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Los crayones de Jeffers y Daywalt

Evelyn y Amanda Por Evelyn y Amanda

En su tercera entrega, Evelyn y Amanda nos presentan a la dupla creativa Drew Daywalt y Oliver Jeffers, que en dos fascinantes libros entregan historias llenas de humor y genialidad que no pueden faltar en una biblioteca infantil. [Créditos portada: Oliver Jeffers]

Cuando Oliver Jeffers llegó a nuestra biblioteca fue con Cómo atrapar una estrella (FCE, 2005) un libro que habla a los niños sobre perseverancia, sueños y metas a través de tiernas ilustraciones y un sencillo pero decidor relato. Un libro álbum ideal para leer antes de dormir y que la Amanda disfrutó mucho en su primera infancia. Un par de años más tarde, llegó a sus manos un maravilloso regalo El día que los crayones renunciaron (FCE, 2014) de la dupla Jeffers-Daywalt, un libro que se transformó rápidamente en el favorito familiar, así que no podía faltar en nuestras recomendaciones.

Esta creativa y exitosa alianza entre el guionista y cineasta estadounidense Drew Daywalt y el admirado artista y creador australiano Oliver Jeffers, dio vida a este fascinante relato. Una historia magistralmente ilustrada y contada que llegó a ser récord de ventas, número 1 en la lista de best sellers del New York Times y uno de los mejores libros publicados en 2013 según la American Library Association.

Una historia llena de humor, genialidad y tintes de ironía que invita a los niños a explorar las diferencias y a defender sus propios gustos ¿quién decidió que el rosado es para las niñas y el azul para los niños? ¿por qué hay que pintar el sol amarillo o naranjo, y no verde? A través de la rebelión de estos crayones protagonistas, podemos encontrar algunas respuestas a esos convencionalismos y generar una buena instancia de conversación con los niños sobre el derecho a expresarse, a exponer sus puntos de vista y ponerse en el lugar de otro.

¿Amanda qué nos puedes contar sobre este libro? “Me lo regalaron cuando tenía 5 años y era mi preferido. Tengo muchas historias y recuerdos con él. Una vez en el colegio nos pidieron llevar nuestro libro favorito… y adivinen cuál llevé. Además, como era más chica, empecé a imaginar que los lápices realmente tenían vida, pensaba en el crayón que se sintió desnudo cuando el niño le sacó su papel porque yo hacía lo mismo, y también en lo cansado que estaba mi lápiz azul porque lo usaba para todo. Así que empecé a pintar más suave y a cuidarlos más…”.

En esa época la Amanda andaba para todos lados con ese libro bajo el brazo. Recuerdo en especial una tarde primaveral bajo el parrón de unos amigos donde se dio espontáneamente una lectura colectiva entre adultos y niños. Todos disfrutamos y reímos por igual de las cartas-protesta que enviaron los crayones a Duncan, su dueño. Así que cuando supimos que venía en camino el segundo libro El día que los crayones regresaron a casa (FCE, 2016) lo esperamos con ansias y lo perseguimos hasta su lanzamiento en una feria del libro infantil, donde incluso hubo fotos con el letrero que lo promocionaba. Reales fans.

A veces uno tiende a pensar que las segundas partes no son tan buenas… Amanda, ¿y el segundo libro te gustó tanto como el primero? “Sí, lo recomendaría porque también es chistoso. Cuando lo leí, quise hacer el mismo fuerte que Duncan le construyó a sus crayones para que se sintieran en casa, después de andar perdidos por todos lados. Y creo que la enseñanza que deja es que todo el mundo tiene derecho a tener un hogar y también a tener cuidado y tratar de no perder las cosas. Me acuerdo también que con estos libros me empezaron a gustar los cuentacuentos porque se pueden leer con distintas voces y actuar. Por eso me gustaba tanto que ustedes y mis tíos me lo leyeran”.

Sorprendentemente Drew Daywalt se dedicada al cine de terror y estos libros fueron su primera incursión en relatos infantiles. Oliver Jeffers, por su parte, ya tenía otras muy gratas experiencias literarias, todas imprescindibles en una colección infantil.

Pensamos que las historias de ambos libros identificarán a una gran mayoría, porque finalmente todos hemos sido niñas y niños con lápices de colores pintando dentro y fuera de las líneas.

«El día que los crayones regresaron a casa» (FCE, 2016). Créditos: Grendelia Libros.
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Evelyn y Amanda

Evelyn Aravena, periodista y diplomada en arte, junto a su hija Amanda Schroeder, de 11 años, recomendarán juntas diversos libros infantiles para incentivar a niños y niñas a convertirse en pequeños grandes lectores.

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