La última crónica de Arturo Cussen

A A

Con esta crónica, Arturo Cussen —Licenciado en Letras y músico chileno residente en Río de Janeiro— finaliza su colaboración en nuestra campaña Futboleo. Arturo nos mantuvo informados de todos los detalles del Mundial de Brasil, escribiendo desde los estadios y las calles.

—Licenciado en Letras y músico chileno residente en Río de Janeiro— es el corresponsal de la campaña Futboleo en el Mundial de Brasil. Futbolero como pocos, desde los estadios y las calles escribirá periódicamente en este blog. Ya publicamos la primera y segunda parte de estas crónicas, ahora vamos con la tercera. – See more at: https://www.fundacionlafuente.cl/cronicas-de-arturo-cussen-tercera-parte/?preview=true&preview_id=8821&preview_nonce=77c4fa00f7#sthash.WeuNXFBQ.dpuf
Arturo Cussen —Licenciado en Letras y músico chileno residente en Río de Janeiro— es el corresponsal de la campaña Futboleo en el Mundial de Brasil. Futbolero como pocos, desde los estadios y las calles escribirá periódicamente en este blog. Ya publicamos la primera y segunda parte de estas crónicas, ahora vamos con la tercera. – See more at: https://www.fundacionlafuente.cl/cronicas-de-arturo-cussen-tercera-parte/#sthash.QDvQEsxn.dpuf
Arturo Cussen —Licenciado en Letras y músico chileno residente en Río de Janeiro— es el corresponsal de la campaña Futboleo en el Mundial de Brasil. Futbolero como pocos, desde los estadios y las calles escribirá periódicamente en este blog. Ya publicamos la primera y segunda parte de estas crónicas, ahora vamos con la tercera. – See more at: https://www.fundacionlafuente.cl/cronicas-de-arturo-cussen-tercera-parte/#sthash.QDvQEsxn.dpuf

133863

Crónica#12: Palabras Finales (14/07/2014)

¡Feliz año nuevo!, colocó hoy en su perfil de Facebook un importante saxofonista carioca. Y es esa realmente la sensación: empieza una vida nueva después del Mundial. Yo no lograba imaginarme cómo sería la sensación de despertar el 14 de julio y todavía estar vivo. Eran tantas las amenazas fantasmas de colapso total que corrían por los diarios e internet, que me parece un bello milagro que lo principal de este evento fueron los partidos de futbol.

Brasil fue masacrado y repasado por Alemania y Holanda y se prepara a sufrir una intensa crisis, sólo que el discurso de la prensa mágicamente le quitó importancia a lo que sucedió diciendo que fue apenas un “apagón“ y lo que realmente importa es que el Mundial fue un éxito en términos de público y emoción.

Brasil fue masacrado y se prepara a sufrir una intensa crisis, sólo que el discurso de la prensa mágicamente le quitó importancia a lo sucedido.

Ahora Brasil no es el país del fútbol, sino el país de la organización de grandes eventos. Podríamos agregarle a esto, que es el país que alberga a grandísimos caraduras. Por ejemplo, los técnicos Felipão y Parreira, que declararon sin una sombra de vergüenza que el trabajo había sido realizado de manera perfecta y que Brasil debía estar orgulloso del cuarto lugar. Lo otro que llama la atención es que el canal de televisión Rede Globo (dueña de la opinión pública del país) se dedicó a la sobre exposición de los jugadores y estuvo todo el tiempo encima del equipo para hacerles perder tiempo con estupideces televisivas; pero después de que Brasil perdió, destruyen al cuerpo técnico por falta de foco y de entrenamiento y no asumen en ningún momento su parte de culpa en el fracaso.

Para mí el principal problema de la selección Brasileña es que los jugadores venden desodorante, calzoncillos, celulares, pilas, autos, etc. y están mucho más preocupados por las acciones de marketing por internet que en jugar. Y por otra parte, la CBF está mucho más interesada en generar lucro para los dirigentes, que en mantener el pasado victorioso del Scratch.

Por eso Alemania ganó el mundial, porque están con un proyecto deportivo y educacional profundo. Ellos no son los mejores para la pelota, pero son los que mejor trabajan para crear futbolistas inteligentes. Aparte ahora Alemania es el país de la simpatía.
Otra cosa graciosa es cómo la opinión pública en Brasil hizo obligatorio hinchar por Alemania en la final. Eso fue impresionante. Siendo destruidos por 7 a 1, preferían que Alemania ganara, porque una cosa era perder por goleada y otra, mucho peor era ver a Argentina campeón en el Maracanã. Eso me impresionó, pocos apelaron a la hermandad entre pueblos vecinos a través de la prensa, pero en la calle muchas camisas de Argentina y muchas ganas de que la Copa se quedara en este lado del planeta. Creo que pesó el maldito grito del “decime qué se siente…“ porque generó un clima negativo innecesario entre argentos y brazucas, fue una provocación sin argumentos porque en el último tiempo a Argentina le ha ido mucho peor que a Brasil.

Creo que pesó el maldito grito del “decime qué se siente…“ porque generó un clima negativo innecesario entre argentos y brazucas.

En fin, Argentina no ganó porque no quiso, por pura inoperancia de sus delanteros. Es triste, porque realmente Alemania permitió que le llegaran 4 veces de manera clarísima, sólo que 3 veces no le apuntaron al arco y una estaba off-side. El más feo fue el de Higuaín, pero a Messi se le fue un gol que ya hizo 100 veces en el Barcelona y después lo de Palacios fue absurdo, un puntete resolvería todo. Pero es fácil hablar de fútbol, difícil aguantar una final. Una pena por Argentina y todos los hinchas que vinieron. Cerca de mi casa estaba el campamento, muy bonito. Suerte que la fiesta terminó y no hubo grandes desmanes o por lo menos no se lamentaron muertes en enfrentamientos.

Lo que sí fue una gran lástima fue la caída de la pasarela en Belo Horizonte, que tuvo víctimas fatales. Eso, las muertes de obreros en la construcción de los estadios y la detención preventiva de activistas que presuntamente planeaban una manifestación el día de la final, fueron los puntos negros del Mundial. El resto, una fiesta del fútbol, una fiesta muy machista, en la que los hombres grandes tienen excusas para transformarse en niños de 10 años y sufrir, comer y beber por honor a la camiseta, a la patria o a lo que sea. Podemos decir que es una gran mentira, pero es mi mentira favorita.

Así me despido, feliz de haber participado de este Mundial, espero que ganemos la Copa América el año que viene y que vayamos a Rusia con Sampaoli.

Autor: Arturo Cussen Abud (4 Entradas)

Músico chileno residente en Rio de Janeiro desde 2005. Licenciado en Letras (PUC-Chile) y Gestor de Proyectos de Entretenimiento (FGV-Brasil). Arturo Cussen colaboró con La Fuente en sus primero años, del 2001 al 2004. Actualmente trabaja en Circo da Silva (www.circodasilva.com).


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *