Reseñas

«Metraje encontrado», de Germán Carrasco

Joaquín Saavedra Por Joaquín Saavedra

El ejercicio que realiza el poeta Germán Carrasco nos hace transitar en una búsqueda por la verdad para, finalmente, concluir que bajo los residuos se encuentran otras verdades.

La poesía de Germán Carrasco no es simple, ni facilista y este texto no es excepción debido a sus múltiples temáticas, formas literarias y, por sobre todo, a la relación que tiene con una particular técnica del género cinematográfico. Nos referimos al found footage –o metraje encontrado–, recurso en el que se realiza un montaje a raíz de material fílmico encontrado. Aquel mecanismo artístico es utilizado por Tiziana Panizza, pareja el autor, en la trilogía de cortos llamada “Cartas visuales”, y funciona como base para desarrollar las temáticas fundamentales del libro. La intertextualidad, tanto con estas obras como con el recurso cinematográfico, será esencial para interpretar el sentido de este escrito.

Metraje encontrado (Hueders, 2018) está conformado por nueve capítulos en los que coexisten diversos registros léxicos y discursivos. Dichas mezclas se suman a un amplio espectro de temáticas y recursos que, en un nivel superficial, no nos dejan divisar fácilmente la unidad del texto. Como dijimos anteriormente, el poemario se basa y relaciona con la trilogía cinematográfica de Tiziana Panizza, quien mediante el found footage revive viejas grabaciones familiares de la clase alta que cayeron en manos de vendedores persa y más tarde en manos de la cineasta y el escritor. 

“Álbumes de fotos, agendas ajenas, listas de fiados de almacén. / Celuloide con intimidades anónimas. / Otorgar una historia a estas intimidades abandonadas, / un contexto para que puedan desplazarse, / amigos aliados, / cordada refugio, / una oportunidad de resurrección. / Porque traducir y escribir son actos de resurrección y saqueo en donde los fantasmas se levantan (…)”

Hay un ejercicio de creación en que el poeta se pone por encima de los personajes como si fuera un dios, interviniendo y actuando de ventrílocuo frente a sus vidas. Ante la base de este dominio es que el poeta genera su propia libertad de creación y búsqueda de sentido otorgándole una nueva interpretación a lo expuesto.

Según Carrasco, el poeta es una especie de chasqui que tras viajar logra reconocer y visibilizar lo invisible. La técnica de metraje encontrado cumple con esta idea al reutilizar imágenes profundizando en los aspectos positivos y negativos de cada referente. Esta ambivalencia es la que, según él, genera la fortaleza de las imágenes:

“La imagen nace del acercamiento de dos realidades / cuanto más lejanas y justas sean las relaciones / de las dos realidades acercadas / Una imagen no es fuerte porque es brutal o fantástica / sino porque la asociación de las ideas es lejana, / lejana y justa (JLG) / la moneda bombardeada p ej.”

Existe una experiencia poética y estética en utilizar las imágenes para crear distintos sentidos sobre ella. Todas estas tienen historias y en la contemplación podemos encontrar algo más allá de la superficie. Las reapropiaciones de las cintas logran revelar nuevas capas subterráneas dentro de los personajes que protagonizan el espectro. Las performances vistas superficialmente no son más que simples idealizaciones de familias acomodadas, sin embargo, hay un sentido irónico, nostálgico y romántico en las reinterpretaciones que nos llevan desde lo tétrico hasta lo esperanzador. El ejercicio que realiza Carrasco logra llevarnos a la búsqueda de una verdad bajo residuos que muestran otras verdades. No hay mucho de cierto en un filme ficcional mientras este se manifiesta con un único sentido, pero bajo una nueva perspectiva, este puede ser reinterpretado. 

De esta manera podemos definir que lo verdadero no es más que una impresión. La verdad no es una, sino que hay varias verdades y todas dispersas y en constante movimiento. A pesar de ello, esto no significa que no sea valioso buscar la verdad y tener en ese camino una revelación interna. En este sentido, hay algo de esperanzador en varios pasajes del texto: “La escasa flor de altura no había aparecido / desde las grietas y el hielo / sólo para que recobraras fuerzas y llegaras a la cumbre, aunque así lo creas / y está bien que así sea: / hay que creer / como la gente que filmó y fotografió / los momentos felices de sus vidas.”

«Metraje encontrado» (Editoral Hueders, 2018).

Bajo esta premisa es que Carrasco nos propone el viaje, ya que ahí se puede comprender lo intersticial como lo verdadero, o al menos más verdadero que lo superficial: “el siseo del devenir / el underground. / la contra-cultura / son las raíces, / el sexo lo es, / lo demás es / superficie”. Carrasco problematiza la representación y en esta tensión se determina el fracaso de la verdad como única y estable, ya que desde la totalización comienza la falta de libertad y propósito ante lo poético que emerge en cada fragmento de la realidad y un posible entendimiento de esta.

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Joaquín Saavedra

Licenciado en Literatura por la Universidad Alberto Hurtado y Licenciado en Estética por la Universidad Católica, ha escrito reseñas y criticas literarias en medios como The Clinic y Loud. Además, es parte de Editorial Cuneta, colabora con el Cine Arte Alameda y participa de la banda musical Paracaidistas.

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