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Wonder Woman: es difícil ser una heroína

Rodrigo Costas Por Rodrigo Costas

Nacida en una época difícil para las mujeres, Wonder Woman ha superado los 70 años manteniendo su esencia contradictoria: ¿es una mujer moderna y emancipada o solo es un objeto sexual vestida para provocar? Desde su nacimiento hasta su más reciente encarnación, la princesa amazona ha encontrado en Brian Azzarello un guionista capaz de reencantar...

Nacida en una época difícil para las mujeres, Wonder Woman ha superado los 70 años manteniendo su esencia contradictoria: ¿es una mujer moderna y emancipada o solo es un objeto sexual vestida para provocar? Desde su nacimiento hasta su más reciente encarnación, la princesa amazona ha encontrado en Brian Azzarello un guionista capaz de reencantar a los nuevos lectores.

Wonder Woman

Cliff Chiang fue el encargado de dibujar a la nueva Mujer Maravilla, con guion de Brian Azzarello

El año 2011, la editorial DC –dueña de Superman y Batman, entre otros superhéroes- relanzó a todos sus personajes con la intención de actualizarlos y atraer nuevos lectores. Algunos personajes desaparecieron, otros renovaron sus historias y varios trajes fueron también rediseñados. Una imagen promocional de entonces mostraba a Superman sin sus habituales calzoncillos rojos y a Wonder Woman con unos pantalones ceñidos en lugar de su tradicional calzón azul con estrellas blancas. Este cambalache de ropa interior descolocó a los lectores más conservadores que rápidamente mostraron su descontento a los jefes de DC y exigieron respeto para estas creaciones septuagenarias Finalmente, la princesa amazona aparecería en las páginas de su nueva colección con el traje de siempre y escrita por Brian Azzarello (1962), guionista que pese a las dudas iniciales sobre su capacidad para abordar el complejo mundo del personaje, conseguiría una de las mejores etapas de su historia.

Los orígenes de un personaje paradojal

wonder-woman-sensation-comicsWonder Woman apareció por primera vez en la revista All Star Comics de diciembre de 1941. Fue creada por William Moulton Martson, un sicólogo que vio en las historias de superhéroes un vehículo didáctico para sus ideas sobre el rol de la mujer en el mundo. Conocido por ser el inventor del detector de mentiras, Moulton Martson dotaría a su creación de fuerza sobrehumana, belleza de calendario, brazaletes indestructibles y un lazo dorado que obligaba a quien era atado con él a decir la verdad. Reconociendo a los superhéroes como reinvenciones de los mitos de siempre, el creador de Wonder Woman tomó el mundo grecolatino para explicar a su personaje. Hija de la reina de las amazonas –pueblo guerrero formado solo por mujeres-, la princesa Diana luchaba por conseguir el permiso de su madre para salir al mundo de los hombres y ayudar en la batalla contra el crimen y el mal en todas sus formas, lo que entonces significaba luchar contra la amenaza amarilla y contra Hitler. Independiente, valiente y sin necesitar de un hombre que la defiendiese, Wonder Woman fue un moderno grito feminista vestido de pin-up.

Si bien el personaje tuvo más éxito que otras superheroínas de la época, el intento de Moulton Martson por llevar sus ideas al cómic se desvirtuaría al caer el personaje en manos de otros guionistas que no pudieron abordar la paradójica construcción básica de Diana: una guerrera segura de sí misma vestida como corista de cabaret. Las historias, entonces, se quedarían en la superficie del personaje, explotando su rol de objeto sexual en aventuras que se deleitaban mostrándola atada por enemigos con rostros lujuriosos.

George Pérez y la gloria de Wonder Woman

El siquiatra Fredric Wertham acabó con la apenas velada erotización de los cómics de Wonder Woman con la publicación de su libro La seducción del inocente (1954), estudio en el que revelaba el oscuro subtexto de las historietas y su pernicioso efecto en los niños y jóvenes estadounidenses. Era lo que él leía, claro. En una sociedad temerosa de los cambios sociales que se estaban viviendo, los superhéroes tuvieron que centrar sus carreras en historias alejadas de la realidad. Wonder Woman quedó atrapada en la encrucijada que su misma imagen representa: ¿cómo ser una fémina fuerte e independiente en un mundo que  quiere a las mujeres como adornos o en la cocina?

Wonder Woman quedó atrapada en la encrucijada: ¿cómo ser una fémina fuerte e independiente en un mundo que  quiere a las mujeres como adornos o en la cocina?

Serán muchos años intrascendentes para la princesa amazona para que recién en 1985 y luego de la épica historia Crisis en las tierras infinitas, Wonder Woman vuelva a brillar de la mano del dibujante y guionista George Pérez (1954). El relanzamiento del personaje escarbaría en sus mismas bases: los dioses de la mitología griega se convirtieron en compañeros y enemigos de Diana, quien contó con un nuevo origen aun más mítico –Hipolita, su madre, la creó a partir de una figura de arcilla a la que los dioses dieron vida-. El mérito de la etapa de George Pérez, más allá de sus detallados dibujos, fue ampliar el espectro del personaje y dotarla de una mayor profundidad. Ya no es solo una mujer independiente con demasiada piel expuesta. Ahora se entrelazan en ella rasgos tan disímiles como la ingenuidad e inexperiencia de una mujer que no ha tenido contacto con los hombres, su condición de princesa en una isla habitada solo por mujeres, la experiencia de una guerrera preparada para la batalla, su rol dentro de la Liga de la Justicia y la misión encomendada por su madre como embajadora pacifista de su pueblo. Y todo eso sin dejar de verse bien en su diminuto traje.

La nueva Wonder Woman

1326992841_cvrVolvamos al 2011. Al relanzamiento de los superhéroes de DC y la polémica por los pantalones largos de la nueva Wonder Woman: ¿deben las superheroínas ser objetos sexuales con la menor ropa posible o sus trajes deben ser útiles para la batalla que enfrentan? Lo que en los años 40 resultaba tan moderno, en el siglo XXI parecía machista y reaccionario. Esta polémica venía acompañada por las dudas sobre la competencia de Brian Azzarello para contar las aventuras de Diana. El guionista estadounidense se había hecho un nombre en el medio con relatos centrados en mundos oscuros y criminales donde los conflictos humanos y los diálogos eran la columna vertebral de la historia (100 balas, Batman: ciudad rota). Su elección para encargarse de una serie épica, colorida y con personajes de origen divino como la de Wonder Woman inquietaba a los seguidores de la amazona.

Sin embargo, la versión de Azzarello ha conquistado a lectores y crítica al retomar la herencia mitológica de George Pérez, pero dando un nuevo diseño y carácter a los dioses de siempre. El Olimpo es ahora el hogar de una familia compleja y disfuncional que como en el mejor relato de la antigüedad clásica no deja de forjar alianzas para traicionarlas luego. Azzarello concilia la naturaleza divina y humana de Wonder Woman al mostrarla como la guerrera de siempre, envuelta ahora en las disputas familiares causadas por el infiel Zeus.

Dibujados por Cliff Chiang, los cuatro tomos editados en español por la editorial ECC recogen de los números 1 al 15 de la colección y cuentan cómo la heroína debe proteger a la última mujer con la que Zeus –en la figura de un vulgar camionero- ha engañado a su celosa esposa Hera. El hijo que nace de esa relación es el punto de partida para adentrarse en la lucha por el poder que sostienen los otros dioses y conocer los a menudo cruentos secretos que Azzarello descubre sobre Wonder Woman -¿es ella realmente una figura de arcilla?, ¿cómo nacen nuevas amazonas en una isla habitada solo por mujeres?, ¿qué pasa si nace un niño en la isla?-. Además, el guionista ha sabido llevar adelante su historia sin dejar que las decisiones editoriales afecten la trama.

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La interacción de Wonder Woman con los otros personajes del panteón DC ha sido mínima, quedando incluso fuera de la serie el romance que Diana tiene con Superman en otras colecciones de la editorial (Superman/Wonder Woman, Justice League).

Azzarello ha anunciado que su paso por la historia de la principal heroína de los cómics está pronta a concluir tras tres años en los que el universo del personaje se ha enriquecido como no lo hacía desde la época de George Pérez. Tras cerrar la historia de la lucha por el Olimpo y resolver el destino de cada uno de los integrantes de la familia divina, la amazona habrá demostrado que no necesita usar pantalones largos para hablar a los lectores de hoy. Solo necesita que alguien que comprenda la naturaleza humana le dé voz.

Wonder Woman 1, 2, 3 y 4 (ECC). disponibles en Shazam Comics (Providencia 2198, local 49; Huérfanos 714; Marín 0279)

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Rodrigo Costas

Licenciado en Literatura de la Universidad Católica de Chile. Es fanático de los cómics desde niño. Además, pinta, ilustra y escribe. Ha ganado diversos concursos de cuentos. Actualmente trabaja como profesor.

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