tiempo, pero no hay nada más adictivo que sorprenderse con lo que pasa en el estudio.

8

—“La animación en Chile, al igual que la ilustración, está despegando”, dijiste el año 2013. Hoy, después de que Historia de un oso, el cortometraje animado chileno que ganara un Oscar, ¿ha cambiado la situación?

—Creo que seguimos desarrollándonos. Talento y empuje hay de sobra, pero los que siguen remando sin cansarse son pocos. Para que la animación despegue definitivamente en Chile, la tarea número uno es mejorar nuestros guiones y contenidos; la tarea número dos es no mirar hacia afuera, eso me aburre infinitamente; y la tarea número tres es aprender a financiar proyectos con continuidad.

En general, creo que necesitamos producción ejecutiva que trabaje en que los proyectos se concreten y vean la luz. Por supuesto, en conjunto con una televisión abierta que acoja producciones nacionales. En este momento hay producciones exitosas en toda Latinoamérica, que no tienen cabida en Chile por supuestos focus group que indican que los niños de nuestro país prefieren ver teleseries. Sí, teleseries. No pedimos caridad, pedimos que despierten y que ocupen para bien los recursos creativos que tenemos, porque la animación no se trata de vender ni comprar productos; se trata de entregar mejores imaginarios a los niños.

7

Libros recomendados por Cecilia Toro para interesados en la ilustración corpórea

 

Ficha técnica Cantar con Sentido

Cantar con Sentido – Teaser 1 from Niño Viejo on Vimeo.

Compartir en: Facebook Twitter
Pablo Espinosa

Licenciado en Filosofía de la Universidad Alberto Hurtado, Magíster en Periodismo de la Pontificia Universidad Católica de Chile y egresado del Magíster en Literatura de la Universidad de Chile. Es uno de los fundadores del proyecto Ojo en Tinta: podcast, revista digital y programa de TV. En la actualidad, trabaja como investigador en la Biblioteca Nacional de Chile.

También te podría interesar