El olvidado parque del cómic de San Miguel

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A 13 años de su inauguración, el lugar alberga figuras que se encuentran en un evidente estado de deterioro en plena Gran Avenida, en la comuna de San Miguel. Cuatro estatuas y 97 viñetas de cerámica componen el primer y único lugar que ha dado un espacio a las historietas nacionales.

Condorito y su perro Washington en el Parque del cómic, San Miguel. Créditos: Consuelo Olguín

Estatuas con partes destrozadas, rayadas con grafitis y viñetas hechas de cerámica completamente destruidas. Ese es el actual escenario del Parque del Cómic, ubicado en el Parque de El Llano Subercaseaux en la comuna de San Miguel, Santiago, y que pretendía rendir homenaje a las recordadas historietas que configuran el imaginario de un Chile antiguo. El parque funciona como paseo familiar de fin de semana, pero está lejos de ser un lugar que revitaliza a la comuna con actividades culturales. Ante ese escenario, el espacio que se pensó como un tributo, hoy luce más como un cementerio público poco habitado. Pero por sobre todo, mal cuidado.

A lo lejos, y bastante separadas entre sí, se ven cuatro estatuas que representan a Ogú, Mampato, Condorito y Pepe Antártico. Todas miden cuatro metros de altura y están hechas con la misma técnica: mosaico de cerámicas de colores. Si no fuera porque se trata de personajes masivamente conocidos, quien se para delante no tendría cómo saber qué es lo que está viendo. No hay ninguna placa que indique el nombre del personaje, su autor o el año en que fue creado. Mucho menos una que señale por qué se considera relevante en el mundo de la historieta nacional. Solo la estatua de Condorito entrega ciertos datos, como su autor y año de creación. Pero inmediatamente al lado de la placa se ven las patas de Washington, el perro del icónico personaje, que descubren su interior hecho de fierro y concreto, sin ningún mosaico que las adorne.

En el piso hay 97 viñetas hechas de cerámica, contenidas por una base de cemento, que hacen un recorrido por la historia del cómic. En el llamado “paseo de la fama”, se aprecian caricaturas tanto del presente como del pasado, aunque hay un especial énfasis en destacar personajes que aparecieron en extintas revistas, cuyas publicaciones fueron fundamentales para la formación lectora de cientos de personas y que quedaron en la retina nacional, en una época previa a la llegada de las historietas extranjeras.

Una de ellas fue El Peneca, publicación especializada en el mundo infantil y cuyo primer número se lanzó en 1908. A lo largo de los 52 años que duró el semanal, los niños protagonizaron grandes hazañas junto a los más diversos personajes, mientras que El Pingüino se dirigió a un público adulto no tanto por el humor picaresco que la caracterizaba sino por las imágenes de mujeres semidesnudas que se veía recurrentemente en sus páginas. Ahí se mezclaba humor gráfico, noticias y comentarios de espectáculo. Precisamente “Sócrates” y “La indiecita” de la revista El Pingüino son algunos de los personajes que quedaron plasmados en el denominado Parque del Cómic.

El proyecto fue ideado y concretado por el Centro Nacional del Cómic en 2006, como parte del centenario de las creaciones de Pedro Subercaseaux, autor de Federico Von Pilsener, considerado el fundador de la historieta chilena y cuya primera publicación apareció en la editorial Zig-Zag en 1906 bajo el alias de Lustig.

La comuna donde estaría dicho homenaje no fue al azar. En San Miguel nació el cómic chileno, dado que la actual Casa de la Cultura de San Miguel fue la residencia de la familia Subercaseaux. De hecho, también hay una estatua de Von Pilsener al interior de la Casa de la Cultura de la comuna.

El proyecto contó con el apoyo financiero de fondos estatales y del municipio. El grupo que lo creó era diverso. En él participaron Patricio Flores, Emilio Gutiérrez, Edwin Salinas, Jorge Pérez Santiago y Omar Pérez Santiago, quienes contaron con la asesoría del paisajista y arquitecto Luis Santibáñez, así como también del escultor Mario Irarrázaval, quien recomendó que las esculturas tuvieran esa técnica.

Casa de la Cultura de San Miguel. Créditos: corporacionsanmiguel.cl

También se encontraron con reparos del mundo cultural, de formación más conservadora, que consideraba que las historietas eran simplemente dibujos.

Omar Pérez Santiago cuenta que en San Miguel, así como en otras tantas comunas de Chile, no habían otras esculturas que no fueran de los llamados padres de la patria. Y colocar una que rindiera homenaje a personajes de historietas era algo disruptivo, además de imprimir un sello más amigable para los paseos familiares.

El dibujante recuerda que la iniciativa entusiasmó a mucha gente de la comuna, porque era novedoso y divertido. Pero que también hubo reticencias al respecto. Por una parte, la creciente presencia de inmobiliarias promocionaban la compra o arriendo de departamentos con el enganche del parque El Llano Subercaseaux. Mientras que por otro lado, dice, también se encontraron con reparos del mundo cultural, de formación más conservadora, que consideraba que las historietas eran simplemente dibujos. Y que por lo tanto no merecía un proyecto de ese tipo.

“Sé que la gente va para allá con sus familias a tomarse fotos y que ha tenido un efecto positivo en el entorno”, dice Pérez Santiago, quien también admite que hace tiempo que no visita el lugar. Además de lamentar el notable deterioro de las figuras, indica que es responsabilidad de la municipalidad el resguardo. Cuando se inauguró el parque hubo promesas de cómo mejorarlo. Una idea era poner iluminación adecuada, para evitar que el lugar se transformara en un espacio, y otra era agregar más estatuas de personajes de historietas nuevas. Pero no sólo ninguna de ellas se ha materializado si no que tampoco se ha puesto en valor lo que ya existe, dejando que lo que alguna vez fue un homenaje, hoy se vea como un tributo olvidado.

Mampato. Créditos: Ariel Cruz

 

Autor: Consuelo Olguín (22 Entradas)

Periodista UC de medios escritos. Ha trabajado en El Mercurio y en El Dínamo, transitando por las secciones de actualidad y cultura. Cursó el diplomado en Periodismo en Cultura, Crítica y Edición de Libros, de la Universidad de Chile. Luego participó en el taller de narrativa contemporánea que dicta la editorial Los Libros de la Mujer Rota.


2 comentarios para “El olvidado parque del cómic de San Miguel

  1. Loreto Toledo

    El Parque del Comic San Miguel ya está siendo restaurado.

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