Entrevistas

¿Todo puede ser arte?: El alfabeto visual de Ángeles Quinteros y Ángeles Vargas

Francisca Tapia Por Francisca Tapia

En la editorial chilena Escrito con tiza, la dupla de autora e ilustradora publicó este año un nuevo libro informativo que, estructurado como un abecedario, aborda distintos conceptos de las artes visuales. Conversamos con ellas sobre este trabajo y sus próximos proyectos. [Créditos: Ángeles Vargas]

“Partimos trabajando en el 2011 como editora y diseñadora; y en todos estos años, nos hemos ido fundiendo”, comenta Ángeles Vargas, ilustradora y diseñadora gráfica, antes de añadir entre risas “es la contraparte, es mi pareja”, refiriéndose a la autora y editora Ángeles Quinteros, compañera en la creación de siete libros a la fecha, que incluyen Un año. Poemas para seguir las estaciones (Saposcat), ganador del Premio Fundación Cuatrogatos 2019, y ¡Fiesta! Cómo se celebra en América (Escrito con tiza), informativo seleccionado en el prestigioso catálogo White Ravens 2020

Este año publicaron junto a la editorial Escrito con tiza el libro ¿Todo puede ser arte? Un alfabeto visual, una obra informativa con veintisiete conceptos que permiten un recorrido por la historia del arte, acompañado de preguntas, personajes importantes y numerosos datos para lograr captar la atención de lectores de todas las edades. “Fuimos eligiendo lo que nos parecía más elemental, y también viendo que no se superpusieran temas, utilizar conceptos como excusa para hablar de otras cosas también es un modo de entrar a los temas más indirecto, más sinuoso, y así llegamos a una lista definitiva que también se complementa con el glosario que hay, con la línea de tiempo, con las notas al pie”, explica Ángeles Quinteros.

¿Todo puede ser arte?…. ¿Por qué deciden partir este libro con una pregunta, en vez de una afirmación?

Ángeles Quinteros (AQ): Decidimos plantearlo como pregunta porque entendemos que el arte es una disciplina en donde particularmente no hay verdades, no hay un esto es lindo, esto es feo, o yo te puedo decir que esto es una obra de calidad, no hay nada tan zanjado, entonces queríamos abrirlo como un campo exploratorio en donde los lectores y lectoras pudieran entrar con esa falta de prejuicio.

Ángeles Vargas (AV): El hecho de partir con una pregunta, antes de partir el libro, ya te estás preguntando: ¿Todo puede ser arte? ¿Qué es arte? Y eso de que tiene que ser algo o que está en los museos, o que hay distintos formatos, distintos elementos, formas que pueden ser lo audiovisual, lo textil, aparte de la pintura, escultura, la fotografía. Creo que el partir con una pregunta nos dio pie de que sea un libro que te invite a cuestionarte todo, qué es lo que puede ser o no puede ser arte.

AQ: Y a interpelar también al lector. Las preguntas se repiten a lo largo de todo el libro, el elemento de la interrogante. Siempre con la Ángeles entramos a los libros con muchas preguntas y salimos a veces con más preguntas o con preguntas distintas, nunca pretendemos al abordar un tema —tanto a nivel textual como gráfico —, establecer una sola verdad, establecer respuestas, eso no nos gusta nada, entonces creo que va mucho con el espíritu con el que abordamos nuestro trabajo en conjunto.

Detalle del trabajo de collage, realizado por Ángeles Vargas. Créditos: Ángeles Vargas

—Hablar de arte es siempre muy amplio y subjetivo, ¿por qué las ganas de crear este libro y enfrentarse a ese desafío?

AV: Nunca ha sido como ya, hagamos un nuevo libro, sino que hemos tenido siempre conversaciones, son años de procesar las ideas. Teníamos el tema de un alfabeto, teníamos la interrogante hace mucho tiempo y son procesos que van surgiendo, los conversamos, quedan estancados un año o seis meses. Son libros muy procesados y en conjunto con el tema creativo, el llegar al concepto es siempre una cosa muy a la par. Llegamos al abecedario de arte porque también hacemos los libros que nos gustan, queremos buscar no solamente por algo que sea informativo y estético. Queremos hacer libros que nos emocionen, que nos cuestionen; y cada vez nos vamos poniendo una vara más alta en cuanto a resultados y a los procesos

La historia es más emocionante cuando ya viste el libro y ya está, porque en el fondo han pasado dos años de estar trabajando, buscando información, pimponeando, enojándonos un montón, es como entrar a un laboratorio y empezar a armar, a crear a este nuevo hijo que sale, que ya son varios, seis, siete.

—Dentro de toda esta selección, ¿hubo artistas o corrientes de arte que fueran particularmente significativas para ustedes a modo personal? Que cada una quisiera incluir sí o sí

AQ: A mí me interesaba mucho que estuviera el urinario (de Marcel Duchamp), porque más allá de lo que implicó, pensé en mi yo de chica y me hubiera encantado ver un urinario en un libro de arte, me hubiera dado risa, me hubiera parecido divertido. Yo sé que la Ángeles es súper fan de Matisse, así es que ahí hubo también un: esto tiene que aparecer en algún rinconcillo del libro.

AV:  Matisse y dibujar con las tijeras siempre me ha calado hondo. Los otros libros han sido con distintas técnicas, pero este dije esto es collage sí o sí, o sea no hay otra manera sino que este libro sea con collage a modo de homenaje a Matisse, que me encanta.

Este libro es abecedario de conceptos sobre arte visual, muchos estilos, artistas de todo el planeta. Créditos: Escrito con tiza

—Quisiera detenerme en lo que me comentas, la decisión de hacerlo en collage, ¿cómo se formula el libro a partir de esta técnica?

AV: Este libro partió cuando estábamos en pandemia, estábamos encerrados y cuando dije collage fue como meterme en una… ¿tijera de siete varas? ¿cómo se dice?

AQ: La camisa de siete varas…

AV: Fue meterme en la camisa de siete varas, porque en el fondo fue: ok, yo he hecho otros libros en collage, es arte, es expresión, es lo que yo siento, es mi manera de ver ciertas cosas, pero acá tenía que representar ciertos conceptos que yo no podía tampoco reinterpretar y fue un proceso lento, un ir probando mucho. Habían cosas que eran simples de hacer: color, jerarquía, simetría, pero de repente hacer un cuadro impresionista, o por un tema de derechos tú no puedes caer en la copia de ciertas obras, y es una interpretación, tratar que estas obras pasaran por mi filtro, fue un exhaustivo proceso y entremedio una guagua y una pandemia.

—Este no es el primer libro informativo que realizan juntas, ¿cómo se trabaja la información para un público infantil adecuándolo a su edad y entendimiento, pero sin subestimarlos?

AQ: El sentido común es un gran copiloto, al menos en los que yo he hecho, pero también me gusta darle espacio a la duda, darle espacio a las cosas que son más complejas y que el niño diga ¿qué es esto? Que empiece a preguntar, que diga ¿será esto o será esto otro? Siempre tiene que haber un espacio más misterioso, incluso en los libros informativos, dejar espacios en blanco que el lector puede completar, puede ir llenando, creo que eso es una forma de no subestimarlos a los niños y a las niñas.

AV:  Creo que la manera en que hemos abordado hacer libros informativos, de alguna forma no es una manera clásica, sino que es un juego entre la información y la narración, entonces se hace una mezcla deliciosa para el lector, lo hace más amable, porque muchos libros informativos pueden ser increíbles, maravillosos por el espacio, los animales, no sé qué, pero al final es una recopilación de datos. Por ejemplo, el libro Fiesta (Escrito con tiza) invita a meterte dentro de cada país, se dan también los datos, las fechas, cuándo, en qué lugar, pero hay toda una narración de la parte más sensible de la fiesta: el sentimiento, lo que provoca, lo que significa para ese pueblo. O con Amor animal (Escrito con tiza), un libro que trata sobre cómo conquistan los animales. Yo siento que, desde el texto y las imágenes, tratar de verlo desde el humor, con una nota lúdica. Son libros que tienen información para todas las edades, son atractivos para todos. Siento que son libros a los puedes volver una y otra vez, porque siempre vas a encontrar alguna nueva cosa, algún nuevo dato.

¿Todo puede ser arte? Un alfabeto visual está disponible en el sitio web de la editorial Escrito con tiza.
Créditos: Ángeles Vargas

—Qué otro temas les gustaría abordar para el público infantil?

AQ: Estamos trabajando en uno, ¿digo algo?

AV: Hable, hable…

AQ: Estamos centrándonos más en el lenguaje, a experimentar con él, ver su riqueza, su complejidad y su atractivo, porque al final yo creo que nos enseñan a leer, a escribir, a decodificar textos, pero no nos enseñan a enamorarnos de los textos ni de las palabras. Yo creo que ahí hay un trabajo súper pendiente, y en la que yo personalmente me siento convocada. Me parece elemental que en las escuelas, en los colegios y en todos los lugares donde habiten los libros, se empiece a enseñar el amor por la palabra.

—¿Se puede adelantar con qué editorial se viene ese libro?

AQ: Editorial no, todavía no. La Ángeles está tirando sus primeras líneas, que es lo que más demora, ella empieza a buscar su lenguaje en el fondo. Pero tiene que ver con que dos más dos no son cuatro necesariamente.

—Muy enigmático…

AV: Es un juego de palabras, son unos juegos de palabras, y cada palabra es como pequeños disparadores de un todo, como un… no sé cómo explicarlo… todo vuelve al inicio. Está entretenido y ha sido todo un desafío. Se viene libro nuevo.

AQ: Se vienen cositas.

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Francisca Tapia

Periodista y diplomada en Literatura infantil y juvenil, de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Dibujante aficionada, fanática del té, de los viajes y de los libros por montón. Durante cinco meses recorrió diversos países de Europa y el oriente lejano, en busca de nuevas historias que contar.

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