Tres formas de conocer a Lily Garafulic en su centenario

A A

Ocho espacios públicos de Santiago albergan esculturas de esta particular artista. Sin embargo, su obra trasciende por lejos esta disciplina, y una serie de homenajes a raíz de los 100 años de su nacimiento, permitirán conocerla en una dimensión más profunda e íntima.

lily ojos_fuenzalida flickr

-¿Ser mujer y artista es difícil?

-No creo, es valentía y hay que tener muy clara la vocación. No es cosa de casualidad ni de aciertos.

Valentía y vocación. Esas dos palabras llenas de carácter, pronunciadas en su primera entrevista tras recibir el Premio Nacional de Arte 1995, retratan la trayectoria de Lily Garafulic Yancovic, una de las más destacadas escultora, artista plástica y curadora de arte que haya tenido Chile.

Este 14 de mayo se dio inicio a las celebraciones por los cien años que hubiera cumplido esta hija de inmigrantes croatas avecindados en la ciudad de Antofagasta y la menor de nueve hermanos. Por eso, distintas miradas y registros se han volcado a revalorar y expandir el legado de esta mujer de ojos claros y honestos que hizo del arte el motor de su vida. Documentales, libros y exposiciones nos invitan a visitar a la artista que rompió paradigmas tanto en la escena artística como social.

Libro

Con Lily Garafulic de lo figurativo a lo abstracto comienza la Colección Premios Nacionales que lanza Confín Ediciones. Se trata de un libro a cargo de la ilustradora Isidora Osorio, que cuenta en 52 páginas y de una manera dinámica, gráfica y muy lúdica la vida y trabajo de la creadora de la obra Los 16 profetas, que corona la cúpula la Basílica de Lourdes en Quinta Normal.

Haciendo uso del archivo fotográfico de la familia Garafulic en sintonía con sus ilustraciones, la autora nos muestra a una joven Lily en su primer año en el taller de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, cuando conoce a su profesor y primer maestro, el escultor Lorenzo Domínguez, de quien se impregna de una libertad creativa que la lleva a viajar por Europa para conocer “en vivo y en directo lo que había aprendido en tantos libros”.

Cuando esculpo hay cosas que con los ojos no veo. Por eso los cierro y toco. Mis manos me dan la sensación exacta de lo que quiero de mi escultura. 

El texto sigue una secuencia cronológica deteniéndose en los hitos que marcaron a la escultora. Sin dudas, las frecuentes visitas al taller parisino del escultor rumano Constantin Brancusi marcan una relación fecunda con el arte primitivo y el trabajo en bloques únicos. Destacables son también las citas que componen este libro con aires de bitácora de viajes: “Cuando esculpo hay cosas que con los ojos no veo. Por eso los cierro y toco. Mis manos me dan la sensación exacta de lo que quiero de mi escultura. Tienen la pureza de la sensación táctil”.

Su viaje a Nueva York en 1944 gracias a la Beca Guggenheim y su acercamiento al grabado y el dibujo, sus constantes viajes que la llevaron a Rávena a aprender mosaico y su estadía en Isla de Pascua donde, en una soledad “insoportable”, llega a los terrenos de lo abstracto, que manifestaría hacia fines de la década del 60 en la serie Lunas; todo queda registrado en un libro que atrapa al lector, pero que indefectiblemente conduce a continuar descubriendo más sobre el trabajo de la artista. Tal vez lo único que no recibe un tratamiento más acabado por parte del libro es su rol como directora del Museo de Bellas Artes entre 1973 y 1977 – fue la primera mujer en dirigirlo-, quizás justificado de alguna manera por lo difícil que fue desempeñar tal labor durante un momento político y cultural funesto para el arte nacional.

Además de este trabajo gráfico y narrativo de Confín, la Editorial de la Universidad de Talca (casa de estudio a la cual la artista legó parte importante de su obra después de su muerte a los 98 años) está preparando una exhaustiva investigación en torno a la figura de la escultora. El trabajo, que saldrá dentro de los próximos meses, está a cargo de la historiadora del arte Isabel Cruz, probablemente quien mejor conoce la trayectoria de Garafulic y quien también participó en el capítulo dedicado a la artista de la serie Por Amor al Arte, el cual puedes revisar aquí.

Documental

Un tono más íntimo, pero a la vez revelador en cuanto a la personalidad y motivaciones de la escultora es lo que consigue Lily Garafulic: En sus propias palabras (2009). El registro audiovisual que hasta el momento había estaba inédito muestra entrevistas que sostuviera en vida con su sobrina Gloria Garafulic, cuando ya se aproximaba a los 95 años.

Sus viajes, su vida y su obra quedan retratados en el escenario de su departamento del Parque Forestal, donde Lily mantuvo su taller al cual acudía preferentemente de noche, tal como un ave rapaz que consigue cristalizar sus ideas y capturar sus objetivos en una intensidad noctámbula.

LILY GARAFULIC: EN SUS PROPIAS PALABRAS (TRAILER, SPANISH) from Gloria Garafulich Grabois on Vimeo.

Así la escuchamos en el film, con su voz cadenciosa y sus siempre elocuentes ojos: “Nunca estuve en ninguna de las listas de niñas que querían asegurar marido y casa. Quise ser otra cosa desde mi infancia. Los niños jamás me interesaron y la soledad me ha sido soportable porque me casé con lo que amaba, la escultura”.

Su valor como artista, como mujer, como un ser lúcido y sensible queda patente en la relación que sostuvo con Gabriela Mistral, “una poetisa sensacional que sufrió y supo ponerlo todo en sus letras”, según relata en el documental, quien tras su muerte en 1957 le deja la medalla del Premio Nobel de Literatura. Esa pieza Lily la transformó en una escultura, un objeto que condensa dos inabarcables genios nacionales del siglo 20.

Exposición

El Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo de Arte Contemporáneo y la Fundación Itaú estarán realizando en conjunto la muestra Lily Garafulic. 100 años. Una doble mirada. La serie de exhibiciones de la obra de la escultora y artista plástica se inició el 14 de mayo en Espacio Suecia 26, donde el público puede ver la obra gráfica y una serie de documentos de Lily.

Exposición MAC

En el MAC del Parque Forestal está abierta una muestra de 15 esculturas, donde también se pueden observar trabajos de su maestro Lorenzo Domínguez y de algunos de sus alumnos que tuvo en los más de 30 años que ejerció la docencia en la Escuela de Bellas Artes, entre los que están Raúl Valdivieso, Sergio Castillo, Wilma Hanning, Francisco Gazitúa y Sergio Mallol.

En tanto, el 5 de junio se inaugurará en la Sala Chile del MNBA una exposición de 70 obras gráficas inéditas, para disfrutar su trabajo menos conocido en grabado y dibujos a tinta y lápiz. En esa fecha se lanzará también el catálogo con toda la obra gráfica de Lily Garafulic.

Autor: Germán Gautier (36 Entradas)

Periodista de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Tiene una pasión por las revistas que desaparecen, donde ha escrito sobre viajes, conservación ambiental y cultura.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *