Columnas

El zorro en la literatura infantil: un solitario mentor de la transformación

Astrid Donoso Henríquez Por Astrid Donoso Henríquez

Cinco libros recomendados en nuestros boletines cuentan con el zorro como protagonista o actor crucial en sus relatos. Abordamos su figura simbólica transformadora, que en estas historias tan distintas, nos invitan a reflexionar sobre la herencia del mito y su cercanía/lejanía con el ser humano. El ser humano es la medida para todo. Hombres y...

Cinco libros recomendados en nuestros boletines cuentan con el zorro como protagonista o actor crucial en sus relatos. Abordamos su figura simbólica transformadora, que en estas historias tan distintas, nos invitan a reflexionar sobre la herencia del mito y su cercanía/lejanía con el ser humano.

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El ser humano es la medida para todo. Hombres y mujeres miran al otro, al mundo exterior y todo lo que en él habita, desde su propias coordenadas mortales. Es nuestra forma de conocer y aprehender lo que nos circunda. Así, entendiendo la variedad de emociones que una persona es capaz de sentir y desplegar a través de gestos y acciones, nos valemos de las mismas para poder comprender el mundo y clasificarlo dentro de esos parámetros. El resto, entonces, es un espejo nuestro. Es reduccionista, pero es lo más fácil y nos habituamos a eso.

Nos hemos acostumbrado a entregar ciertos atributos humanos a seres que, o son inanimados o no son humanos. Tal como ya lo hicimos alguna vez con los dioses, los animales han recibido por nuestra parte una serie de atributos que asociamos a la naturaleza humana. Así podemos ver asociar la lealtad a los perros, la sabiduría en los búhos, o la locura a las cabras. Desde tiempos pretéritos, los animales han formado parte de este escenario de seres a veces considerados mágicos, otras veces malévolos, y otros como anuncios de buena suerte.

zorro y la estrella2

En estos últimos meses de trabajo intenso de lectura, diálogos y debate en torno a los nuevos libros que han llegado a nuestro comité Troquel, observamos que en varios de estos textos se repetía el zorro como protagonista o actor clave en las historias. En todas, es un zorro de pelaje rojo, pequeño y huidizo. Un animal, que a diferencia de otros, ha aprendido que para sobrevivir debe habitar cerca del hombre y de su exceso de comida, así en algunas ciudades podemos descubrirlo merodeando en bosques, robando de campings o cruzando una carretera velozmente: es cercano y distante a la vez, pero siempre un zorro solitario.

 

El zorro en la mitología y la literatura

El zorro tiene una fama ambigua. Por siglos se lo ha considerado como un animal inteligente y escurridizo y, que gracias a esa misma ágil astucia, es poco confiable. Basta recordar las fábulas de Esopo con su Zorro y las uvas o El zorro y la cigüeña para darnos cuenta de cómo identificamos a este animal desde nuestra niñez. Un zorro que es capaz de mentir y adular con tal de conseguir lo que quiere, es un verdadero estratega a la hora de lograr un objetivo. El mismo Nicolás Maquiavelo lo menciona en su afamado El Príncipe: «Hay que ser zorro para conocer las trampas y león para espantar a los lobos», aludiendo a la astucia de este animal.

Fox in the Reeds by Ohara Koson

Zorro en las Cañas por Ohara Koson

Kitsune, en Japón, significa zorro y representa a un espíritu del bosque, al igual que lo hace en la cultura celta anglosajona. Es un cuidador de ese espacio y quien mejor lo conoce por lo que es fácil entender que se mueve con agilidad entre sus recovecos, aludiendo así a su actitud huidiza y esquiva. En la mitología japonesa, el zorro es percibido como un ser inteligente y sabio, poderoso a medida que envejece y con una habilidad mágica que le permite converstirse en un anciano, emular a una persona en particular, pero por sobre todo parecer una bella y joven mujer, engañandor más que nada por diversión, como una travesura pues su labor esencial es la cuidador.

En la mitología celta, el zorro es un guardián, un guía de los espíritus del bosque. Los zorros han simbolizado en el folclore occidenteal la astucia, el ingenio y muchas veces el engaño; esa habilidad de observar al otro y preveer sus moviemientos, siempre sin ser vistos ni advertidos. Por ejemplo, en la cultura finlandesa los zorros personificaban el triunfo de la inteligencia por sobre la maldad y la fuerzaordica, el zorro se relaciona con el mito de las auroras boreales, aia por sobre la maldad y la fuerz abruta, no considerandolos bruta, no considerándolos animales malvados, sino ingeniosos y astutos; por su parte los nórdicos ven     al zorro en relación con el mito de las auroras boreales, donde se cuenta que un zorro  al cruzar las mesetas árticas va iluminando el cielo con el destello que se desprenden de su cola, mientras se arremolina la nieve, como pequeñas chispitas como si fueran luciérnagas.

En Latinoamérica hay múltiples leyendas que tiene al zorro como animal protagonista, entre ellos la mapuche que bien describe Sonia Montecino en su libro Diccionario de seres, magias y encantos (Sudamericana, 2003), donde el zorro es parte del mito de la creación, subrayando las características favorables de la astucia y prudencia.

tres libros con zorros

Volviendo a la literatura, el Roman de Renart es otro clásico libro que tiene como protagonista a un zorro. Es más, se hizo tan popular desde su creación en los siglos XII y XIII, que en francés renard -nombre del personaje- pasó a convertirse en la palabra zorro, en vez de la antigua palabra en latín goupil. Este conjunto de poemas en francés fue escrito como una epopeya por distintos autores en un largo periodo de tiempo y donde existían otros animales, y que juntos parodiaban la épica y la novela cortés, todo ambientado en una sociedad animal que imita a la humana.

Beatrix Potter (1866-1943), autora inglesa creadora de El conejo Pedro o La oca Carlota, tiene como figura al señor Tod, un zorro elegantemente vestido que, en El cuento Jemima Pata de Charco,engaña con sus encantos a la confiada Jemina. En Pinocho, del italiano Carlo Collodi (1826-1890), el zorro es un personaje que aparece tentando al pequeño niño de madera en su camino a la escuela, engañándolo y promoviendo en él una serie de malos hábitos, reforzando la personificiación de  lo embaucador del animal en la literatura.

Fox in Socks o el Gato en calcetines del Dr. Seuss

Fox in Socks o el Gato en calcetines del Dr. Seuss

El francés Antoine de Saint-Exupery (1900-1943) refresca la imagen del zorro en su afamado El Principito (1943), dejando de lado la mala fama y haciendo énfasis en el carácter indomable de su naturaleza, pero a la vez pidiendo en alguna medida la domesticación, es decir, la creación de un lazo afectivo que una al Principito y al zorro. Este elemento podremos encontrarlo en Pax (Nube de Tinta, 2017), de Sara Pennypacker, libro del cual ya hablaremos.

El zorro en calcetines (1965) del Dr. Seuss (1904-1991) es otro clásico libro donde el protagonista es este animal y donde su ingenio y gusto por el juego es lo primordial. De ritmo hilarante y caótico, es una invitación al juego, algo que forma parte de la inteligencia aplicada al zorro.

El zorro de El Fantástico Sr. Fox (1970