En Fundación La Fuente, junto a Viva Leer Copec y con el apoyo de la Ley de Donaciones Culturales, presentamos una nueva entrega del estudio Esto no es un cuento, investigación que analiza los hábitos lectores y las preferencias culturales de estudiantes de enseñanza básica en Chile. El informe reúne las respuestas de 1586 estudiantes de 4° y 7° básico de treinta establecimientos educacionales de distintas regiones del país, recopiladas entre 2024 y 2026, al inicio de su participación en nuestro programa de fomento lector.
Entre los principales resultados, el estudio revela que el 59,1% de los escolares declara leer por gusto, más allá de las exigencias curriculares. Sin embargo, este interés presenta diferencias importantes según el nivel educativo: mientras el 68,4% de los estudiantes de 4° básico señala leer por gusto, en 7° básico la cifra desciende al 50,1%. Los niveles más bajos de hábito lector se registran entre los adolescentes varones.
Estos resultados nos permiten identificar desafíos para el fomento lector durante la trayectoria escolar y refuerzan nuestra convicción sobre la importancia de contar con bibliotecas activas, colecciones diversas y estrategias de mediación que acerquen los libros a niños, niñas y jóvenes.
«Esta tercera versión del estudio reafirma nuestra visión sobre la importancia de que los establecimientos educativos cuenten con bibliotecas escolares activas, con colecciones bibliográficas diversas y con programas de fomento lector que apoyen, sobre todo, a muchos niños y niñas que, desde la primera infancia, no han tenido acceso a libros», afirma Claudio Aravena, nuestro gerente de Desarrollo.
Libros elegidos y lecturas escolares
La investigación también compara la valoración que hacen los estudiantes de los libros que eligen por iniciativa propia con la de aquellos que deben leer por exigencia escolar. En la medición de 2026, el 56,7% evaluó positivamente los libros que escoge por gusto, mientras que el porcentaje desciende al 40,3% en el caso de las lecturas obligatorias del colegio.
La diferencia se acentúa en 7° básico: a más del 53,9% le gusta leer títulos de su propia elección, pero apenas un 27,3% valora positivamente los textos que le asignan en la escuela. Aun así, más del 40% de los estudiantes disfruta las lecturas escolares obligatorias. Este resultado resalta la importancia de revisar la pertinencia y calidad de las selecciones bibliográficas, considerando los intereses y experiencias de los lectores.

La biblioteca escolar como espacio de bienestar
La biblioteca escolar ocupa un lugar relevante en la experiencia cotidiana de los estudiantes. Según el estudio, al 67,5% le gusta o le gusta mucho ir a la biblioteca de su escuela, mientras que el 69,7% asiste durante los recreos.
En este espacio, las principales actividades son leer libros, jugar juegos de mesa y dibujar, lo que da cuenta de una biblioteca que reúne distintas formas de participación y encuentro. La mediación lectora también tiene un papel significativo: un 36,5% de los alumnos encuestados en 2026 afirma haber leído un libro gracias a la recomendación directa del encargado o encargada de biblioteca.
Acceso a los libros y entorno familiar
El estudio también aborda las condiciones de acceso a la lectura dentro y fuera de la sala. En la medición de 2026, uno de cada cinco estudiantes declaró no tener ningún libro en su casa, mientras que sólo el 43,1% ve a adultos de su familia leer por gusto propio. A esto se suma que el 73% de los encuestados no visita ninguna otra biblioteca, lo que sitúa a la biblioteca escolar como uno de los principales espacio de contacto con los libros.
En las mediciones de 2025 y 2026, el 68,1% de los estudiantes recuerda que le leían cuentos durante su infancia. Esta práctica recae principalmente en las madres, con un promedio del 79%.
En cuanto a sus preferencias, los estudiantes de las tres mediciones se inclinan principalmente por los libros de cuentos (47,9%) y la narrativa gráfica o mangas (37,8%). Entre los temas de mayor interés se encuentran el deporte (30,3%), creadores de contenidos (29,1%), animales (26,7%), videojuegos (26,6%) y los géneros de misterio, terror y suspenso (25,0%).
«Los resultados muestran la importancia de fortalecer las bibliotecas escolares, ampliar el acceso a colecciones diversas y promover una mediación lectora que considere las preferencias de los estudiantes. El desafío es acompañarlos durante toda su trayectoria educativa para que la lectura sea una experiencia de descubrimiento, disfrute y formación personal», concluye el sociólogo Juan Morel, responsable de nuestro estudio.
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