Entrevistas

El imaginario de Ileana Elordi

Marcelo Parra Por Marcelo Parra

La escritora Ileana Elordi publicó Oro (Libros del Pez Espiral) el año 2013, tras ganar el año anterior el Concurso Roberto Bolaño de Literatura Joven. En el libro, la autora se envía a sí misma los correos electrónicos que le escribe a su ex pololo. «El libro surgió de la necesidad de escribirle a alguien...

La escritora Ileana Elordi publicó Oro (Libros del Pez Espiral) el año 2013, tras ganar el año anterior el Concurso Roberto Bolaño de Literatura Joven. En el libro, la autora se envía a sí misma los correos electrónicos que le escribe a su ex pololo. «El libro surgió de la necesidad de escribirle a alguien a quien ya no podía escribirle; de un impulso real. Escribirle mails a él, pero re-enviármelos a mí, fue la manera más útil que encontré para crearme una ilusión de comunicación y más que eso para poder pensar», nos dice en este cuestionario.

 

el

¿Qué te motivó a escribir?

Para entablar lazos yo creo, lo mismo que se hace cuando se lee.

¿Te consideras una escritora?

Siempre he encontrado un poco rara esta pregunta, porque a la gente que es arquitecto, enfermera, o científico no le preguntan si se sienten lo que son. Esa pregunta suena como si los escritores tuvieran una chispa de gracia especial, y sí, pueden tenerla, pero tal como pueden tenerla el resto.

Si me preguntan si me siento escritora, trato de leer la pregunta desde el oficio, si es que formo o no parte de ese oficio, una pregunta más fría, más seca.

Yo escribo desde que era niña, pero la verdad nunca me sentí escritora de oficio, nunca ni siquiera pensé que algún día iba a publicar. Todo esto me salió por chiripazo. Con mucho trabajo obviamente, pero por chiripazo finalmente, porque no fue una meta que tenía a priori. Actualmente, la mayoría de las veces no me siento escritora. Me gusta escribir sí, creo que lo voy a hacer durante mucho tiempo y trato de afinar el oficio, pero no quiero enclaustrarme en la figura del escritor porque me encierra. No tengo una meta específica como dedicarme toda mi vida a escribir novelas, puedo terminar haciendo cualquier cosa, desde redactar chistes, criar perros o escribir películas. Lo mejor sería que a lo largo de mi vida, me saliera otro chiripazo, otro cambio de dirección, y solo me puede salir si no me anclo demasiado en la figura del escritor.

Describe el paisaje donde se sitúan tus personajes.

oroEn espacios cerrados. En espacios donde no ocurre mucha acción, el movimiento es más interno. Los personajes están un poco ensimismados, y lo único que se les ocurre hacer es mirar y pensar sobre lo que ven.

¿Cuáles son para ti las mejores condiciones para escribir?

Creo que hay muchas etapas para que salga un texto. A mí, cualquier situación me sirve para sacar material de escritura, desde leer tranquila en tu casa, hasta estar curada con tus amigos y anotar con una letra horrible algo que te interesó. Todo ese enredo de citas, frases, imágenes, finalmente van a parar al computador, y se configuran en completo silencio y soledad. Para mi escribir no es solo esa parte final en silencio, creo que se trata más de estar atento todo el tiempo, y por lo tanto cualquier situación sirve.

¿Cómo imaginas que es la música o el sonido de tus escritos?

No se me ocurre algo que conozca. Pero si tuviera que inventarla, sería así como una mezcla entre el humor y el flow de los Beastie Boys, mezclada con algo clásico, romántico podría ser, como Chopin, que a veces pareciera tener tanto flow como los Beastie Boys. O mezclado con Bach, que es menos al chancho, más para adentro que para afuera, más de espacios cerrados. No sé cómo quedaría el megamix, pero me lo imagino como algo espontáneo y ensimismado a la vez.

Es difícil la pregunta, porque escuchar música y escribir para mí son acciones casi contrarias, en la escritura por lo general busco ideas y en la música trato de no tenerlas. Ojalá la música o sonido de mis escritos sea un canto de amor como respondió Juan Carreño en la entrevista que le hicieron. Me gustaría copiarle esa parte de su respuesta.

«Oro» es un ejercicio de escritura y memoria que busca mantener vivo el amor de una pareja, pero que indefectiblemente decanta en el olvido. Es un libro muy tenue, casi sutil. ¿Cómo surge esta creación?

El libro surgió de la necesidad de escribirle a alguien a quien ya no podía escribirle, de un impulso real. Quise escribirle a un ex pololo y no podía hacerlo porque ya no éramos pareja. Escribirle mails a él, pero re-enviármelos a mí, fue la manera más útil que encontré para crearme una ilusión de comunicación y más que eso para poder pensar.

En el 2012 ganaste el Premio Especial Roberto Bolaño, que entrega el CNCA. Dos años después participaste en la Feria del Libro de Guadalajara, junto a varios escritores/as jóvenes. ¿Cómo ves el contexto actual para el surgimiento de nuevos autores?

Creo que hay muchas editoriales en donde nuevos autores puede publicar. Eso es evidente y es imposible que no me pareciera positivo. Es evidente que las editoriales independientes son las que se están haciendo cargo de la literatura del país. El problema de ellas es que a muchas les falta difusión y eso es fundamental. Ahora las editoriales independientes se están arriesgando a hacer traducciones, eso me parece aún mejor, porque son nuevos enfoques, nuevas lecturas.

¿Puedes adelantarnos algo de tu segunda novela?

Hice el intento de escribir otro libro, pero no me resultó. Me costó mucho encontrar el tema, pero creo que ahora lo encontré y estoy más comprometida. Se trata sobre la acción de ver, la protagonista es una persona que tiene una discapacidad en el ojo.

Compartir en: Facebook Twitter
Marcelo Parra

Diseñador gráfico de la Universidad Tecnológica Metropolitana. Ha participado de diferentes proyectos relacionados a la cultura y el mundo gráfico. Actualmente trabaja como diseñador e ilustrador en La Fuente, además de ser vocalista y letrista de la banda Delatores.

También te podría interesar