La bicicleta mágica de Sergio Krumm

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Autor: Marcelo Guajardo Año: 2013 Editorial: SM Reseña de: Pablo Espinosa

La historia de La bicicleta mágica de Sergio Krumm está fechada en el verano de 1986. Ocurre en Santiago. Más precisamente, en una calle de Santiago: San Dionisio, donde hay —todavía— vida de barrio. Es el paisaje perfecto para una historia nostálgica y sin sobresaltos. Pero esta no es una de esas historias.

El narrador es un niño, Beto Cisternas, que junto a su pandilla de amigos (Marraqueta, Nando y Lily), ven en un taller de bicicletas fotografías antiguas de un ciclista para ellos desconocido. El ciclista aparece incluso en la portada de una revista Estadio, donde se puede leer una fecha: noviembre de 1973. Al lado de las fotografías, una bicicleta negra con la palabra Krumm. Entonces, como detectives, la pandilla de amigos buscará saber quién es este enigmático ciclista.

Lo que descubren son palabras nuevas, que los sacarán de la plácida vida de barrio. Significa conocer la palabra Policía Secreta: “Algunos de nosotros sabíamos de la existencia de la Policía Secreta—leemos—. Nuestros padres nos habían contado, muy a regañadientes, algunas de sus tropelías, siempre con sigilo y en la seguridad de nuestra casa y advirtiéndonos que no tocáramos el tema en otro lugar”. Y significa conocer una palabra todavía peor: detenido desaparecido.

La bicicleta mágica de Sergio Krumm no es un relato lastimero. Al contrario, Marcelo Guajardo, el autor —ganador con este libro del Premio El Barco de Vapor 2013—, logra conmover y divertir con las aventuras de la pandilla de amigos, quienes se esforzarán por ver nuevamente la bicicleta de Sergio Krumm compitiendo, pero esta vez montada por el hermano pequeño del ciclista desaparecido, Peter Krumm. Los niños darán un ejemplo a los adultos, alzándose contra la indiferencia y el olvido.

Los hechos

Marcelo Guajardo se inspiró para esta historia en un caso real. El 20 de julio de 1974, el ciclista de 25 años Sergio Tormen —ganador de varias competiciones— fue detenido por agentes de la DINA en su taller de bicicletas, en San Miguel. Poco antes había sido detenido en el mismo lugar su amigo Luis Guajardo. Ambos, además de ciclistas, eran colaboradores del MIR. Nunca más fueron vueltos a ver con vida. Ese día fue detenido también Peter Tormen, hermano de Sergio, que sólo tenía 14 años entonces, y Juan Andrés Moraga, entrenador de la Selección Nacional de Ciclismo, quienes afortunadamente fueron liberados.

Sergio Tormen

Sergio Tormen

13 años después, el 30 de noviembre de 1987, Peter Tormen montó nuevamente la bicicleta de su hermano Sergio y ganó la Vuelta a Chile. Era el segundo ciclista nacional en ganar esta competencia. “¿A quién le dedica el triunfo?”, le preguntó un periodista de televisión a Peter. “A mi hermano detenido desaparecido”, respondió, e inmediatamente la pantalla se fue a negro. Hoy Peter Tormen, que dejó el ciclismo profesional, es dueño de un taller de bicicletas.