
Creamos espacios lectores junto a instituciones que trabajan con niños, niñas, adolescentes, personas mayores, migrantes y otras comunidades; muchas de ellas colaboran con quienes viven en situación de riesgo y vulneración de derechos.
Cada proyecto combina una colección de libros, un espacio acogedor y herramientas de mediación y capacitación, adaptadas a las necesidades de quienes lo utilizan.
El modelo nació en 2021, luego de la pandemia, con un proyecto piloto junto a Fundación Soy Más en La Pintana y fue financiado por Copec. A partir de esa experiencia, comenzamos a implementar nuevos espacios junto a instituciones como Hogar de Cristo, Fundación Revivir y Fundación Casa Familia.
Hoy realizamos espacios lectores en escuelas rurales, jardines infantiles y áreas pediátricas de hospitales públicos, gracias al aporte de diferentes empresas y la Ley de Donaciones Culturales.
Porque una biblioteca no tiene que estar en una escuela o un municipio. Puede estar allí donde una comunidad necesita encontrarse con los libros.