Entrevistas

Lina Vergara: “No siento una responsabilidad como editora; siento una responsabilidad como ser humano”

Pablo Espinosa Por Pablo Espinosa

#logosedizioni es una editorial italiana especializada en libros ilustrados, que ha logrado reunir a algunos de los más prestigiosos ilustradores contemporáneos. Entre ellos están el italiano Lorenzo Mattotti y la argentina Isol. La directora del sello es la chilena Lina Vergara Huilcamán, quien en esta entrevista comenta lo importante que ha sido para la editorial dar libertad creativa a sus autores y proponer lecturas que permitan relacionarse de una forma distinta con el entorno.

Por su contundente catálogo, #logosedizioni es un nombre familiar actualmente en Europa para las personas interesadas en libros ilustrados. El mérito le corresponde a Lina Vergara, quien decidió tomar ese rumbo para la editorial el año 2011, cuando fue nombrada directora de #logosedizioni, cuyo fundador fue su tío, Antonio Vergara, en 1996. Por correo electrónico y en perfecto español, explica Lina: “La especialización en libros ilustrados se me dio de forma natural al haber sido y ser todavía una lectora omnívora, y de muchos cómics, pero sobre todo al haber tenido tres hijos a los que les he leído muchísimos libros ilustrados desde el primer año de vida. Fue al tener que leer tanto para ellos que me fui especializando, interesada en buscar libros que nos entretuvieran a todos juntos”. 

Libros transversales a todas las edades es una de las características de  #logosedizioni, además de libros de temáticas muy variadas, hechos por ilustradores de distintas latitudes. En #logosedizioni, por ejemplo, convive el mexicano Israel Barrón, autor junto a Norma Muñoz del Bestiario de las criaturas fantásticas mexicanas, con el italiano Stefano Bessoni, creador de tenebrosos cuentos e ilustrador de una particularmente oscura visión de Alicia en el país de las Maravillas, de Lewis Carroll. 

Como muchas editoriales, el catálogo de #logosedizioni  –que es también distribuidor exclusivo de Taschen en Italia– se divide entre libros adquiridos, de los cuales Vergara compra los derechos para publicar en Italia, y libros propios, que son lanzados en italiano y en algunos casos también en inglés y español. En este segundo grupo Vergara se ha sentido más gratificada, sobre todo al dar rienda suelta a ilustradores. “Hay veces en las que simplemente me apunto a uno de los viajes de los creadores que admiro y los sigo allá donde quieran ir y son los proyectos que más me gustan. Los seres humanos tenemos muchas historias que contar, y a mí me gusta rodearme y trabajar con gente a la que le gusta contar historias y lo saben hacer”, comenta. 

Uno de los invitados por Vergara a su editorial ha sido Claudio Romo, el único ilustrador chileno por ahora en el catálogo, a quien conoció en una visita a la extinta Galería Plop!, de Santiago. “Lina me contactó y me dijo que hiciera lo que quisiera”, ha contado Romo a La Fuente. El resultado fue Viajes por el jardín espectral de Aparicio Albino (2016), libro que revela un jardín en el que hay extrañas máquinas, situadas junto a seres y plantas míticas. A este libro, siguieron otros en la misma editorial, siendo el último Herbolaria Memorabile, (2021), con textos del también chileno Alexis Figueroa. 

Ilustración de Claudio Romo para Herbolaria Memorabile, el segundo libro de este ilustrador en #logosedizioni. Créditos: #logosedizioni.

Libros para hacer cambios

Lina Vergara nació en la ciudad de Talcahuano, en el sur de Chile, en el año 1972. A Italia llegó en 1974 tras el golpe de Estado, como refugiada, donde luego estudió Arte en la Academia de Bellas Artes de Bolonia. Antes de ser editora, Vergara tuvo un paso por Chile donde se dedicó a ser librera en Takk, librería de Providencia aún en pie. “Lo que tuve que aprender para ser editora  –explica– son las dinámicas comerciales que no siempre me gustan, y que son las que hacen o no que el libro sobreviva, sin tener en cuenta de si es o no un buen libro. Lo otro que aprendí es que lo que me gusta a mí no necesariamente le gusta al público general. Y aprendí que el mundo editorial es un pequeño mundo, pequeñísimo, con pocas posibilidades de sobrevivir”.

La fantasía ha tenido un lugar especial en el catálogo formado por Vergara, incluyendo obras fantásticas con tintes sombríos. A los ya mencionados Bessoni y Romo, es posible agregar a Ana Juan, ilustradora de dos libros inspirados en el mito de los vampiros, Demeter y Carmilla; al suizo Thomas Ott, autor de las perturbadoras novelas gráficas en blanco y negro y sin palabras The number (El número) y Panopticum; y Nicolás Arispe, el argentino autor de La madre y la muerte y El niño perdido, un libro sobre la muerte y otro sobre la guerra. “Son libros más difíciles de vender, pero son los que más disfruto leyendo y publicando, porque cuentan historias como ningún otro lo sabe hacer. De la fantasía me interesa la libertad, las infinitas posibilidades que abre a la mente”, dice Vergara sobre ellos.

En los últimos años, los libros de #logosedizioni han buscado de forma más clara involucrarse en debates actuales a nivel global. Algunos ejemplos: La migración es el tema de Migranti (Migrantes), de la peruana Issa Watanabe, que muestra a un gran grupo de animales huyendo del bosque; y la ceguera es el tema de Blind, del artista italiano Lorenzo Mattoti, hecho junto a la organización CBM Italia Onlus (Christian Blind Mission) con la intención de llamar la atención  sobre las capacidades diferentes y la ceguera, en particular. Lo que tienen en común estos títulos es que buscan contribuir a comprender y abrazar la diversidad. 

La migración es el tema de Migranti (Migrantes), de la peruana Issa Watanabe. Créditos: #logosediozioni.

¿Sientes una responsabilidad como editora?

No siento una responsabilidad como editora, siento una responsabilidad como ser humano, y los temas de la diversidad, ecología e igualdad de género son temas que me interesan y que creo deberían interesarle a todos, puesto que no hay nadie que no habite este planeta y que no debería reflexionar sobre los temas de su existencia. Además me gusta recordar que son los temas que interesan a los autores que me gusta publicar y que con sus historias me llevan a descubrir todo un mundo que desconocía. Me llevan a ver las cosas desde otra perspectiva. Hablo con ellos, intercambiamos datos de autores y libros, exposiciones que hay que ver, nos contamos nuestras vidas y nuestros problemas, que son los problemas de todo el mundo.

En una editorial de la revista Illustrati, la número 65, con la pandemia ya declarada, sugeriste “leer libros para hacernos pensar y ayudarnos a evolucionar más rápido, al menos mentalmente, a través del doloroso proceso de cuestionarnos a nosotros mismos”. ¿Cuáles son los libros que, en tu caso, te han ayudado a reflexionar?

Todos los libros llevan una pequeña verdad dentro que ayudan a reflexionar. Siempre me ha gustado ir a librerías y mirarlo todo, sin en realidad buscar nada. Y cada vez al leer lo que acabo de encontrar, ya sea en una librería o en el estante de casa, el libro que tengo en las manos es exactamente lo que necesitaba leer en aquel momento. 

Creo que el arte y los libros son fundamentales porque son expresión de la humanidad, humanidad como grupo animal inteligente con una especial capacidad de expresar y convertir en palabras y arte la maravilla del mundo, de la naturaleza, y que piensa constantemente y se cuestiona si lo que está sucediendo es justo o no.

Si tengo que recomendar algo, en este preciso momento, para los niños, profesoras y apoderados: Bibi de Karin Michaëlis, toda la serie. Para los jóvenes y adultos, todas las novelas y ensayos de Jack London: John Barleycorn para reflexionar sobre cómo la sociedad y el sexismo nos lleva a actuar en contra de nosotros mismos; La peste escarlata sobre la pandemia y la humanidad; El pueblo de los abismos, sobre las diferencias sociales; Martin Eden, sobre cómo cada uno de nosotros puede ser y convertirse en lo que quiera y cómo los libros ayudan en ello; Burning Daylight, sobre la inutilidad del dinero y del poder; El valle de la luna, sobre cómo tener una vida distinta y plena. Recomiendo también a  Byung-chul Han, filósofo coreano cuyos libros considero mi biblia.

“Creo que el arte y los libros son fundamentales porque son expresión de la humanidad (…) que piensa constantemente y se cuestiona si lo que está sucediendo es justo o no”.

¿Qué cambios se deberían generar para que los libros ilustrados puedan circular más libremente en bibliotecas escolares, bibliotecas públicas y librerías?

No es una pregunta fácil. Creo que todos y cada uno de nosotros deberíamos invertir en libros, en educación y en libertad. Creo que todas las escuelas de todos los niveles deberían tener una pequeña biblioteca de clase y una más grande de toda la escuela. Creo que el mundo entero debería entender que es más sano para un niño que le lean un libro a que lo pongan frente a una pantalla. Todos los niños y adultos deberían recibir por lo menos un libro una vez al año, porque nunca está de más. Creo que las profesoras deberían dar más libros que leer y menos tareas, y por favor que sean libros entretenidos y pensados para los que efectivamente los tienen que leer. Creo que si tuviera mucho dinero, mucho muchísimo dinero, lo usaría para montar escuelas con bibliotecas dentro.  

Tengo entendido que trabajas actualmente en una nueva colección. 

Se llama la biblioteca de la Ciopi (Chopi), que consiste en libros para niños de 3 a 10 años. Son libros que con mi hija amamos mucho leer cuando ella era niña y que al publicar en Italia quise que tuvieran ilustraciones mejores, que no fueran una simple decoración del texto, sino que más bien fueran una puerta a la imaginación y que ojalá llevaran a los niños a querer dibujar y pintar. Mi rol de editora en este caso es de buscar el artista justo para el texto, quien mejor pueda valorar y acompañar las palabras del autor, siempre pensando en a quién va dirigido el libro.

Además de editora, Lina ha sido comisaria de las exposiciones «Snowhite’s Secret Box» de Ana Juan (2012) y «Oltremai» de Lorenzo Mattotti (2013) en la Galería Nacional de Arte de Bolonia.

Selección de #logosedizioni por Lina Vergara

No es fácil elegir, me gustan muchísimos libros de mi catálogo… pero mis tres favoritos son Promesas, de Ana Juan y Matz Mainka;  Cosimo, de Roger Olmos; y El árbol, de Nicolás Arispe. Promesas por haberme raptado desde el primer segundo, estaba tan sumergida en la lectura que en el desenlace del final me tomó por sorpresa y me reí muchísimo. Cosimo es la versión ilustrada del Baron Rampante de Italo Calvino, uno de mis libros favoritos de siempre. Por ello le pedí a Roger Olmos que hiciera su versión solo con imágenes. Hubiera sido perfecto haber podido agregar las palabras de Calvino, pero inútil tratar de conseguirse los derechos. Roger hizo lo que creo nunca nadie había hecho, le dio forma a los personajes con tal imaginación y sabiduría, que cuando vi las ilustraciones el corazón me dio un vuelco. Realizamos una exposición en Lucca con marcos antiguos de las ilustraciones hechas por Olmos y fue un gran espectáculo. 

Finalmente, El árbol de Nicolás Arispe, porque amo mucho el trabajo de Nicolás y descubrir nuevas cosas en cada una de sus obras. Todos sus libros nacen de su curiosidad, de una combinación de elementos e inquietudes culturales que él va encontrando en su camino, en cualquier lado. El árbol en particular es un libro que me deja sin palabras, hundida en un mar de tristeza y de belleza al leer la última página.

Ilustración interior de Promesas, de Ana Juan y Matz Mainka. Créditos: #logosedizioni.
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Pablo Espinosa

Licenciado en Filosofía de la Universidad Alberto Hurtado, Magíster en Periodismo de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Magíster en Literatura Infantil de la Universidad de Castilla-La Mancha. Es uno de los fundadores del proyecto Ojo en Tinta: podcast, revista digital y programa de televisión. En la actualidad, trabaja como investigador en la Biblioteca Nacional de Chile.

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