Matador

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Autor: Wander Piroli y Odilon Moraes Año: 2015 Editorial: Editorial Babel Reseña de: Astrid Donoso Henríquez

Este libro es uno de los 59 títulos seleccionados en el segundo boletín del Comité de valoración de libros Troquel.

Un grupo de niños juega en las calle de un barrio. Su entretención es usar una honda con la que apuntan a los pájaros del barrio. Entre ellos, un niño intenta en vano asestar un golpe a uno de los gorriones que disfruta entre los árboles. Él quiere ser como todos los otros niños, pertenecer a ese grupo y no lograrlo lo frustra. Una y otra vez lo intenta sin buena puntería y en ese errar constante llega a creer que los pájaros se burlan de sus intentos fallidos. Entonces, cuando lo logra, lo consigue con brutalidad.

Recién iniciado el relato, Matador se revela duro. El escenario es un Brasil citadino

Recién iniciado el relato, Matador se revela duro. El escenario es un Brasil citadino, donde tanto los personajes como la historia misma se confunden en el paisaje verde grisáceo. Y al principio apenas reparamos en ese cielo azul de la portada, contraportada y las guardas del libro, donde espera un pajarillo y su sombra. Los colores que se vislumbran en sus tapas son distintos a los que vemos en la historia, marcada por lo urbano, donde postes y cables cruzan el cielo como lo hacen en las ilustraciones de Robert Crumb, aunque el tono es complemente distinto. Leer por primera vez este libro deja al lector en estado atónito. Hay una aspereza lírica en el relato de este grupo de chicos que con un acto que pareciera ser trivial, con afán de entretención y cierta travesura macabra, juegan a matar a un otro indefenso. Y si bien esa rudeza es esencial en el libro, la protagonista es esa violencia nacida de la frustración, el intentar pertenecer a una comunidad, por torcida que esta se encuentre. Y así, la pérdida de la inocencia infantil.

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El texto es en apariencia muy simple. Nada sobra, nada falta. Su construcción es pulcra, precisa. Recién hacia el final notamos que a ese niño, de quien nunca logramos ver su expresión, tiene su sombra manchada. Casi como si una nueva y dolorosa cicatriz apareciera en su juventud, cierta inocencia perdida y mancillada con ese golpe, con ese querer participar de esa inconsciencia generalizada.

El libro entero es de factura elegante, delicada, casi minimalista en su reducción de la paleta de colores. Esa misma restricción cobra sentido en la historia y la potencia. El azul que nos saluda en la tapa y la contraportada es un cielo que luego no vemos más que oscurecido en las guardas y en la historia misma; la paleta se reduce a unos verdes deslavados y algo grises, como si los cubriera una capa de smog urbano. Polvo que luego hace destacar el color escogido al final, que a pesar del poco espacio que ocupa en el papel, lo ahoga todo.

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Autor: Astrid Donoso Henríquez (50 Entradas)

Coordinadora de medios y libros de La Fuente. Periodista, técnico bibliotecario, máster en LIJ, diplomada en Fomento Lector y Edición. Lectora voraz de diversas latitudes y géneros. Actualmente cursa el Diplomado de Literatura en Lengua Inglesa.