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Playlist literario: los viajes de invierno de Franz Schubert

Astrid Donoso Henríquez Por Astrid Donoso Henríquez

Música y literatura se unen en este playlist literario creado en conjunto con el Municipal de Santiago. Astrid Donoso, impulsada por el ensayo del tenor Ian Bostridge, explora las canciones líricas breves con los Winterreise, de Franz Schubert.

Más de 190 años han pasado desde la composición de los Winterreise (Viaje de invierno) de Franz Schubert. 24 lied –o canciones líricas breves– que nacen de los poemas de Wilhelm Müller y que son quizás la cumbre máxima del vienés, quien es el mayor exponente de este tipo de composiciones, con letras basadas en poemas y que fueron muy populares durante el Romanticismo alemán del siglo XIX. Beethoven e incluso Mozart, ya habían incursionado en estas composiciones breves, alejadas del virtuosismo de la ópera de tradición italiana, pero es el joven Schubert, alumno del compositor Antonio Salieri (famoso gracias a la película Amadeus, de Miloš Forman, 1984), quien logra componer los lieder más intensos.

El tenor inglés Ian Bostridge ha escrito un libro que intenta descifrar el conjunto de poemas que componen los Winterreise, conjugándolo con su experiencia de años como intérprete de esos lieder. El resultado es un ensayo que confirma un verdadero universo de coordenadas en torno a esa obra y que profundiza en sus argumento y en la creación, contextualizándola en su momento histórico.  Viaje de invierno de Schubert. Anatomía de una obsesión (Acantilado, 2019) explica bien cómo los lieder rescataban no solo esa fuerte vinculación con el poema –como ya veremos en los Winterreise–, sino que también recogen parte de la tradición de la canción popular alemana y eran pensados para una voz solista normalmente acompañadas del piano. Esto facilitaba que fueran cantados en espacios pequeños, en reuniones íntimas, algo que contribuía a su popularidad, además de las famosas «Schubertiadas», veladas donde se escuchaba su música en la bohemia y distendida compañía de poetas, pintores, filósofos y otros músicos. Antes de los 24 poemas que componen Viaje de invierno, versos de Goethe ya habían sido una fuente de inspiración para Schubert, mientras otros compositores incluso habían buscado inspiración en los cuentos de los Hermanos Grimm.

Schubert ya había usado otras creaciones del poeta Wilhelm Müller para crear lieder, como La bella molinera, pero es Viaje de invierno y esa serie de 24 poemas quizás la más poderosa en su estructura y en su misterioso relato. Un enigmático viaje, casi una huida, de un joven en medio de un invierno que solo consigue aumentar sus penurias y el amor perdido, la combinación perfecta que une elementos clásicos del Romanticismo de la primera mitad del siglo XIX. Hay un amor que vemos no es correspondido y que amplía esa diferencia de clase entre la amada y el protagonista, tanto que lo ha incitado a huir en medio del frío y la tristeza. Poco sabemos, los detalles se van develando poema a poema, canción a canción y aun así, con todo los versos que se nos van entregando, no desciframos del todo qué ha sucedido. Lo que sí queda claro es ese sensación de errabundo, de marginado, de alguien que en medio de las flores cristalinas del invierno, huye con la cabeza convulsionada y el corazón agitado. Hay un amor perdido, pero también hay una duda existencial, un mundo que se anticipa al de Nietzsche, sin un dios.

Es interesante que, incluso sabiendo muy poco de los poemas y menos –lamentablemente– de alemán, el libro del tenor inglés resulte tan fascinante, sobre todo si a la par escuchamos cada canción con su capítulo. Bostridge es de hecho uno de los cultores de los lieder y unos de los mayores intérpretes de los Winterreise. Sin dejar de lado a otros grandes que lo antecedieron –como el barítono Dietrich Fischer-Dieskau–, el gran aporte que ha hecho Bostridge es acercarlos a otra generación gracias a una notable interpretación en la película de David Alden, Winterreise (1994). Con toda la intensidad de la música y su voz, agrega cierto tono intimista en medio de ese espacio desolado.

(Acantilado, 2019)

En este libro, «Viaje de invierno» de Schubert. Anatomía de una obsesión (Acantilado, 2019) cada poema es analizado y contextualizado, donde no solo podemos adentrarnos en la tradición de los lieder, sino que entender el convulsionado momento sociopolítico en que fueron compuestos y que no dejaron indiferente a Schubert. Si bien la vida del austriaco no tuvo una afiliación política que lo mantuviera ocupado en algo más que la música, sí sostuvo amistades vinculadas a los movimientos políticos, e incluso se han realizado algunos estudios sobre el subtexto político de su obra, algo que Bostridge aporta muy bien en su libro. En cada capítulo, un poema. Y es así como nos encontramos con referencias políticas, literarias, estéticas, simbólicas, históricas que no solo nutrieron a Müller en la escritura de sus poemas y a Schubert en su musicalización, sino que han legado en otros creadores cierta sensibilidad, cierta mirada, forma de componer y de pensar esa interpretación.

Bostridge nos ofrece un viaje en cada uno de esos capítulos, no solo a las primeras décadas del siglo XIX en Alemania, sino también a la literatura europea, a la historia y a la música occidental. Nos encontramos con Werther de Goethe, protagonista romántico por antonomasia del movimiento (aunque a Goethe esto le disgustara), con Mary Shelley y los hielos de un inhóspito polo norte, Marcel Proust y su infusión de tilo, Samuel Beckett y su amor por los Winterreise, J. M. Coetzee, Thomas Mann, Slavoj Žižek, Rousseau y su Eloísa, Jane Eyre de Charlotte Brontë, Kant, Caspar Friedrich  y Lord Byron.  Un recorrido por cada canción, por cada elemento del poema, no solo a nivel de interpretación y composición, sino de análisis desde las cornejas, los diminutos cristales de los copos de nieve como flores de hielo, el tilo, las trompas de caza, o el Altdeutsche Tracht, ese abrigo usado por el cuadro más famoso de Caspar David Friedrich, El caminante sobre el mar de nubes (1818), popular entre los jóvenes tras las guerras napoleónicas y que además permitía mostrar una posición política.

«Viaje de invierno» de Schubert. Anatomía de una obsesión es un libro que invita a redescubrir la obra del compositor austriaco, desentrañando la arquitectura de una de las mayores obras del siglo XIX y compuesto por un joven Schubert que apenas vivió hasta los 31 años.

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Astrid Donoso Henríquez

Coordinadora de medios y libros de La Fuente. Periodista, técnico bibliotecario, máster en LIJ, diplomada en Fomento Lector, Edición y Literatura en Lengua Inglesa. Lectora voraz de diversas latitudes y géneros, con afición especial por lo anglosajón.

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