Reseñas

“La ciudad invencible”, de Fernanda Trías

Joaquín Saavedra Por Joaquín Saavedra

Publicado originalmente en 2014 y este año en Chile por Banda Propia Editoras, “La ciudad invencible” relata de manera fantasmagórica la vida de una joven uruguaya en el lado oscuro de la capital argentina, dándonos a conocer un espacio marcado por la soledad, el miedo y la impotencia. [Créditos: penguinlibros.com]

Buenos Aires debe ser considerada como una de las capitales más importantes del mundo en el plano cultural latinoamericano. Una postal de la que todo un mercado literario y artístico hace uso y abuso en ventas y guías turísticas, principalmente del imaginario promovido bajo el alero de escritoras y escritores consagrados como Borges, Cortázar y Pizarnik. Esta caricaturización paradisiaca es la que se ve contrapuesta en el libro La ciudad invencible, de Fernanda Trías. Publicado originalmente en 2014 y este año en Chile por Banda Propia Editoras, este libro relata de manera fantasmagórica la vida de una joven uruguaya en el lado oscuro de la capital argentina, dándonos a conocer un espacio marcado por la soledad, el miedo y la impotencia.

La historia se basa en la trágica vida de la protagonista, quien se instala en Buenos Aires en busca de una carrera como escritora, truncada por traumas de violencia y desamparo. La narración, formada por descripciones marcadas por lo experiencial y sentimental, va delineando el territorio bajo dos pilares fundamentales; por un lado, las imágenes grises, sin mayor relieve, junto al conglomerado de habitantes que viven sin otro propósito más que el de sobrevivir; y, por otro lado, la vida personal de la joven ante el acecho de la Rata, un exnovio que la ha golpeado física y sicológicamente en su quehacer y pensar cotidiano.

La ciudad y el relato se construyen bajo la experiencia, reflejando la pobreza del entorno y el miedo constante a la aparición de este personaje invisible y violento que está expuesto más por los pensamientos de la narradora que por sus acciones propias. El mecanismo de no mostrar a esta figura es, de alguna manera, un síntoma del estado mental del personaje principal que ha absorbido el maltrato como restricción de su propia conciencia, pese a que el vínculo haya sido terminado hace un tiempo. A través de este miedo limitante que ha permeado lo más profundo de su ser, la narradora comienza una lucha interminable en el plano físico y mental contra esta figura invisible: “En un último correo con ribetes de western, la Rata me decía que esta ciudad era demasiado chica para los dos y me conminaba a abandonar el país. Estar en Buenos Aires era mi forma de resistencia; debía conquistar esta geografía, encontrar mis propias razones para irme o para aquedarme.”

La batalla se plasma en las calles, en el quehacer cotidiano, en la superación personal ante el poco apoyo del entorno con respecto al hostigamiento de su expareja. La ciudad invencible se formula como un espacio que no admite a esta narradora extranjera, y que termina por transformarse en un escenario sicológico vulnerable con un tanto de terror y de surrealismo.

Publicado previo al movimiento Me Too y la explosión de denuncias por violencia de género, este libro es una clara anticipación de lo que se venía venir en el plano político y cultural que ha marcado la pauta de los últimos años. El terreno que grupos feministas han ido ganando poco a poco en el tiempo, es expuesto de manera reflexiva en el ensayo inédito llamado En nombre propio que forma parte de la última edición del libro que estamos tratando. En este, la propia autora relata lo difícil que fue escribir y publicar este texto basado en su propia experiencia. Esta primera reflexión da pie para exponer una especie de genealogía de la literatura feminista latinoamericana con textos que visibilizaron prácticas punitivas contra la mujer y que, a la vez, fueron silenciados y juzgados por el campo literario dominado por hombres. Escritos de autoras como Sara Gallardo, Silvina Ocampo, Selva Almada, entre otras, fueron mal mirados sin tomar en cuenta su verdadero valor y, en algunos casos, hasta posicionados como literatura erótica, contrarrestando la denuncia implícita contra la violencia de género que contenían.

La ciudad invencible se formula como un espacio que no admite a esta narradora extranjera, y que termina por transformarse en un escenario sicológico vulnerable con un tanto de terror y de surrealismo.

En una entrevista, la autora menciona que escribir fue el primer paso en el camino de sanación por la experiencia relatada en el libro. Un mecanismo de autoayuda que terminó por convertirse en una pieza clave previa al momento de explosión de la lucha punzante contra el machismo. Así como la escritura se vuelve un camino a la salvación, también la producción cultural es un campo de batalla, donde lo simbólico está en disputa para generar nuevos espacios de contención y protesta para grupos históricamente oprimidos. En un país en el que la discriminación y las imposiciones tradicionalistas y conservadoras han comenzado a esparcirse con fuerza, esta nueva publicación de Banda Propia toma absoluta importancia para imaginar, construir y habitar nuevos mundos con mayor igualdad entre los seres humanos.

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Joaquín Saavedra

Licenciado en Literatura por la Universidad Alberto Hurtado y Licenciado en Estética por la Universidad Católica, ha escrito reseñas y criticas literarias en medios como The Clinic y Loud. Además, es parte de Editorial Cuneta, colabora con el Cine Arte Alameda y participa de la banda musical Paracaidistas.

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